<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971</id><updated>2012-02-14T00:06:16.420+01:00</updated><category term='Mi puntito nazi'/><category term='Relatos'/><category term='Acné del Averno'/><category term='Granada'/><category term='Otro lunes'/><category term='Podcasteando'/><category term='Madrid'/><category term='frikismo lingüístico'/><category term='Videoposteando'/><category term='Mis lectores son amor'/><category term='Nadar'/><category term='Poesía de la experiencia'/><category term='Divista: Divina y Lista'/><category term='sinvivencia'/><category term='Miscelánea'/><category term='El mal'/><category term='Málaga'/><category term='Acotaciones'/><category term='No me puedo creer que no tuviera etiqueta de Sexo'/><category term='Vida adulta'/><category term='Más sobre la autora'/><category term='De la facu a la biblio'/><category term='Penita'/><category term='Escapadas'/><category term='Reflexiones profundas'/><category term='Trabajo'/><category term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><category term='Cádiz'/><category term='Meditación'/><category term='Amor y sucedáneos'/><category term='Tíos'/><category term='Grandes momentos de insight'/><category term='Arrebatos y voluntos'/><category term='Por eso me quedé soltera'/><category term='Escribir'/><category term='Bendita Rutina'/><category term='Psicología'/><category term='Personas'/><category term='Nostalgias y batallitas'/><category term='Escalar'/><category term='Cosas Que Amo'/><category term='The MIchelian Challenge'/><category term='La vida me supera'/><category term='Oponiendo'/><category term='Perfeccionando lo simple'/><category term='Leer'/><category term='Tiras'/><category term='Seño'/><category term='Contenta'/><category term='Tahira tiene su propia etiqueta'/><title type='text'>massobreloslunes</title><subtitle type='html'>massobreloslunes</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>767</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1553641952343243310</id><published>2012-02-13T23:19:00.002+01:00</published><updated>2012-02-13T23:29:36.222+01:00</updated><title type='text'>San Valentín (al final, querido M., opté por el lloriqueo)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ipUuxZd9npM/TzmM4TdkjFI/AAAAAAAAAe8/YFZqwxff1X8/s1600/14+febrero.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="241" src="http://1.bp.blogspot.com/-ipUuxZd9npM/TzmM4TdkjFI/AAAAAAAAAe8/YFZqwxff1X8/s320/14+febrero.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a escribir hoy el post de San Valentín; no por nada, sino porque la mayoría lo leeréis mañana, así que pega más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor. Llevo un rato en el blog de J., leyendo sus entradas. La &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/10/el-canario-en-el-camping-jijij-parece.html"&gt;teoría del camping&lt;/a&gt; dicta que este San Valentín me he de acordar de él, aunque ya haga casi dos años desde que lo dejamos. Leo los posts que hablaban de mí; son pocos y están escondidos, redactados en una clave que no sé si alguien que no seamos él y yo entendería. Pero yo los conozco y los recorro aprovechando el nuevo diseño de su blog, y me doy cuenta de que a su manera él también hizo un álbum, que también en sus palabras yo he dejado mi huella. Hace un tiempo releía nuestros mails y me asombraba: no recordaba que nos quisiéramos tanto. No recordaba que él me quisiera tanto a mí. Es el tema de la soltería: pasa el tiempo y se te empieza a olvidar el milagro de enamorar a alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía muy bien qué escribir hoy, así que me estoy dejando llevar. San Valentín no me disgusta ni siquiera soltera. Deprimirse por un día al año me parece absurdo. Uno podría deprimirse mejor por todos los demás días: por todas las mañanas solitarias o todas las noches abrazado a la almohada. Pero un día es un día y pasa deprisa, y nadie se cree del todo la historia de los corazones rojos y los angelotes gordos cargados de flechas. Nunca quise estar en el lado de la mujer amargada y sola que mira con envidia a las parejas y come chocolate mientras ve comedias románticas. Me parece triste, pero no por estar sola, que es digno, sino por estar sola suspirando por esa felicidad supuesta y súbita de un día al año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me tocan cínicos casi siempre, así que nunca he tenido un novio que realmente realmente se tomara en serio lo de San Valentín. Lo mejor que me han regalado fue la foto de arriba: un collage que me hizo J. el primer año que pasamos juntos. Somos dos coches bajo un paraguas. A J. le encantan los coches: siempre que íbamos por la calle me preguntaba "¿te gusta éste?", y yo le decía que no, que los coches me la pelaban (yo y mi dulzura), y él me decía que me iba a comprar un Aixam y se reía imaginándome toda chiquita con mi coche sin carnet. Lo del paraguas es por una canción de George Brassens que hablaba de una chica que iba con un paraguas y un hombre que se acercaba y lo compartía con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el estribillo decía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #555555; white-space: nowrap;"&gt;Un p'tit coin d'parapluie&lt;br /&gt;Contre un coin d'paradis&lt;br /&gt;Elle avait quelque chos' d'un ange&lt;br /&gt;Un p'tit coin d'paradis&lt;br /&gt;Contre un coin d'parapluie&lt;br /&gt;Je n'perdais pas au chang', pardi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: nowrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: nowrap;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;Algo de la esquina de un paraguas como una esquina del paraíso. La canción es dulcemente romántica. Más adelante dice: habría querido que lloviera cuarenta días y cuarenta noches, como en el diluvio, para guardarte bajo mi paraguas. A mí&amp;nbsp;me recordaba a J., igual que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt; Una estona de cel &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;(un rato de cielo), de Els Pets, porque para mí él siempre fue algo así. No un amor grande, absoluto e inhumano, como el que me poseía cuando estaba con MQEN, sino más bien una cosa pequeña, tierna, casi cutre. Algo muy muy imperfecto, pero nuestro: una esquina de paraguas donde cabían nuestras dos cabezas juntas, aunque los pies se nos estuvieran mojando y en realidad quisiéramos llegar a casa y tomar algo caliente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si es triste o normal andar acordándome de J. en San Valentín, dos añazos después de haberlo dejado con él. Pero bueno: es. Lo curioso es que no deja de ser una mejora respecto al año pasado. Entonces escribí &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/02/cuento-deprimente-de-san-valentin.html"&gt;esto&lt;/a&gt;, y lo que quería decir era que debajo de muchos rituales se esconde un pánico tremendo a perder lo que tenemos. Este año ya no encuentro en mí esa amargura y se me ha ido un poco del dolor del amor: soy capaz de pensar en J. y en los días de San Valentín bonitos, no en los feos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final no se trata de estar con alguien en SV. Se trata de mirarte el corazón y saber que no está dormido. No sé. Ha habido algo de amor en mi vida este año. Quizá más bien sucedáneo de amor, pero oye; las huevas de lumpo no son caviar y están bien ricas. Estoy agradecida por eso. Por haber tenido la oportunidad de querer y conocer a gente nueva en sus detalles tiernos. El último día que pasé en casa de IA él tenía que irse a trabajar temprano y mi tren salía al mediodía. Pasé la mañana en su casa recogiendo mis cosas, duchándome y escribiendo algo en su ordenador para que pudiera leerlo cuando me fuera. Y miraba sus cosas. Tan solas sin él, tan quietas y, sin embargo, tan llenas de su vida. Sus zapatillas Salomon y sus chanclas en el suelo del baño. Los libros gruesos que había colocado bajo la pantalla del televisor para ponerla más alta. Un sobrecito con fotos de carnet encima de la estantería. Toda esa vida que seguiría sin mí cuando me fuera. Y creo que él sabe que me esforcé en conocerle, en intuirle lo suficiente como para llegar a quererle un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora... bueno, ahora no me gusta nadie más que los ojos sonrientes de DDM cuando se encuentran con los míos y me parece que le conozco de otra vida. Pero ése es un amor casi platónico de puro perezoso. Por lo demás, nada. Y casi mejor disfrutar de esta calma y esta libertad, que cuando menos te lo esperas la vida te sacude en el sentido en que sacude un boxeador a otro hasta dejarle KO. Al fin y al cabo, también los abrazos son efímeros, y si hay algo peor que dormir sola es dormir con alguien que te hace sentir, como decían Fito y Sabina, dos veces solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moraleja: San Valentín no es nada más que lo que haces con él. Yo he tenido muchos. Alegres en pareja, tristes en pareja; alegres en solitario, tristes en solitario. Y la verdad es que si rebusco en mi memoria. el mejor día de San Valentín a lo mejor es aquel en que metí la mano en mi pupitre y me encontré una hoja de papel doblada muchas veces en el que ponía, textual: "tía buena, maciza, con tu culo me ignotizo" (ortografía original). Porque lo mejor de SV es la esperanza de que pasen cosas; de que te puedas encontrar una tarjeta hortera en tu bandeja de entrada y por lo menos sonrías un poco. Y ojo, yo puedo no ser muchas cosas, pero soy brutal, espectacular, absurdamente optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Feliz SV a todos. Tengáis o no tengáis pareja; seáis o no felices: sed parte de ello. Tenéis todo el derecho. Os quiero y os mando besos sonoros: shmuak, shmuak.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1553641952343243310?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1553641952343243310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1553641952343243310&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1553641952343243310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1553641952343243310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/san-valentin-al-final-querido-m-opte.html' title='San Valentín (al final, querido M., opté por el lloriqueo)'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ipUuxZd9npM/TzmM4TdkjFI/AAAAAAAAAe8/YFZqwxff1X8/s72-c/14+febrero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7824160140116131289</id><published>2012-02-12T22:38:00.004+01:00</published><updated>2012-02-12T23:06:58.558+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias y batallitas'/><title type='text'>Cómo vivir/ Olivetti rosa modelo pluma</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Si es que soy mis huevos. Tengo escrita una entrada gigante en la que llevo trabajando una hora y no me gusta. Los párrafos están alineados uno detrás de otro como un montón de soldados aburridos y yo no quiero eso. Quiero algo orgánico y potente que me haga tener faltas de mecanografía porque estoy escribiendo muy rápido de puro entusiasmo y no puedo pararme. Así que a borrar y a empezar de nuevo. Y después a quejarme los lunes de falta de sueño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me he comprado una máquina de escribir rosa. Verídico. Esta mañana he ido con Luna y Batalecotal al Charco de la Pava, un mercadillo completamente inverosímil en las afueras de Sevilla donde puedes comprar desde tornillos hasta coches. Lo que hay, en su mayoría, no son ni puestos, sino puras mantas extendidas en el suelo y cubiertas de lo que en general puede definirse sutilmente como basura. Pero como en todas partes, algunos objetos son hermosos y brillan por sí solos con una luz extraña. A veces es complicado distinguirlos, porque están sucios o escondidos, pero están ahí, como la máquina de escribir rosa, que es tan inútil como bonita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por la noche he llegado a casa aturdida después del viaje en tren. Qué poco me gusta transportarme en el espacio. Viajar mola, pero eso de mover el cuerpo tantos kilómetros en tan poco tiempo no puede ser sano, en el sentido cuántico de la palabra. Además, ha sido un fin de semana raro. Divertido, sí, pero he echado tanto de menos Cádiz y escalar que al final me pregunto si me estaré volviendo una persona extraña y campestre que ya no encaja bien en las tiendas y en los restaurantes modernitos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sabía muy bien qué hacer al llegar a casa. He sacado la máquina de su funda, la he desempolvado, la he colocado sobre la mesa para poder mirarla. Nunca he escrito a máquina; no escribo bien a casi nada que no sea a ordenador, ni siquiera a mano. Pero son objetos curiosos de por sí: fetiches absurdos de aspirantes a escritores. Luego me he dedicado a fregar platos y a empaquetar el macropollo para meterlo en el congelador, mientras reflexionaba sobre qué escribir. Pensaba que mi cerebro es como el Charco de la Pava, todo lleno de basura polvorienta, de situaciones y recuerdos gastados que, en principio, no tendrían por qué interesarle a nadie, y que yo rebusco metiendo los brazos hasta el codo y con suerte daré con un objeto que brille por sí solo, como mi máquina de escribir, y que me sirva para no irme a casa de vacío.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy pensaba en el profesor que me daba teatro contemporáneo cuando tenía dieciséis años. Me apunté a clases con un amigo porque le amaba perdidamente, y si por algo no se me han caído a mí nunca los anillos es por hacer cosas para conquistar a tíos. Y allí que me tenéis, en una clase llena de bohemios trasnochados de mediana edad, pasando una vergüenza mortal en los ejercicios de improvisación. Mirando fijamente un sombrero y una pelota y pensando en cómo podían atravesarme para ejecutar una actuación única y verdadera, que al parecer era lo que quería el profesor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me he acordado de él porque cuando mi amigo/amado le contó que al año siguiente se iba a Madrid a estudiar, mi profesor asintió con la cabeza y se quedó reflexionando un rato. Y luego le dijo algo como: "Ahora te toca averiguar cómo quieres vivir. Qué quieres hacer con tu tiempo y tu dinero. Si quieres o no beberte esa copa, si quieres o no follarte a esa chica. Nadie va a decirte cómo hacerlo". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Diez años después, yo sigo intentando averiguar cómo vivir. Porque no tengo ni idea. Me gusta mi vida y, al mismo tiempo, quiero que sea diferente. Quiero plantearme bien mis decisiones. No quiero comprarme un coche sólo porque todo el mundo tiene un coche, o estudiar un master solo porque todo el mundo estudia un master. No quiero ir a las rebajas porque lo diga el calendario ni pensar que es obligatorio saber la diferencia entre una chaqueta y un blazer. No quiero tener todo el rato la sensación de que estar sola es peor que estar mal acompañada. No quiero que escribir un libro suene como un objetivo vital absurdo. Quiero ser capaz de mirar el tiempo que tengo por delante obviando el que me queda detrás, mi trayectoria, todo lo que se supone que soy y que me define. Y con esa libertad quiero elegir y vivir una vida con la que sentirme, si no plenamente feliz, por lo menos razonablemente de acuerdo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y termino el post aquí porque elijo y quiero irme a dormir medio temprano para no pasar la semana hecha una zombi. Incluyo una foto de mi máquina de escribir nueva-vieja; no es la mía, pero es el mismo modelo, así que como si lo fuera. La pondré en mi escritorio cuando tenga una casa lo bastante grande como para tener un escritorio, y dentro de unos años, cuando sea mortalmente famosa y los semanales me entrevisten, posaré frente a mi máquina de escribir rosa y diré que la compré de joven en el Charco de la Pava. Y que escribir se parece mucho a buscar objetos singulares que brillen con luz propia en la basura de la mente. O alguna chorrada parecida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://img.anuncios.ebay.es/3a/74/3a741ceb57bb8b0ab13e517cee8516bd/maquina-escribir-olivetti-antigua-rosa-modelo-pluma-22_vip.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img src="http://img.anuncios.ebay.es/3a/74/3a741ceb57bb8b0ab13e517cee8516bd/maquina-escribir-olivetti-antigua-rosa-modelo-pluma-22_vip.jpg" border="0" alt="" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 360px; height: 270px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: La moderación de comentarios, para el que no se haya enterado, consiste en que a partir de ahora yo leeré todos los comentarios y decidiré cuáles se publican y cuáles no. Será una medida temporal y espero que breve. La razón es que ni de coña voy a tolerar que la gente venga a este sitio, que no deja de ser mi casa, a insultarme de forma gratuita. Nunca. Por lo demás, publicaré cualquier cosa que no sea ofensiva para mí y/o otros lectores del blog.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7824160140116131289?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7824160140116131289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7824160140116131289&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7824160140116131289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7824160140116131289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/como-vivir-olivetti-rosa-modelo-pluma.html' title='Cómo vivir/ Olivetti rosa modelo pluma'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8843077020073706855</id><published>2012-02-09T21:33:00.003+01:00</published><updated>2012-02-09T22:36:55.491+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trabajo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><title type='text'>Puntos gatillo</title><content type='html'>A veces le pregunto a la gente si le gusta su trabajo. No por juzgar si han acertado o no, sino porque quiero saber qué se siente siendo pescadero, o taxista, o ingeniero eléctrico a sueldo del ayuntamiento. Si están contentos con la forma en que están empleando sus horas. A mí me gusta tanto el mío que me da penita cuando veo a la gente vender su tiempo a cambio de dinero sin obtener nada a cambio. Como le comentaba hoy a M., es como cuando una mujer te dice que nunca ha tenido un orgasmo; la miras pensando que no sabe lo que se pierde.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, mientras la fisio me masajea el tobillo izquierdo, reflexiono sobre cómo será pasar los días tocando a desconocidos e intentando acabar con su dolor. Cierro los ojos, ladeo la cabeza y me dejo mecer por la musiquita relajante con piar de pájaros que sale desde unos altavoces escondidos. Me pregunta en qué trabajo, y cuando le digo que soy psicóloga me cuenta que ella cree que su profesión también tiene mucho de psicológico. Que empieza a tocar espaldas y cuellos doloridos y al final salen emociones enterradas. No me extraña, en realidad: da a una persona atención en una habitación cerrada y llorará de alivio solo por tener a alguien que le escuche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te voy a tocar los puntos gatillo ahora, me dice, y empieza a clavarme el pulgar en los tendones. Me quejo suavemente, pero un poco por avisar, que yo aguanto bien el dolor. Ahora empezará a disminuir, aclara ella, y es cierto: después de un rato de presión, el dolor se disuelve. Le pido que me explique lo de los puntos gatillo. "Los músculos acumulan tensión en ciertas áreas y allí se forma una isquemia, un lugar donde la sangre no llega bien. Lo pulsamos con los dedos y la sangre acude. Eso causa el dolor, pero también hace que la zona se irrigue y que sea más fácil sanarla."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cambiemos de escenario. Estamos en consulta un paciente, el psicólogo de la Unidad y yo, y hablamos de su episodio psicótico y de su infancia. El psicólogo ha dibujado una línea con boli sobre la parte trasera de un papel en sucio, y al principio ha marcado los momentos dolorosos con rayitas verticales y el episodio actual con un círculo negro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces el paciente comienza a quejarse de las voces que se escuchan en la habitación de al lado. Está muy enfadado y quiere levantarse para pedirles que dejen de hablar de él, que no le falten al respeto. Y cuando el psicólogo le pide que se centre y le trae de vuelta a la hoja de papel, a las dolorosas rayitas verticales, agarra el bolígrafo casi con violencia. Prolonga la línea hasta el final del folio. Aquí estoy yo, dice señalando el final de su adolescencia dibujada. Y hacia aquí seguiré. Marca una flecha. Y mañana estaré aquí, y aquí habrá otro episodio psicótico. Dibuja un garabato violento. Y pasado mañana estaré aquí - otra flecha -, y habrá otro brote psicótico - otro garabato -, y entretanto está mi corazón, que a veces va despacio y a veces va deprisa, pero que me duele tanto, tanto... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se lleva la mano al pecho y levanta los ojos hacia nosotros, desolado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy estoy muy cansada. No estoy escribiendo a gusto. No tiene que ver con nada: ha sido una mañana larga, hemos tenido comida de trabajo y luego he estado tomando un café en Puerto Real con el Kpot. Me ha acompañado a la parada del autobús para Cádiz, y nos hemos reído muchísimo mientras tramábamos planes conjuntos para conquistar a DDM sentados sobre un banquito de piedra helada. Después la fisio, yo pensando que estoy dispuesta a pagar todas las sesiones que haga falta solo por tener esta sensación tan agradable de que alguien va a hacerse cargo de mi dolor. Y los puntos gatillo. Los lugares donde pulsar para que acuda la sangre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pienso en mi paciente. El día que llegó a la Unidad nos explicaba que la olanzapina, que es un neuroléptico, se la habían recetado para sus problemas cardíacos. Creíamos que estaba negando la realidad, pero hoy entiendo que en el fondo es cierto. Que le damos fármacos porque le duele el corazón. Todos tenemos puntos gatillo y una manera distinta de contraer el alma para protegerlos. Y en días como hoy, mientras calibro moviendo el tobillo si está mejor o peor que antes de que me lo manipularan, me pregunto si siempre son capaces de sanar o si a veces la isquemia es tan grave que no hay pulsación bienintencionada que pueda arreglar el daño.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8843077020073706855?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8843077020073706855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8843077020073706855&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8843077020073706855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8843077020073706855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/puntos-gatillo.html' title='Puntos gatillo'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4634438148901894004</id><published>2012-02-08T22:40:00.009+01:00</published><updated>2012-02-10T11:25:54.911+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><title type='text'>Escribir/ escribir bien/ escribir mucho</title><content type='html'>Dice &lt;a href="http://hermosadecadencia.blogspot.com/2012/02/las-300-mujeres-ninjas-de-iran-y-los.html"&gt;M.&lt;/a&gt; que no le está gustando El Gozo de Escribir, y entonces es cuando pienso que nuestro ciberidilio está condenado al fracaso, porque durante años EGDE ha sido como mi biblia. De hecho, tengo los otros dos libros que la autora ha publicado en español y me los releo con cierta frecuencia. Para quien no lo conozca, EGDE es un libro que habla de la escritura como práctica: de eliminar al censor interno, buscar la voz de uno, etc, etc, etc. &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Yo empecé a escribir de forma medio intuitiva, porque leía mucho y me parecía un paso lógico. De pequeña era buena, pero me fallaba la imaginación, igual que ahora: no tenía talento ni paciencia para buscarles un final digno a los cuentos que me inventaba. Les daba vueltas y vueltas y no llegaba a ninguna parte. Una parte de mí pensaba que entre querer ser escritora y ser adulta había un abismo insalvable: mis sueños se quedarían al otro lado de la barrera, como les había pasado a todos los adultos que conocía, y yo tendría que vivir para siempre con su cadáver.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así que cuando Aran me recomendó El Gozo de Escribir, digamos que salvó mi carrera literaria. En un mes había escrito cien hojas a word que no sé si eran buenas o malas, pero eran. Y creo de verdad que si estoy aquí casi doce años después, a post por día y con la forma de las teclas del ordenador marcada en la punta de los dedos, es por ese libro. No sé. A lo mejor habría llegado a la misma conclusión por otras vías. A lo mejor con el nacimiento de los blogs y esta creencia colectiva actual de pensar que nuestra vida es interesante pase lo que pase, habría sido capaz de ignorar mis limitaciones y escribir. No lo sé. Sé que en ese momento seguí escribiendo gracias a ese libro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay momentos para todo, digo yo. Y la receta para escribir bien, de hecho, se parece bastante a la que apunta M. en su entrada. Leer mucho. Escribir mucho. Escribir para otros. Intentar hacer algo diferente o que, por lo menos, para ti sea diferente. No hace falta leer autoayuda para escritores, eso es obvio,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sí opino que hay una parte que no es que sea innata, pero sí que se forja muy temprano. Yo creo que redacto bien porque he leído mucho, mucho, mucho, y sobre todo porque leía mucho cuando era pequeña. Tengo la música de las frases grabada en el cerebro. También creo que lo más importante es la sensibilidad, y que uno no puede escribir lo que no es capaz de percibir. Si no estás atento a los detalles, si no dejas que la vida te traspase, no podrás hablar de ellos y no serás un buen escritor. Y que la vida te traspase a veces duele, así que hay que pagar ese precio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Leer es fundamental, aunque como a mí te cueste pagar el peaje de los clásicos. Quizá escribiría más sesudo si leyera cosas más sesudas. Procuro leer lo que me gusta porque mi objetivo es escribir el tipo de libro que querría leer. Hay una pregunta que circula entre los escritores del mundo: si tuvieras que renunciar a escribir o a leer, ¿qué elegirías? Y aunque yo creo que si no escribo a lo mejor reviento, creo que lo preferiría a dejar de leer. Aunque solo sea porque uno puede leer sin escribir y volverse loco, pero creo que sólo escribir, escuchar todo el rato el sonido de tu propia voz, es una locura mucho peor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La cosa es que para escribir bien yo no sé muy bien qué hace falta. Yo creo que escribo bien. Otra cosa es si podría hacerlo mejor o dedicarme a sacar adelante algo con más entidad que estos post, pero en general estoy contenta con lo que hago. Lo sé porque a veces me paso un montón de rato leyendo mi propio blog y oye, me gusta, aunque solo sea porque es como mirar mi album de fotos personal. Y bueno, igual pasa como con las fotos, que no son tan interesantes para los que no han estado allí. Pero yo estoy contenta con las mías.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Supongo que escribir bien es como todo. Mucha autocrítica, mucha más de lo que pueden hacer pensar estas parrafadas autocomplacientes. Mucho pulir, mucho borrar, mucho escribir párrafos enteros a las doce de la noche y concluir que son una puta mierda y empezar de cero. Y tener algo de talento, claro; y, como dice M., si no lo tienes pues te jodes, qué le vamos a hacer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que en algún punto tendré que utilizar este hábito que estoy adquiriendo ahora para trabajar en algo con más seriedad. A ratos me parece que este ritmo me aturde y que no me da tiempo a publicar cosas de verdadera calidad. Pero estoy un poco enganchada, supongo: me gusta publicar todos los días y que me leáis, me gusta ser parte de vuestra rutina y leer vuestros comentarios en la Blackberry en cuanto me despierto por las mañanas. Y el tiempo no me da para mucho más. Quiero seguir con Psicosupervivencia y también quiero trabajar, dormir y demás.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Podría hacerlo mejor, claro. Pero a veces pienso que para eso necesitaría sumergirme en la escritura totalmente. No trabajar y disponer de mucho más tiempo, de más espacio: poder experimentar, recortar, corregir y elucubrar mucho más de lo que lo hago. Pero bueno. En la escalada se dice que lo que no te llevas para la saca te lo llevas para los bíceps, es decir: que si no encadenas una vía al menos te estás poniendo fuerte. Mi blog es mi roco. Las vías están ahí, listas para ser escaladas. Y yo estoy aquí, lista para acometerlas en cuanto tenga fuerza, me vea con ganas y el tiempo acompañe.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;PD: Estoy particularmente orgullosa de mi último post en &lt;a href="http://psicosupervivencia.blogspot.com/"&gt;Psicosupervivencia&lt;/a&gt;. Por si le queréis echar un ojo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4634438148901894004?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4634438148901894004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4634438148901894004&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4634438148901894004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4634438148901894004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/escribir-escribir-bien-escribir-mucho.html' title='Escribir/ escribir bien/ escribir mucho'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1458290660463589031</id><published>2012-02-07T22:00:00.008+01:00</published><updated>2012-02-07T23:32:37.682+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El mal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>De libros malos y pollos mutantes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Con los libros pasa como con los tíos: encontrarte uno malo de vez en cuando es más o menos normal, pero cuando se te junta una rachita de dos o tres te empiezas a mosquear y a preguntarte, con las manos en las mejillas como el niño de &lt;i&gt;Solo en casa&lt;/i&gt;, "¿por qué, Dios? ¿Por qué yo?".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace un par de días decidí que iba a dejar de arrastrar de un lado a otr&lt;i&gt;o La casa de los encuentros&lt;/i&gt;, de Martin Amis. Lo llevaba ahí en el bolso un poco por penita, pero en lugar de leer me dedicaba a tuitear. Y cuando prefiero tuitear a leer ya es como para preocuparse, sobre todo porque lo sentimos, pero sigue sin gustarme twitter, y mira que lo intento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La cosa es que ayer me fui a la librería y desplegué mi sofisticada estrategia de selección de libros, a saber: me voy a Anagrama, veo si han sacado algo nuevo, compruebo que no, muevo la cabeza con desencanto. Busco libros con cubiertas bonitas. Leo las sinopsis a la velocidad del rayo. Descarto todo lo español, histórico o demasiado exótico. Descarto lo vergonzoso y romanticoide. Me voy a Anagrama Compactos. Compruebo que me los he leído casi todos. Miro los clásicos de bolsillo, pienso que debería leer a los clásicos, pienso que al carajo los clásicos. Y entonces, cuando justo he perdido la esperanza y pienso que soy un ser extraño o que en realidad leer no me gusta, encuentro algo que me llama la atención, echo un ojo al primer capítulo, compruebo la textura de las hojas y, si todo eso está más o menos bien, me lo compro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer iba todo muy mal hasta que vi dos opciones interesantes: &lt;i&gt;Diario de invierno&lt;/i&gt;, lo último de Paul Auster, y una novela de un español desconocido llamada &lt;i&gt;Vive como pueda&lt;/i&gt;s. ¿Por qué me gustó el libro del español desconocido? Pues a ver. Me gustó el título como filosofía de vida. Vida resignada. Haz lo que puedas y ya se verá lo que pasa. Me gustó que lo publicaba Tusquets en Andanzas, y que en general suelen tener buen criterio. Y bueno, me gustó que Almudena Grandes hacía un comentario halagüeño en la vitola, algo como "¡¡Por el amor de Dios, tienen que leer esta novela, prométanmelo, es genial!!". Soy carne de marketing chungo, lo reconozco, porque pensé: joder, la Grandes. Que te puede gustar o no, pero tiene oficio y sabe lo que se hace.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por qué preferir el libro de un español (argh) desconocido al de mi querido Paul? Por dos razones. La primera, porque creo que Paul está gagá. Creo que está entrando en una especie de espiral depresiva político postmoderna y que va a terminar como Neruda: muriéndose de pena en su casa de Brooklyn cuando el mundo colapse. Su último libro me puso tan triste. Pero no una tristeza literaria y verdadera, sino una tristeza de "por qué, Auster, por qué has escrito un libro en el que aparece la palabra culinchi". La segunda razón es que &lt;i&gt;Diario de invierno&lt;/i&gt;, que también tiene un título alegre por los cojones, está escrito en segunda persona. Un ratito en segunda persona sí, Paul Auster, como en &lt;i&gt;Invisibles&lt;/i&gt;, que la verdad no me pareció mala. Pero ¿un libro entero? Uf, qué va. Y mira que me gustas a la par que me pones. Que parece mentira que tengas sesenta y cuatro años y aun así estés tan poderosamente frinkable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que allá que fui y me compré el libro del español desconocido, que a partir de ahora pasará a ser conocido como El Lamentable Tipo Sin Talento Del Que Tengo La Desgracia de Estar Leyendo Una Novela. Uf, es demasiado largo hasta para las siglas, así que vamos a llamarle Lament. De Lamentable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno, pues cuando me meto en la cama así en plan vale, no tengo novio pero tengo un nórdico genial y una almohada cara y un libro nuevecito entre mis manos, y empiezo a leer a Lament expectante y confiada, descubro que bueno, que el libro es malo con alevosía. Pero muy, muy malo. Y me pregunto cómo se me ha podido escapar. Que me leí el primer capítulo entero en la librería y no me pareció tan terrible. Que lo recomienda Almudena Grandes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por qué es malo? Pues yo qué sé. Está mal escrito. Es una mezcla entre repipi y burdo que me aberra. Los diálogos son muy, muy poco creíbles. Los personajes están muertos por dentro; el argumento digamos que a la altura de la página 133, que es por donde voy ahora, no tiene ni pies, ni cabeza, ni perspectivas de mejorar. Me he reído dos veces, eso sí; una de ellas porque el protagonista droga sin querer a su anciana madre. Pero por lo demás, muy malo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces una piensa ¿qué le pasa a la gente? Lo de Almudena lo vamos a dejar. Que estaría en un sarao literario planteándose si su siguiente libro alcanzaría las veinte ediciones o más bien las veinticinco y le dijeron "va, Almudena, di algo bonito de este muchacho, que hemos invertido mucho en editar su segunda novela y no queremos arruinarnos". Y Almudena elevó graciosamente su martini y dijo "Jijiji pues yo qué sé... algo como... ¡¡qué novela más buena!! ¡¡leedla!!". Y tal cual, a la vitola. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero lo de este notas tiene más delito. Rosa Montero escribió hace tiempo un artículo sobre el drama de los escritores sin talento. Decía que les anima el mismo fuego que a los otros, pero sin esperanza de conseguir producir nunca algo bello, y a veces (las peores veces) de darse siquiera cuenta de que no son capaces. Y este chico... pues no sé, que eres filólogo, que se supone que tienes un bagaje. Mi profesor del taller decía que no se puede inventar la bicicleta. Que para escribir peor que los demás o para escribir mediocre, no escribas. Y no sé, pero a mí lo que me preocupa es que creo que escribir bien es sobre todo una cuestión de sensibilidad: tienes más registros, la realidad pulsa en ti más teclas y tú tienes el acierto de saber reflejarla. Tampoco hace falta añadir tanto. La vida por sí sola tiene la suficiente riqueza de detalles y de humor como para bastarle a la literatura. Por eso los escritores malos me dan tanta pena: porque me los imagino un poco ciegos, con cierta agnosia mental para la belleza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aquí es donde me planteo si me estoy poniendo nazi, si sobre gustos no hay nada escrito, si a lo mejor no tengo ni puta idea de hacia dónde va el panorama literario español. Si yo debería ser también filóloga para que me gustara la novela de Lament. Pero quiero creer que no. Quiero creer que escribo bien y que sé, más o menos, dónde está lo bueno. Siempre he respetado el esfuerzo que supone escribir una novela, y a lo mejor, de hecho, el problema no está en el autor, sino en la cadena mongoloide de agentes y editores y Almudena Grandes que ha llevado ese libro a las tiendas del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin, que no me está gustando. Que no sé si ir a devolverlo, aunque igual es un poco chungo. Que para colmo me tienen baneada de la biblioteca hasta San Valentín, y encima soy pobre como las ratas después de que hoy en la tienda ecológica me hayan colado un pollo de corral de tres kilos que me ha costado un ojo de la cara. Pero que en realidad igual la culpa es mía y solo mía. Como con los tíos. Por no fijarme bien en el interior. Por dejarme llevar por los impulsos. Por hacerle caso a la flamante vitola roja con cosas bonitas escritas en ella que todos nos esforzamos por llevar alrededor del cuello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y bueno, esto no tiene nada que ver pero, por el amor de Dios: tenéis que ver mi ecopollo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7b_Cl019uhk/TzGjDzF7t_I/AAAAAAAAAe0/6ClXYI_dRJA/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-07%2Ba%2Blas%2B23.07.02.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-7b_Cl019uhk/TzGjDzF7t_I/AAAAAAAAAe0/6ClXYI_dRJA/s320/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-07%2Ba%2Blas%2B23.07.02.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5706521488505157618" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por favor. Un pollo de tres kilos. Que podría ser yo qué sé, un hijo. O un tiranosaurio. Que no sé si lo de ecológico quiere decir que lo mataron cuando él quiso porque la vida ya le aburría. O cuando dejó de respirar por una apnea del sueño. Que no me cabe en el congelador. Que me ha destrozado el presupuesto del mes. Maldita sea mi bondad, que diría Susanita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta mañana, pequeños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: Espero no haber herido la sensibilidad de ningún vegetariano/vegano con la foto del ecopollo. Pero es que sabéis que me puede demasiado hacer las cosas en aras del humor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1458290660463589031?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1458290660463589031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1458290660463589031&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1458290660463589031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1458290660463589031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/de-libros-malos-y-pollos-mutantes.html' title='De libros malos y pollos mutantes'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7b_Cl019uhk/TzGjDzF7t_I/AAAAAAAAAe0/6ClXYI_dRJA/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-07%2Ba%2Blas%2B23.07.02.png' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-5318628409620463103</id><published>2012-02-06T22:35:00.007+01:00</published><updated>2012-02-06T23:02:57.679+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otro lunes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cádiz'/><title type='text'>Qué fácil es estar contenta un lunes cuando se tiene saliente y puedes dormir hasta que te duela</title><content type='html'>Pues parece ser que sí: que me voy a Madrid ocho meses enteritos. Qué genial. ya estoy mirando rocos y talleres de escritura. A lo mejor me hiperestimulo y me vuelvo loca; quién sabe. Para entonces llevaré dos años y medio en Cádiz y tres veranos de sol y Caleta. El verano en Cádiz te deja tocado: tu cerebro se inunda de endorfinas, te vuelves loco de atardecer a las diez y media de la noche, el viento de levante te zumba el cerebro y llegas a la conclusión de que el trabajo es muy prescindible. Luego todo eso se suma al slow de la vida gaditana y acabas disfrutando de esta mezcla entre lo sencillo y lo cutre. El caso es que cuando llegue a Madrid y vea que lo tengo disponible TODO, igual me explota el cerebro.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que sí creo es que allí me enamoraré o aberraré en silencio, una de dos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi última experiencia con una gran ciudad fue Barcelona, y fue mala. Claro, que por aquel entonces yo tenía dieciocho años y no sabía nada de la vida. Qué gracia, porque el sábado en la guardia estuve hablando con el MIR acerca de si uno va sabiendo más de la vida con los años o en realidad es todo el rato igual de estúpido. Supongo que uno sabe más y, al mismo tiempo, se va haciendo más consciente de la de cosas que le quedan por saber. Y sigue cometiendo errores parecidos. Por otra parte, si lo miro ahora pienso que hay algo de tierno en seguir cometiendo grandes errores: algo de inocencia ilusionada que, a pesar de todo, no quiero perder.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me acuerdo perfectamente del primer día que llegué a Barcelona. Me bajé del tren en Plaza Catalunya y miré aquellos edificios sobredimensionados. Tuve que entrar al BBVA para que me solucionaran nosequé papeleo, y caminaba sobre los suelos de mármol como los niños de Mary Poppins en el banco de su padre. Barcelona a los dieciocho años me daba mucho, mucho miedo. Me dio tanto miedo que desde entonces me propuse vivir de Despeñaperros para abajo, y aquí me tenéis: casi todo lo al sur que se puede estar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Iba pensando estos días en escribir un post sobre Andalucía. El otro día hablábamos en el roco de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=n-dq6Y1Gmfg"&gt;este vídeo&lt;/a&gt;, que para los que no queráis verlo es de un notas escalando un bloque que se tira al suelo y cae a lo loco encima de otro notas. El bloque consiste en escalar rocas pequeñas y difíciles sin cuerda, con colchones debajo y gente que se coloca para cubrirte y ayudarte a caer. El caso es que el vídeo es muy, muy gracioso, y lo que no se entiende muy bien es lo serios que se quedan los tíos después de la caída. Que eso pasa aquí, en Cádiz, y el cámara se empieza a descojonar en el momento en que el tío no sabe bien cómo bajarse del bloque, y para cuando se ha caído encima del otro ya está echando las tripas por el suelo. Lo que quiero decir es que me gusta mucho, mucho, mucho Andalucía, y más concretamente Cádiz y el carácter de aquí. Hay que pagar un precio por vivir aquí, eso está claro, y somos todos muy informales, y muy impuntuales, y no es que seamos vagos: es que estamos cansaos. Y hace mucho calor en verano, y se llena de guiris, y la gente tira los papeles al suelo y bueno, pueden parecer tópicos, pero hay diferencias con el norte y se nota. Sin embargo, a mí me compensa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y a pesar de esto quiero irme. Ya lo dije el otro día: nunca pensé que le iba a coger el truco a lo de mudarme. Hay una parte de mí que quiere arraigar y, de hecho, el año pasado había veces que cuando volvía de Málaga entraba en Cádiz acurrucada en posición fetal en los asientos del autobús y pensando en mayúsculas PERO SE PUEDE SABER QUÉ COJONES ESTÁS HACIENDO AQUÍ. Y justo ahora que estoy arraigando, que tengo amigos de verdad y no solo conocidos, que la del Covirán me conoce y no me roban la moto de la puerta de mi casa aunque me vaya un mes... resulta que la perspectiva de irme unos meses me encanta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que tiene que ver con las posibilidades que esconde lo nuevo y lo rápido que se ensucia la limpieza mental de las calles. Me acuerdo de cuando Granada era nueva para mí y de lo rápido que se llenó de recuerdos. No llevaba allí ni un mes cuando ya miraba con nostalgia los bares donde había conocido a Nacho, el amigo de Josy que me robó el corazón un verano. Me hace gracia recordar también las primeras semanas en Cádiz, cuando iba de un lado a otro aturdidísima, buscando copisterías y ferreterías. Y ahora es raro que salga y no me encuentre a un paciente o a un conocido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tema de la vida es que tiene tantas posiblidades, tantas. Es muy rica. Y a veces se nos olvida. No es solo por las ciudades. Es rica en las personas a las que nos presenta y las experiencias que nos ofrece. Es tan rara y tan loca, tan brutalmente injusta y al mismo tiempo tan luminosa. Contiene muchas opciones y solo tenemos un cerebro y un corazón para atravesarla. Lo peor, o lo más gracioso, según se mire, es que al final todo eso, todo nuestro corazón tan dolorosamente ensanchado, nuestro cerebro tan lleno de aprendizaje y experiencia, morirá y se desintegrará. Y eso lo vuelve todo tan absurdo y, al mismo tiempo, tan importante. El borrador sin cuadro del que hablaba Kundera. La búsqueda de un sentido que se nos escapa todo el rato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé. Hoy ha molado como día. Me he levantado tan contenta que me podría haber preocupado. Ha habido crepes, libros, música y una visita breve al Carrefour, que me relaja. He bailado en mi salón y he eludido otra vez las tareas de la casa. Porque en realidad, ya sabéis que yo siempre digo eso de que todo va a salir bien. Pero, si me apuráis, todo está saliendo bien, ya, ahora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: Señor M., ha llegado el momento de abrirle una etiqueta a Madrid. Hu ha.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-5318628409620463103?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/5318628409620463103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=5318628409620463103&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5318628409620463103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5318628409620463103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/que-facil-es-estar-contenta-un-lunes.html' title='Qué fácil es estar contenta un lunes cuando se tiene saliente y puedes dormir hasta que te duela'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2874455969347371656</id><published>2012-02-06T00:20:00.004+01:00</published><updated>2012-02-06T00:40:39.919+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me puedo creer que no tuviera etiqueta de Sexo'/><title type='text'>Sexcritura</title><content type='html'>Tengo un problema con escribir sobre sexo. Un problema grave. Ayer leí &lt;a href="http://hermosadecadencia.blogspot.com/2012/02/todo-se-reduce-una-polla-dura.html#comment-form"&gt;la última entrada de Rorschach&lt;/a&gt; y bueno, porque estaba de guardia, que si no me voy por ahí a violar incautos. Qué calentón más malo y más gratuito. Así que quería escribir algo no parecido, sino simplemente digamos sexual. Por el placer de hacerlo: por describir guarradas, que no es ni la mitad de divertido que hacer guarradas pero podría tener su punto.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces llegamos al tema. Que no me gustan las palabras que hablan de sexo. Que no me gusta decir coño ni tetas ni polla: me parece malsonante. Acabo con eufemismos y rebordes anatómicos: escote, sexo, pubis, humedad, erección, y al final aquello parece una novela rosa mala de esas con fotos en las portadas. Y va, yo quiero escribir sobre follar a saco, es decir, con todas las letras. Sobre comer pollas mirando a los ojos y disfrutando del sabor salado del glande sobre tu lengua; sobre ponerse a cuatro patas y gritar sigue, sigue, más fuerte, así, sigue, sin que te importe un carajo que te escuchen los vecinos. Sobre tíos que son capaces de hablarte, de decir las palabras justas en el tono adecuado, de decir, por ejemplo, "pero cómo me la puedes poner tan dura" o "joder, qué coño tan mojado" y que no suene forzado y que te ponga tan, tan cachonda que no puedes respirar. O quiero escribir sobre que te empotren, que te empotren de verdad: comidas de coño, maniobras manuales extrañas, esforzados acariciamientos de pezones; nada de eso se puede comparar con que un tío sepa empotrarte. Que te agarre fuerte de las caderas, te mire a los ojos, te la meta con decisión y sepa llevar el ritmo. Y que te haga sentir que bueno, que tú también participas, claro; que estáis follando los dos o incluso que estáis haciendo el amor. Pero que él tiene un control que tú le has cedido porque no te importa, porque te gusta: te gusta dejarte hacer en estos momentos, que él te diga con el cuerpo "ahora mismo eres mía y esto es lo que hay".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Peor bueno, yo qué sé, escribir sobre todo eso, describirlo así con detalle como en los relatos eróticos que me gustaba leer a mí cuando tenía menos edad y más necesidad de porno, me produce una mezcla rara entre pudor y grima. El sexo es una de las pocas cosas que me parece que quedan muy, muy lejos de la literatura. El resto de la vida se puede condensar y expresar bien con palabras y, de hecho, muchos momentos que en la realidad son una puta mierda, o anodinos sin más, escritos sobre papel parecen intensos e interesantes. Pero el sexo no. El sexo me resulta muy, muy indescriptible. Cómo vas a describir lo que sientes cuando un tío se coloca bajo tus piernas, te mira a los ojos y te susurra "Dios, estoy temblando", o cuando te rodea con el brazo mientras te folla y después se corre gritando y casi llorando y te mira con los ojos muy abiertos, y se te queda abatido en su cara en tu cuello, diciendo que te quiere, pronunciando tu nombre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ojalá follar bien fuera sólo follar bien, así como una cosa mecánica, técnica, que pudiera aprenderse y mejorarse. Pero hay un punto de intimidad profunda, de conexión intensa y presente que, sencillamente, no puede escribirse. Hay tantos momentos de asombro y agradecimiento en el buen sexo, una voluntad intensa e inútil de aferrarse a las sensaciones o de querer morirse justo en ese momento. La mezcla extraña entre placer y dolor. La adoración contenida de un cuerpo y una mente que te gustan de verdad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Va, de verdad, necesito un novio. O un amante. O algo. Que escribiendo se puede sublimar prácticamente todo menos eso. Que escribir sobre sexo es lo más parecido a un polvo a medias que se puede experimentar estando solo)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2874455969347371656?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2874455969347371656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2874455969347371656&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2874455969347371656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2874455969347371656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/sexcritura.html' title='Sexcritura'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-925733034715294302</id><published>2012-02-04T00:08:00.003+01:00</published><updated>2012-02-04T01:01:29.244+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita Rutina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Vetusteando, que es gerundio</title><content type='html'>Es una de esas noches. Noche de viernes preguardia, que es algo así como un falso viernes porque sabes que al día siguiente te toca currar. Mi casa, una vez más, parece haber vomitado sobre sí misma. Odio la colada y odio tender con este frío terrible. Llego a casa después de entrenar un rato y de tomar algo con la gente del roco. Caliento un tazón de sopa, le echo un par de hojas de la planta de hierbabuena del balcón y me siento frente al ordenador con los pies prácticamente incrustados en el calentador de aire.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se me ocurre nada, no se me ocurre nada, o más bien se me ocurren cosas y ninguna me satisface. Podría escribir un post sobre tíos que no son guapos y que aun así me ponen. Para lavar mi honor y borrar un poco esa imagen de chica superficial que estoy dando últimamente. Pienso en John Cusack, pienso en Valentino Rossi (va, no, este es guapo; bajito, pero guapo). Luego se me ocurre un post de recomendaciones metaliterarias: libros sobre escritura que me han inspirado. Pienso en &lt;i&gt;El gozo de escribir&lt;/i&gt;, pienso en&lt;i&gt; Pájaro a pájaro&lt;/i&gt;, pienso en &lt;i&gt;La novia imaginaria&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero en realidad no quiero eso. En realidad quiero, &lt;a href="http://golfo.blogspot.com/2004/02/escribo-cuando-me-rebelo.html#links"&gt;como decía Golfo&lt;/a&gt;, romper a escribir como quien rompe a llover. Así que me levanto, miro la pila de platos sucios sobre el fregadero y decido que voy a escuchar Vetusta Morla y a fregar, a ver si entre la música y la espuma me visitan las musas. Me pongo los guantes para poder poner el agua muy caliente y ver, encantada, cómo la grasa sólida se diluye y se marcha por el desague. Hay algo de mágico y sagrado en la mugre que se va y en cómo lo sucio se vuelve limpio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Saqué el primer disco de Vetusta de la biblioteca hace más o menos un año y no llegué a escucharlo. Se me pasaron los días de préstamo y tuve que devolverlo deprisa y corriendo sin acordarme siquiera de importarlo al iTunes. Meses después conocí a IA, que estaba empeñado en que los escuchara, así que una noche abrí el Spotify, busqué Vetusta Morla y pinché en el primer título que me llamó la atención: &lt;i&gt;Maldita dulzur&lt;/i&gt;&lt;i&gt;a&lt;/i&gt;. En aquel momento era así: maldita dulzura la suya, porque yo colgaba el teléfono todas las noches y gemía de desesperación sobre mi cama, verídico. Lloriqueaba como si tuviera ocho años pensando que de ahí no podía salir nada bueno. Escuché la canción medio estremecida. "Hablando pasan los días que nos quedan para irnos."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El primer fin de semana que pasamos juntos, IA me puso el primer disco entero en su furgo, conduciendo hacia Valladolid el domingo por la tarde. Me gustó mucho. Me gustó tanto que cuando comprendí que lo nuestro, si se puede llamar así, había terminado, me propuse seguir escuchando el CD hasta que dejara de recordarme a él, porque podía renunciar a IA, pero me negaba a renunciar a Vetusta. Aun así, sigo pasando Maldita Dulzura cada vez que el orden aleatorio del Spotify la selecciona. Y en eso pienso hoy mientras friego los platos y canturreo &lt;i&gt;Sálvese quien pueda&lt;/i&gt;: en que ahora Vetusta me sigue recordando a IA, claro que sí, pero de forma menos emocional, menos brusca. Puedo tolerarlo. Pensando que en algún punto él dejará de importarme, y lo sabré porque vendré aquí y contaré la historia como sucedió: no trozos escondidos, no verdades a medias, no alusiones que yo entiendo y que creo que él entiende y que vosotros no sé si entendéis. Lo escribiré todo. Mientras no sea capaz de eso significará que me sigue importando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Friego despacio y repaso el día. Le he pasado un test de inteligencia a un señor con una demencia tipo SIDA que al terminar no sabía volver a su habitación desde la consulta. Yo le hablaba suave y él sonreía: ¿lo hago bien? preguntaba desde detrás de su lengua disártrica. Había estado viviendo un tiempo en la casa Colichet, un centro para enfermos de SIDA que hay en Churriana en el que trabajé un verano como voluntaria. Ayer repasaba la historia del paciente y vi un informe escrito por Sor Juana, la monja que lleva el centro, y la recordé machacándonos a trabajos de bricolaje y jardinería y explicándonos que los enfermos necesitaban nuestra compañía, sí, pero necesitaban mucho más que encaláramos la pared del patio. Uno de los pacientes murió el día después de que nosotros acabáramos de trabajar allí. Aguantó hasta que nos fuimos. Otro me miraba tan fijamente y con unos ojos castaños tan profundos y dulces que una tarde me volví a casa convencida de que era la reencarnación de Jesucristo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En realidad, pienso mientras sigo fregando platos y el reproductor me canta &lt;i&gt;Valiente&lt;/i&gt;, no tengo carencias afectivas. No ya por mis pacientes. En general, podría decirse que mi corazón está a pleno rendimiento. Quiero y me quieren. Aran me ha mandado hoy un corazón verde por Whassap, "me acordé de ti y te he enviado un corazón de meta" (creo que es un juego de palabras entre menta y metta, el amor compasivo budista, pero no lo tengo claro). Ayer una lectora me escribió un mail tan largo, bonito y agradecido que me tuvo toda la tarde con una sonrisa en la cara. Y en realidad ya os digo: quiero, me quieren. Funciono.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero hoy salía del roco con Eva y Toñi, que iban a cenar en casa de Eva y acarreaban sendas bolsas del Mercadona llenas de lasaña y vino. Yo habría ido también, pero me he abstenido en pro de llegar a la guardia descansada y poder escalar el domingo. El caso es que hace un frío que se congelan los pingüinos incluso aquí, en el dulce sur, con lo que no quiero ni imaginarme cómo estará el rudo norte. Y me acuerdo de IA y pienso que tiene que estar bien contento con todas las montañas del mundo cubiertas de hielo para que él pueda clavarles sus crampones. Y la cuestión, que me disperso, es que hacía un frío tremendo y yo era la única que no llevaba guantes. Llegamos a la furgo de Toñi, yo me siento detrás y Eva en el asiento del copiloto. Me miro las manos heladas, con la piel reseca del magnesio y los nudillos hinchados. Qué frío, cojones, suelto, tengo las manos congeladas. Eva saca los brazos hacia atrás, "trae, que te las caliento", y agarra mis manos con las suyas que están templaditas y suaves. Me rodea los dedos, me dice que pegue mis pulgares al dorso para que no se queden fuera, y mientras charlamos y cruzamos el Puente de Carranza, yo con las manos enfundadas en las de Eva, pienso que en mi vida afectiva no tengo carencias, pero que necesito tanto que alguien me toque.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por instinto sé que lo que escriba hoy deberá mencionar eso, y por instinto voy componiendo las frases en mi mente mientras me estremece &lt;i&gt;Copenhague, &lt;/i&gt;paso la bayeta por la encimera y limpio la vitro con una espátula. Ladrillos de vida en forma de palabras que intentan plasmar una imagen. No se trata más que de eso. Y ni siquiera he empezado a escribir hoy, pero ya sé que podré llover con los dedos y que el post va a gustarme, aunque sea de una forma dolorosa. Que tardaré menos de lo que creo y corregiré menos de lo que imagino. Y mientras &lt;i&gt;La marea&lt;/i&gt; va desgranando las últimas notas y recuerdo a IA cuando la cantaba mirándome a los ojos e intentando llegar a los agudos, estiro los dedos como un concertista, despejo un poco la mesa de pintaúñas y papeles y me siento a escribir. Prematuramente satisfecha. Deliciosamente melancólica. Contenta, en general.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-925733034715294302?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/925733034715294302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=925733034715294302&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/925733034715294302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/925733034715294302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/vetusteando-que-es-gerundio.html' title='Vetusteando, que es gerundio'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8300460023600612628</id><published>2012-02-02T21:52:00.005+01:00</published><updated>2012-02-02T22:48:05.180+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tíos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Es esto</title><content type='html'>Dado que mis últimas experiencias con hombres nivel Dolor De Mirar han sido, por decirlo de una manera suave, TERRIBLES, ahora estoy probando nuevos enfoques. El enfoque A consiste en olvidarme de que tengo vagina y permanecer célibe hasta que aparezca alguien con quien realmente le vea color al tema. Cuando ese alguien aparezca, iré despacio y con cuidado y me comportaré como una persona razonable, en lugar de como una loca desquiciada e impulsiva. Nos conoceremos despacio y nos enamoraremos en profundidad. Y entonces nos casaremos y tendremos tres hijos, tres, que se llamarán Cora, Nacho y Leo, y viviremos en el campo y escalaremos y meditaremos y todo será genial. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La opción B es ir por la vida conociendo a maromos normales y ponerle interés, como el del chiste.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Inciso: he de contar el chiste.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Cariño, ¿tú me comes la polla por amor o por interés?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Yo? Por amor, claro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues a ver si le pones más interés. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fin del inciso.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la línea de la opción B estaba mi quedada con el argentino. Que es majo y listo y divertido y hasta guapete, pero psé. Así se resume la cosa. Psé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estas navidades fui a comer con mi padre al Block House, y entre copas de vino blanco y sobredosis de proteína animal hablamos del amor, del sexo y de la vida. Yo le planteaba mis dudas existenciales sobre el Dolor De Mirar y su conveniencia para mi salud psíquica, y él me las respondía desde su posición de cincuentón no especialmente guapo pero intelectualmente brillante. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Que no le des más vueltas - decía -. Que al principio uno tiene que estar hasta las trancas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez más, no sé si esa expresión se utiliza en el rudo norte, pero a mí me encanta. Hasta las trancas. A muerte, bicho. Aun así, bueno, me cuesta olvidarme de que tengo vagina, así que quedo con argentinos majos para ir al cine y en mi vida diaria procuro sonreír y echarme colonia buena. Le pongo interés. Y a conocer tíos también.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El martes estuve en el roco, ya os lo conté. Había más gente que en la guerra. Yo me pregunto a menudo cómo he podido aficionarme a un deporte como la escalada, una de las actividades con más cantidad de chulazos morenos por kilómetro cuadrado, y aun así seguir soltera, estando como estoy de buen ver y siendo además majísima. Aquí es donde aparece Anónimo76 para reivindicar que algo no va bien en el Universo. Yo sigo con mi teoría del karma, y de que la he liado tanto en el pasado que Dios ha decidido ponerme en barbecho, a ver si así aprendo. La cosa es que estaba yo entrenando y apareció DDM. Con el pelo muy cortito, casi rapado. Con su sonrisa destructora. Llevando su sudadera naranja con capucha, la que me dejó para la moto el día después del famoso concierto de Vetusta y que yo olfateé patéticamente toda la tarde.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ay, DDM.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo no es que me esté haciendo la dura. Es que las circunstancias no son favorables, así que procuro decirle a mi cerebro que no se flipe: que DDM es territorio vedado. Que No Es Para Mí, y que además tiene cierta tendencia a comportarse como un chalado, y no queremos chalados. Pero es verle en el roco y de repente escalo como mejor. Su mirada azul revoloteando a mis espaldas, las frases que cruzamos de vez en cuando y sus "vamos, bicho" en los movimientos duros, casi que creo que contarían como doping en un control estándar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me pregunta por el curro. Me cuenta que igual se va al Congo. Le miro así intimidantemente con mis ojos pintados mientras me quito los gatos y me preparo para irme. Por mirar, sin más; para que sepa que no me da miedo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después me voy con Ara a tomar un vino en el Lucky. Me sirven un Protos riquísimo en una copa gigante, y picoteo aceitunas con la mano mientras Ara me cuenta sus penas. Las dos barajamos últimamente la teoría de que debemos pasar de los guapos y dejarnos sorprender por los normales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y en un momento dado, cojo la copa entre los dedos como la que va a soltar algo muy trascendente, miro a Ara a los ojos y le digo:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Es esto, Ara.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Esto, qué?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Lo de D. (el nombre real de DDM, curiosamente, también empieza por D.).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Quilla, cohone, olvídate ya de D., que es gilipollas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya, ya, si sé que me tengo que olvidar. Si se va al Congo. Pero yo qué le hago. Si es que es verle entrar por esa puerta y no querer más que encerrarle en un cuarto con muchos condones y mucho muesli.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Porque es esto. Podemos decir misa sobre los tíos que después te sorprenden y sobre hacerse amigos y ponerle interés. Pero yo creo francamente que es esto, que es lo que yo siento cuando está D., y que todo lo demás no sirve de nada. Así que paso del argentino.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ara asiente, un poco desconcertada. No sé si lo entiende del todo, pero me sigue el rollo. Hablamos de otros temas, terminamos el vino y nos vamos a Cádiz. Me cuesta un buen rato que a mi cuerpo se le olvide la visión perturbadora de DDM con su sudadera naranja.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno: de momento, celibato. Porque creo que para mí no hay muchas más opciones. Por una parte está la nada y por otra estar hasta las trancas. Y por muy absurda que sea la expresión y mucho que me perturbe la experiencia, creo que tengo bastante claro qué opción prefiero y qué opción tengo disponible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Prefiero el Dolor. Tengo la Nada)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: Prohibido quejarse de mis teorizaciones sobre el amor y la atracción. ¿Por qué? Pues porque cuando encuentre el amor, y lo voy a encontrar, mi vida será casi perfecta. Tendré la cara estupenda, mi trabajo seguirá siendo fabuloso, seguiré viviendo en mi genial Cádiz y escribiendo mucho y bien. Y entonces este blog se parecerá a una borrachera de Prozac y será un coñazo y dejaréis de leerme, así que regocijémonos en la pequeña parcelita de pseudoinfelicidad que me queda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se os quiere :)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8300460023600612628?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8300460023600612628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8300460023600612628&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8300460023600612628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8300460023600612628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/es-esto.html' title='Es esto'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3611923383793374041</id><published>2012-02-01T22:36:00.003+01:00</published><updated>2012-02-01T23:25:30.867+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divista: Divina y Lista'/><title type='text'>Moda, consumo, cosas con cosas</title><content type='html'>Antes que nada quiero decir que estoy cansada pero cansada de verdad, en plan que he tendido la mitad de la ropa y la otra mitad la he esparcido por el sofá con la esperanza de que se seque en algún punto. Y encima yo quería escribir un microcuento interesante e irme a la cama, pero me pueden las ansias. Y encima ahora mismo voy a parar de escribir y voy a pintarme las uñas, porque mi rojo favorito de la vida, el rouge casino de Bourjois, se está descascarillando y parezco una choni.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fin del inciso. Mis preciosas uñas pintadas del tono 70 del Deliplus os saludan. Que, por cierto, qué les costaría a los de Deliplus inventar nombres bonitos para los esmaltes. A este concretamente yo lo llamaría algo como Guinda Deep o Purple Cherry, porque es una mezcla entre violeta y guinda y tiene chispititas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora, después de ganar el premio a los dos párrafos introductorios más terribles de la historia y después de perder por el camino a, por lo menos, tres lectores masculinos (apuesto por Rorschach, Míchel y Byron), comencemos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La moda está bien para quien la quiera. A mí me gusta así en el plano abstracto. Me gusta la ropa bonita y me encantan los zapatos bonitos. Cuando veo a una chica guapa y bien vestida en casi cualquier estilo, me encanta y la envidio. Mi amiga María decía que mi estilo es no tener estilo. Pero ojo: yo no creo que ir bien vestida sea patrimonio de tías exquisitas con un sentido del gusto tocado por los ángeles. Cuando estudiaba el PIR me leía las revistas de moda-cotilleos en la hemeroteca, y realmente no es tan difícil. Sigues cuatro tendencias, lo combinas con un mínimo sentido del color y conocimiento de tus limitaciones físicas y voilà: ya vas aceptablemente fashion.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tema es que la moda es una afición que se basa en dos elementos: tiempo y dinero. El tiempo está bien que se lo dediques si te gusta. Si tu rollo es ir por las tiendas memorizando cortes, colores y precios, comparando y buscando entre todos los blazer azul marino del planeta cuál le pega a tu nuevo minivestido fantasía, adelante. A mí, no obstante, se me ocurren así sin darle muchas vueltas como veinte ocupaciones mejores para mi tiempo libre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tema del dinero ya me parece más patológico. Yo últimamente tengo un poco de crisis acerca de esta forma de vivir que tenemos los humanos del primer mundo. Estamos rodeados de cosas bonitas y es muy fácil sentirnos tentados por ellas. Hay mucha, mucha gente que vive de intentar convencernos día tras día de que necesitamos esas cosas bonitas. Y las compramos, usamos y tiramos a un ritmo que nos va a dejar sin planeta y sin recursos antes de que nos de tiempo a decir pantalones de pitillo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un plano más concreto, vas de compras tal día como hoy. Y ves una falda. Una falda preciosa, semiacampanada y de un extraño color burdeos. Te la pruebas y te encanta. Pero en realidad no tienes nada que te pegue con la falda, así que buscas una camiseta. Y después unas medias, porque las marrones que tienes no van con ese burdeos, y has pensado combinarlas con unas grises. Y luego quizá unas botas, porque tus botines no combinan con el estilo, y por supuesto unos pendientes en tonos cobre que le van estupendos. ¿Y para qué todo esto? ¿No tenías faldas ya? ¿Te hacía falta? ¿La necesitabas? El tema del comprar y el consumir es que nunca le vas a ver un fin. Está planteado para eso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo sé que la vida son dos días y que uno no puede andar sintiéndose culpable por todo. Que está bien tener cosas bonitas y sentirse guapa y atractiva. Pero a mí personalmente me gustaría ir tendiendo poco a poco hacia la austeridad. Tener cosas bonitas, sí, pero menos. Pensar bien en lo que compro y en lo que tiro. Me va a resultar complicado, porque yo soy tipo impulsiva y en realidad el dinero no me importa tanto. Mi actitud en ese sentido es más bien de "me lo gasto porque quiero y para eso lo gano", y es muy complicado distinguir la frontera entre lo que necesito y lo que quiero. Ya hace tiempo, de hecho, que me propuse cambiar una palabra por la otra. "Necesito unos vaqueros". Mentira cochina: necesito oxígeno, amor y agua, pero no necesito unos vaqueros. Los quiero. Me vendrían bien. Pero no los necesito.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que estas rebajas he puesto en marcha una política de gasto cero. No me he comprado nada. ¿Para qué? Tengo mucha ropa ya. Comprando en rebajas no estás ahorrando. Estás gastando. Si te compras por seis euros una camiseta que valía doce, no ahorras seis: gastas seis. Ahorrar es no comprarte nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En realidad yo quería escribir sobre la moda en un tono así lúdico y, sin embargo, me ha quedado un post medio panfletario. Pero es que me preocupa un poco esta vida absurda. Creo que estamos muy dispersos, que se nos están yendo en chorradas el tiempo y el dinero. A mí la primera. La pregunta clave es cómo vivir y cómo tomar las miles de decisiones que componen nuestra rutina, y en lo relativo a la moda creo que hay que tomar partido. Te complicas la vida siguiéndola o la simplificas, y yo estoy por simplificar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Excepto con los esmaltes, que conste. Que el Deep Purple Guinda Cherry es maravilloso y vale como dos euros y medio)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Y siguiendo con la línea de cosas que no me convencen de la vida moderna, sigo sin pillarle el punto a Twitter. Lo estoy intentando, más que nada por hacerle publicidad al blog. Pero como en un mes siga pareciéndome la misma chorrada colectiva que me parece ahora, creo que voy a pasar)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Estoy muy, muy cansada y muy poco orgullosa de cómo ha quedado este post, pero qué le vamos a hacer)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3611923383793374041?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3611923383793374041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3611923383793374041&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3611923383793374041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3611923383793374041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/02/moda-consumo-cosas-con-cosas.html' title='Moda, consumo, cosas con cosas'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6120875355557888249</id><published>2012-01-31T23:19:00.004+01:00</published><updated>2012-02-01T00:19:59.102+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escalar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Mi roco</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-FvGsiQSsAMg/Tyh2RKpgxYI/AAAAAAAAAeo/3Ivyl4wXtfw/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-01%2Ba%2Blas%2B00.18.10.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 262px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-FvGsiQSsAMg/Tyh2RKpgxYI/AAAAAAAAAeo/3Ivyl4wXtfw/s320/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-01%2Ba%2Blas%2B00.18.10.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5703938965353055618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Acabo de llegar de entrenar. Llevaba sin ir al roco desde diciembre por culpa del maldito tobillo, y aunque todavía me molesta un poco no podía ya más con mi vida sedentaria. Así que ayer fui a la ortopedia y me compré la tobillera más cara que tenían, y hoy me he plantado allí para apretar un rato. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi roco es, casi seguro, el más cutre del planeta Tierra. Con decir que nos han cortado el agua por impago y ahora no se puede mear. Está sucio nivel mi inmunidad se ha incrementado desde que entreno allí, y desordenado nivel un día llegué a mi casa y me había traído unos calcetines que no eran míos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los entrenamientos transcurren más o menos así: llegas en coche, aparcas en zona prohibida justo delante de la puerta y te encuentras abierta la persiana metálica. Entras lanzando un sonoro "illoooooooooooo" al que se te contestará con otro "illoooooooooooo" más o menos igual de sonoro. Empiezan los saludos: aquí en Andalucía das dos besos cuando llegas y dos cuando te vas, y da exactamente igual que te vieras por última vez hace un mes o hace dos horas y/o que estés sudando como un cerdo porque llevas un rato entrenando. Si son dos tíos cambian los dos besos por darse la mano y palmadas muy fuerte. "Qué pasa, quillo", "Aquí estamos a ver si entrenamos un poquito", "¿Lleváis mucho rato?", "Desde las cuatro de la tarde" (risa que indica que es broma y que acaban de llegar, exactamente igual que tú.) Etc, etc.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te cambias. Hace un frío que te cagas (la calefacción no se conoce en Cádiz, ¿lo he dicho ya?) porque, además, la puerta no cierra y entra corrientazo húmedo desde la calle. Pero bueno; así al menos se airea y tu inmunidad aumenta aún más. Te cambias y te congelas. Si eres yo, calientas un poco; si eres cualquier otro, estiras mínimamente los brazos y te cuelgas de los tablones mientras te ríes de Marina, que está haciendo rotaciones de codos como en las clases de educación física del cole.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después cada uno entrena un poco según sus gustos y caracteres. Jugamos a un dos mas dos, que yo no sé por qué se llama así si siempre vamos de tres en tres. Consiste en que el primero elige tres presas para las manos y pone los pies donde quiera; el siguiente repite lo del primero y pone otras tres; y así hasta que uno se cae. Siempre hay alguno que destroza el dos mas dos poniendo pasos imposibles de la muerte, y si jugamos tíos y tías nosotras solemos quedarnos intentando repetir, un poner, los veinte primeros movimientos, mientras ellos se retan en la parte más inclinada y emiten sonidos guturales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay momentos para todo. Momentos en los que hay cinco notas compitiendo por un trozo de pared, y momentos en los que somos diez personas y solo hay una escalando, y los demás miramos, charlamos, animamos o nos peleamos por la música. Hay quien se marca vías y las repite un día detrás de otro. Hay quien le pide a otro que le vaya señalando las presas y luego le insulta cuando le pone pasos demasiado difíciles. Después los tíos compiten a ver quién se hace más dominadas y las tías practicamos posturas de yoga en el cuarto donde el Maik pega las palizas. A veces colgamos la cuerda de equilibrio de dos parabolts que hemos puesto en la pared para la ocasión y practicamos un rato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al final nadie entrena lo que quería. Los que venían decididos a intentar cuarenta movimientos seguidos para practicar continuidad acaban ensayando bloques duros de pocos pasos y cayendo reventados sobre los colchones. Los que querían ensayar su vía se enganchan al dos mas dos y protestan porque la gente no va lo suficientemente rápido. Y siempre hay alguien que al final dice "vamos a tomarnos algo", y algunos se quedan entrenando más rato y otros se dejan arrastrar al Lucky, el bar de la esquina. Nos sentamos fuera, porque los fumadores siguen imponiendo sus criterios nazis, pero nos da un poco igual porque venimos calentitos. El Lucky saca cañas, vinos y unas aceitunas riquísimas que aún no ha querido revelarnos dónde compra, y el Kpot dice "prohibido limpiarse el magnesio en el caldito de las aceitunas", mientras zabulle los dedos blancos en la cazuelita y se ríe muy alto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para cuando llego a Cádiz son las mil, como hoy, y acabo cenando tortitas de maíz con mantequilla porque no me dan las manos para prepararme nada. Estoy hecha polvo y me quedan ocho horas y pico para encajar otra vez en Puerto Real para ir al trabajo. Nuestro roco es un poco de aquella manera, lo confieso, y no creo que allí podamos entrenar ninguno como para acabar haciendo octavo grado. Ni falta que nos hace.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mientras miro las páginas web de los rocos de Madrid, anticipando los casi ocho meses que parece que pasaré allí el año que viene, pienso que bueno, que el nuestro no tiene vías largas para hacer con cuerda, ni gimnasio, ni sauna, ni duchas. De hecho, insisto en que no tiene ni agua. Es el sitio más cutre ever y nosotros los escaladores menos disciplinados del planeta. Pero no creo que haya otro roco igual. Y cuando esté ahí en Madrid acojonada, entrenando en mega rocos super equipados y rodeada de ochogradistas, pensaré en la Puerta Amarilla y me dará un montón de nostalgia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6120875355557888249?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6120875355557888249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6120875355557888249&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6120875355557888249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6120875355557888249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/mi-roco.html' title='Mi roco'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-FvGsiQSsAMg/Tyh2RKpgxYI/AAAAAAAAAeo/3Ivyl4wXtfw/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-02-01%2Ba%2Blas%2B00.18.10.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3394605632942571794</id><published>2012-01-30T23:03:00.003+01:00</published><updated>2012-01-30T23:57:46.153+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Acné del Averno'/><title type='text'>La luz y el túnel</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Tengo la cara bien nivel mirarme al espejo así, por gusto, y no para examinar preocupada el avance del Acné del Averno en mi rostro inocente. Puedo decir sin temor a equivocarme que estoy mejor que en el último año y medio, y que además sigo mejorando. Hu ha. No tenía claro hasta qué punto era bueno compartirlo aquí, porque cada vez que digo que voy mejorando me ataca un Brote Infernal. Pero después de que hoy un chaval me dijera en el hospital que soy "un bombón" y de pasarme la tarde mirándome encantada de la vida en los espejos del Mercadona bajo la luz infernal de los fluorescentes, he pensado: qué coño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ESTOY GUAPÍSIMA. Verídico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Qué he hecho para llegar hasta aquí? Pues bueno, llevo una dieta ridículamente restrictiva la mayoría del tiempo. He cambiado de jabón y de crema. Tomo montones de Omega 3 hipercaro, junto con otros suplementos que voy alternando en función de mis ganas y mi dinero. No tengo claro qué está funcionando de todo esto; quizá es todo junto, o quizá, como dice mi madre, ya tocaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace unos días, dando vueltas por la librería, vi un libro de Buckowski y me acerqué mucho a la foto de la contraportada para distinguir las cicatrices de su acné en las mejillas. Ya hace mucho que leí "La senda del perdedor", pero el relato del acné del protagonista todavía me persigue. Explica cómo estuvo un tiempo sometiéndose a unos tratamientos muy dolorosos donde una chica le extraía la pus de los granos con una aguja. Después le empapaba la cara de desinfectante y se la vendaba, y a él le encantaba ir por la calle con su cara vendada, sintiéndose protegido y misterioso mientras clavaba miradas lascivas en los ojos de las chicas con las que se cruzaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Años después me vi tumbada en una camilla una vez a la semana mientras una esteticién me hacía unas limpiezas faciales muy, muy agresivas. Recuerdo el local, que estaba en una rotonda perdida del Zaidín, y cómo la tipa me daba un masaje relajante antes de empezar mientras sonaba música clásica. La música continuaba toda la sesión, y al final yo parecía la protagonista traumatizada de &lt;i&gt;La muerte y la Doncella. &lt;/i&gt;Dolía mucho, física y mentalmente, sobre todo porque no servía para nada. Mi piel en aquella época era indescriptible. Indisimulable. Me rascaba la cara y caía una lluvia de piel muerta sobre mi jersey y, por debajo de mi cara despellejada y reseca, el acné se reproducía cada vez más violento. Los que no habéis pasado por esto igual no lo entendéis del todo, pero hay momentos en que es como tener un puto alien poseyéndote.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora siento que me han devuelto mi cara. Aún me queda para estar del todo bien, pero ya he llegado a un nivel aceptable. Puedo maquillarme. Puedo rascarme. No me pica y no me duele. No me tengo que subir de espaldas al ascensor para no mirarme en el espejo. No evito la peluquería ni los probadores. Miro a las caras de la gente con cierto orgullo difuso. Cualquier día empezaré a sentirme hasta sexy. La cara es mucho más que lo que tenemos encima de los hombros: es nuestra identidad, nuestra forma de comunicarnos con el mundo. Y, como leí una vez que había dicho la francesa aquella a la que le transplantaron la cara, sin cara no hay futuro posible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribo esta entrada para actualizar el estado de mi AA y porque me pone contenta. También porque no sé muy bien qué es lo que está funcionando, pero sé que lo que la solución, en realidad, está en el proceso. Dicen que cuando el alumno está preparado, aparece el maestro; de la misma forma, creo que cuando el paciente está preparado, aparece la cura. Es una mezcla entre testarudez y sensibilidad, entre sentirse agotado y mantener la esperanza. Yo estoy muy, muy lista para curarme.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El sábado por la noche pasé un buen rato hablando con mi madre del estigma del trastorno mental. Al final me acordé de algo que Prado, la psicóloga de drogas con la que roté, le dijo un día a un alcohólico en rehabilitación: cada uno tiene sus limitaciones. Lo que equivale a decir que cada uno tiene su cruz. Yo no sé cuáles son vuestras batallas, pero estoy segura de que las tenéis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si al final resulta que sigo por buen camino y me curo de esta Enfermedad del Mal, será lo más meritorio que he hecho en mi vida sin ninguna duda. Que yo sé que no es un cáncer, ni soy como el tetrapéjico ese que consiguió volver a andar con el único poder de su fuerza de voluntad. Pero para mí es muy importante todo el recorrido: haber sido capaz de sobreponerme al dolor y luchar. Cuando después de sufrir las limpiezas aquellas durante meses y de dejarme un dineral indecente terminé peor que nunca y tomándome otra vez el Roacután, sentía que no había esperanza. Cuando, meses después de terminar la última tanda de Roacután, me di cuenta de que estaba volviendo a empeorar y me puse a llorar delante del espejo del baño, otra vez volví a creerme que no tenía arreglo. De la consulta de último dermatólogo también salí llorando, cuando me dijo algo como "a ti con esto todavía te queda". Y ahora aquí estoy. Guapísima, insisto, y mejorando. Con arreglo. Con esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno, ya está, eso era lo que quería contaros hoy. Que más allá de la dieta concreta o el suplemento concreto que puede ayudar en la batalla de cada uno, lo importante es estar ahí. Las batallas se ganan en las trincheras. No os deis por vencidos en la vuestra. Merece la pena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Termino con una fotito de mí misma que incluye la preciosa coronilla rubia de mi preciosa sobrina Tahira. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-drvtWO8_ixo/TycgCyjrT0I/AAAAAAAAAec/IUvSuTXAtIE/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-01-30%2Ba%2Blas%2B23.42.13.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-drvtWO8_ixo/TycgCyjrT0I/AAAAAAAAAec/IUvSuTXAtIE/s320/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-01-30%2Ba%2Blas%2B23.42.13.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5703562685391261506" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 285px; height: 320px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3394605632942571794?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3394605632942571794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3394605632942571794&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3394605632942571794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3394605632942571794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/la-luz-y-el-tunel.html' title='La luz y el túnel'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-drvtWO8_ixo/TycgCyjrT0I/AAAAAAAAAec/IUvSuTXAtIE/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2012-01-30%2Ba%2Blas%2B23.42.13.png' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7308955773074127609</id><published>2012-01-29T22:43:00.002+01:00</published><updated>2012-01-29T23:27:44.094+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cádiz'/><title type='text'>Fluyeeeeendo</title><content type='html'>No me puedo creer que ya vayamos otra vez camino al verano. Que eres una exagerada, Marina, me diréis algunos. Que estamos en enero, o bueno, si me apuras en febrero casi. Pero es que ya lo cantaba Quique González en Salitre, "nunca es primavera donde tú creciste", y aquí en el sur las cosas son así. Un invierno más que clemente, con un montón de días de sol de esos en que la Caleta parece la Quinta Avenida y casi no puedes andar. Las tardes cada vez más largas, que hoy me ha sorprendido ver que a las siete todavía quedaba luz. Febrero, que es un suspiro con los carnavales; marzo y abril, que igual sorprenden con los últimos coletazos de frío y lluvia. Y en mayo es mi cumple y ya hace calor, ya puedes irte a la playa, los días ya son estremecedoramente largos. Aquí en Cádiz no hay montañas y la luz reverbera en el océano, y a mí a veces me da miedo volverme loca como los del círculo polar cuando veo que son las diez y media y todavía no se ha hecho de noche.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que sí, vamos camino del verano. Cuando me quiera dar cuenta estaré otra vez tumbada al sol en la silla caletera. Acabo de estar echando un ojo a algunas fotos y vídeos antiguas que tengo en el ordenador. Que de verdad: si muero de forma inesperada, por favor, que alguien queme el Mac antes de que haya tiempo de meterle mano, porque me he dado cuenta hoy de que almaceno demasiados vídeos privados cantando Shakira con la guitarra. El caso es que hay uno de este verano y se me ve mortalmente rubia de pelo y morena de piel; parezco californiana, o algo. Canto Maldita Nerea con estusiasmo, pero sonrío poco y no sé por qué. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llevan un par de semanas picándome las ganas de ir a vivir a otro sitio. En enero del año que viene me mudo a Madrid un mínimo de cuatro meses y un máximo de siete. Voy a rotar en la Paz con una psiquiatra que practica terapia narrativa con víctimas de trauma, y después quiero irme a un hospital de día a trabajar el apego en psicóticos. Me apetece muy mucho. No es que no me guste estar en Cádiz, que sabéis que me encanta, pero también me gusta mucho mudarme. Al final uno acaba amando las cosas si las hace el número suficiente de veces. Me recuerdo lloriqueando en Granada porque echaba tanto de menos... no Málaga, porque no era Málaga, sino cierta sensación de arraigo. Después aquí, extrañando Granada. Al final, para arraigar solo hace falta echarle un poco de corazón. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me gusta más mudarme que viajar. Creo que es porque soy de reacciones lentas y tardo mucho en cogerle el ritmo a los sitios y a las personas. Pero al final, si te mudas dos o tres veces y consigues arraigar un poco en cada sitio, desarrollas una fe abrumadora en el proceso. Sabes que con la gente hay que ir despacio pero seguro, que quizá tengas que salir cuando no te apetece o pasar cierto miedo difuso si vas sola a entrenar a un rocódromo y temes que los maromos te hagan bullying. Pero al final no queda más remedio que conectar, y conectar es devastadoramente guay. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer hice guardia con el MIR de psiquiatría. Iba a hablar bien de él, pero me ha pedido la dirección del blog y ahora me da vergüenza (¡hola, MIR!). Así que resumo diciendo que hizo de la guardia una buena guardia. Porque es un psiquiatra que escucha y que sabe hacer sentir a los pacientes que le importan. Porque es inequívocamente cálido y muy honesto. Porque aunque le cueste la misma puñetera vida quedar para tomar una caña, es la persona a la que llamo si me caigo con la moto y estoy llorando sola en el hospital a las ocho de la mañana. El MIR mola muchísimo. Y esta tarde he quedado para tomar algo con Nuria, que es BIR (Bióloga Interna Residente) y que también es mi amiga no tengo claro por qué. Las dos nos sentíamos solas al principio y las dos pusimos una voluntad tremenda en llevarnos bien: empezamos a quedar por quedar, sin coincidir nunca en ningún lado, y año y medio después seguimos llamándonos con regularidad aceptable y nos juntamos para criticar a los hombres. Hoy estaba todo cerrado y hemos terminado en un bar infumable del Mentidero, con el fútbol de fondo a toda pastilla, bebiendo un rioja de calidad dudosa mientras repetíamos "putos tíos" con una frecuencia aproximada de dos veces cada cinco minutos. Y eso está muy bien. El MIR salvó mi guardia, la BIR salvó mi domingo. Y me acuerdo ahora concretamente de los primeros meses que pasé en Cádiz, cuando pensaba: es una ciudad preciosa, pero para compartirla con gente. Quiero quedar con alguien para entrar en estos bares y pasear estas calles. En ese sentido parece que todo ha empezado a fluir bien, y me voy con el argentino a cenar vino con muffins de chocolate al Café Levante y con el Kpot a fumar tabaco de liar y a intentar descifrar los recorridos mentales de la gente. Y, en fin, esa es mi vida y es guay pero, aun así, me apetece un montón mudarme.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que no hay prisa, ojo. Que me quedan once meses en Cádiz y luego otros diez, cuando vuelva de Madrid. Pero no es tanto. Si consigo hacer las dos rotaciones externas seguidas, este verano será mi último verano aquí, así a priori. Lo que es muy increíble, porque el verano en Cádiz está ahí a caballo entre la indolencia y la magia y una se siente muy, muy afortunada cuando cabalga en moto por el aire cálido y puede oler el mar desde cualquier parte. Aun así, me imagino en Madrid de aquí a un año. Me imagino compartiendo un piso un poco cutre con veinteañeros largos como yo, gente que a lo mejor está también un poco perdida pero que se junta por las noches para contarse el día y tomar una caña en el salón. Me imagino apuntándome a algún roco, que allí debe de haberlos buenos, y quedando los fines de semana para ir a escalar adherencias en la Pedriza (y eso que no me gustan las adherencias). Me imagino discutiendo recorridos de metro para llegar lo más rápido posible de un punto a otro, y vagando por el centro los domingos solo porque están las tiendas abiertas y porque puedo. Escuchando conciertos en el Libertad 21. Comiendo al sol en los indios de Lavapiés. Paseando por el Retiro así toda melancólica y luego escribiendo aquí en el blog y creando una etiqueta llamada "Madrid". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno, la vida. Uno siempre está en otro lugar, supongo. Estás en un futuro donde tienes amigos con los que tomar vinos, y después, cuando esos amigos llegan, estás en otro futuro en el que vagas por otra ciudad y piensas, a su vez, en un futuro en que podrás irte con alguien a descubrir sus mejores esquinas. Y en medio de todo eso vas haciendo el viaje. Y al final lo más importante, lo mejor de todo, es la gente a la que conoces por el camino. Porque ellos son los que construyen verdaderamente las ciudades que habitas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7308955773074127609?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7308955773074127609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7308955773074127609&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7308955773074127609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7308955773074127609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/fluyeeeeendo.html' title='Fluyeeeeendo'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-5915475062867651532</id><published>2012-01-27T22:59:00.004+01:00</published><updated>2012-01-27T23:54:30.698+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Meditación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por eso me quedé soltera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Por eso me quedé soltera, VII: El dilema espiritual-sexy</title><content type='html'>&lt;div&gt;Es bien sabido por todos aquí que yo busco al MD: el Maromo Definitivo. La principal característica del MD es que no existe, obvio. Aun así, yo me divierto soñándolo y después me dedico a enamorarme del primero que pasa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que me gustan guapos es un hecho. Yo querría que no me gustaran guapos, de verdad, porque creo sinceramente que los guapos están fatal del coco. Esa capacidad para la atracción física, ese abanico de posibilidades femeninas donde elegir, esas hordas de mujeres buscando descubrir los secretos de su alma inmortal... los tara. En cambio, los feos o, si me apuras, los normalitos, saben que no pueden ir por la vida portándose como capullos o morirán solos y comidos por los perros. Los guapos saben que pueden portarse como capullos toda su vida, que si un día deciden ser más o menos buenos y quedarse con una, esa una será feliz intentando redimirles y pensando que fue ella la que obró el cambio en su duro corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que quiero un tío espiritual es otro hecho. No por nada, sino porque aunque yo sea inconstante como el Guadiana, mi corazón tiene sed de paz interior. Así que hago planes como irme a vivir a un centro de meditación cuando acabe el PIR, y no son planes ni la mitad de irreales de lo que os estáis imaginando. Yo quiero estar con alguien que tenga inquietudes espirituales, cierta sed de trascendencia y, sobre todo, una enorme voluntad por mejorar y por aprender a ser bueno. Como dijo una vez una amiga, quiero a alguien que me recuerde la compasión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que hay meditadores guapos, e incluso muy guapos, es otro hecho. En el primer curso al que fui a servir conocí a un chaval sueco que había sido modelo. Era un chico nivel Dolor De Mirar: rubio, ojos verdes, mandíbula cuadrada, labios gruesos. Una pasada. me recuerdo a mí misma moviendo sutilmente mi cojín de meditación para poder mirarle de reojillo en la sala. Muy chunga yo. A mi favor diré que era joven e inexperta y que no tenía claro que allí se va a lo que se va, y no a buscar maromos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que pasa es que luego vas conociendo a los meditadores guapos y te das cuenta de que sexys, lo que se dice sexys, no es la palabra. Un tío sexy lo es, en parte, porque tiene un punto algo oscuro, escurridizo. Un matiz inalcanzable, algo que no puedes poseer, algo que se te escapa. Mi amiga Pilar, la psiquiatra, explica esto diciendo que lo que nos atrae en el otro no es lo que tiene, sino lo que le falta. Porque así podemos ser nosotros quienes rellenemos esa falta. Si el otro es perfecto, si todo está bien, ¿dónde nos colocamos? Eso quiere decir que no nos necesita. Y aunque eso funciona bien en el plano místico del amor incondicional, funciona mal como elemento de atracción entre dos seres sexuales e imperfectos. No sé si me explico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el ejemplo práctico, el sueco modelo quería hacerse monje. MONJE, compadre, de los de la cabeza rapada, las túnicas naranjas, etc etc. Quería iluminarse en siete años porque había leído por ahí que era posible si uno se dedicaba sólo a ello. Era un poco particular, el notas. Es que era sueco. Y, la verdad, cuando miras a un maromo a los ojos y te das cuenta de que le basta con sentarse en un cojín para sentirse completo y bien, la líbido te da un bajón curioso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer hablaba con Elsa del tema, ya os lo dije, y me tiraba de la risa mientras daba vueltas móvil en mano por la sección de juguetes del Corte Inglés. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mopi, es que yo creo que deberías quitar "sexy" de tu lista de características a buscar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Pero por qué? Me gusta lo sexy.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya, pero mira cómo te ha ido hasta ahora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- También es verdad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Además, es que lo espiritual se tiene o no se tiene. No se puede crear así de la nada. Mientras que lo sexy, con unas velitas y unos jabones...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estás fatal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El hecho cierto es que la paz mental y el enamoramiento son difícilmente compatibles. En mi caso, por ejemplo, yo es que me enamoro y me desquicio. Desde siempre. Cuando conocí a MQEN me pasé como nueve meses ININTERRUMPIDOS muriendo de amor no correspondido. Pensaba en él desde que me levantaba hasta que me acostaba. No sé cómo no se me agotó la dopamina cerebral y me quedé gilipollas. Ahora, casi diez años después, la cosa va más o menos igual. Cuando yo lo veo claro, soy como el caballo de Atila: por donde paso no crece la hierba. Y pierdo el norte, la rutina de meditación, la paz interior y la perspectiva. Así me va.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además, no elijo con la cabeza. Porque si eligiera con la cabeza, por ejemplo, habría pasado millas de DDM en cuanto lo empecé a conocer mejor. Que DDM es un encanto, es muy muy listo y divertido y guapo de doler, pero tiene cosas que no creo que fueran compatibles con ser mi pareja así a largo plazo, y que no voy a detallar porque pobre hombre, también tiene su derecho a la intimidad. Pero es que me daba exactamente igual. Yo me habría tirado sobre él en plan amazona asesina hasta hacerle pedir clemencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Existe en algún lado un chico espiritual y bueno que me recuerde la compasión y que, al mismo tiempo, sea capaz de inspirarme un salvaje deseo? ¿Es ese salvaje deseo siquiera recomendable? Porque joder, en realidad es muy dañino. La adicción que produce el sexo con química, el sexo de Dios Mío Doy Gracias Por Tener Piel, es la que te lleva a hacer un montón de subnormalidades para conseguir más dosis. Hay veces en que diseccionas una relación y al final te encuentras con que estás haciendo lo imposible por retener a un zumbado que no tiene nada que ver contigo así en lo profundo, pero que te pone todo lo caliente que puede estar un ser humano. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que está claro es que en algún punto hay que renunciar a eso, si lo que se desea es una relación más o menos estable y sólida. Ya sea porque el tiempo ha pasado y te has acostumbrado, o porque este chico no es mortalmente sexy pero es bueno y sois afines y puedes confiar en él... la cosa es que al final todo se vuelve más o menos tranquilo. Y o te conformas con eso o provocas la emoción destruyendo la relación, que creo que fue lo que, hasta cierto punto, me pasó a mí con J. Por duro que suene, hoy creo que rompíamos una y otra vez para poder volver una y otra vez a la emoción de nuestro enésimo primer beso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pregunta del millón: ¿soy yo capaz de renunciar a eso? "Te gusta demasiado la novedad, Peq", me dijo MQEN hace un par de días. Pero yo quiero ser capaz. Quiero quedarme con los buenos aunque no sean muy muy sexys, o por lo menos aunque sean sexys de una manera no destructiva y ligeramente evitativa. Pero no sé si puedo. Los chutes de tíos nivel DDM me gustan demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo esto no dejan de ser elucubraciones de viernes preguardia, ¿ok? No me digáis que no piense en esas cosas y que luego todo llega cuando tiene que llegar y que blablablá. Estoy de acuerdo, sí, pero también discrepo. Porque a mí dejarse llevar, como dice Vetusta, siempre me suena demasiado bien, y luego me dejo llevar y la lío muchísimo. Así que ahora no creo que esté del todo mal tener las cosas claras en mi coco antes de lanzarme como una loca a quitarme a un tiempo barreras emocionales y ropa interior.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y con esta disquisición que, diga Anónimo76 lo que diga, no es tan fácil de encontrar en otros blogs similares, me despido hasta mañana.  Sed malos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-5915475062867651532?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/5915475062867651532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=5915475062867651532&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5915475062867651532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5915475062867651532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/por-eso-me-quede-soltera-vii-el-dilema.html' title='Por eso me quedé soltera, VII: El dilema espiritual-sexy'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8314256478661348865</id><published>2012-01-26T23:52:00.006+01:00</published><updated>2012-01-27T00:55:42.380+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trabajo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arrebatos y voluntos'/><title type='text'>Duele</title><content type='html'>Vale, las cosas claras. Sí, estoy con la regla y sí, mi útero está empeñado en demostrar que tiene su propia opinión respecto a las cosas y sí, odio el frío húmedo de la costa todo lo que un ser humano puede odiar un fenómeno meteorológico. Y acabo de terminar el post (estoy añadiendo esto a última hora) y no me siento nada mejor que cuando empecé. Más bien al contrario. Así que igual os sale más a cuenta esperar a que me cambie el humor y vuelva a escribir sobre lo mucho que mola todo. Hecha esta aclaración, prosigamos.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy he tenido momentos de particular empatía con los pacientes. Empatía de la mala, de la dolorosa. Creo que es fácil darse cuenta de que uno es afortunado en cuanto a dinero, a salud, a posibilidades, pero no es fácil darse cuenta de que uno es afortunado en amor. Porque todos nos sentimos más o menos solos, porque la gente va a su puta bola y las relaciones románticas se están convirtiendo en un compás neurótico a dos voces. Pero a veces ves a alguien que está solo, solo de verdad: una familia realmente patológica, donde a un miembro se lo está silenciando. Y la enfermedad mental es una de las mejores excusas para silenciar a alguien. Es muy terrible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy estaba de observadora en la consulta y ha habido un momento en que he tenido que mirar al suelo porque no podía aguantar mirar a la paciente a la cara. Porque me dolía. El psicólogo estaba empeñado en dejarle muy, muy claro hasta qué punto estaban equivocados los delirios y las alucinaciones del principio del ingreso. La chica estaba mejor y empezaba a hacer crítica, pero yo sentía como si se le estuviera robando algo muy básico. Es decir, que los delirios son falsos, claro que lo son, pero el sentimiento que esconden es verdadero. Y nadie le estaba reconociendo ese sentimiento, y ella estaba triste y desconcertada y yo me daba cuenta de hasta qué punto tenía que estar sola.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que luego me he venido a casa pensando que me da mucha penita, y pensando también que no es bueno que me dé tanta penita, y pensando, por último, que me estoy sobreimplicando y que eso puede perjudicar a la paciente. Porque después están todas esas barreras que nos ponemos, el cuidado extremo en que no se confundan papeles, en que nadie se tome más confianza de la cuenta. Y acabas sintiéndote mal y encima sintiéndote culpable por sentirte mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que decía: que el amor es un bien muy preciado. Es muy, muy importante que construyamos vínculos. Por la tarde he estado dando vueltas por el Corte Inglés y hablando con Elsa por teléfono, y en realidad yo quería escribir hoy sobre eso: sobre una conversación completamente absurda que hemos tenido en la que intentábamos dilucidar si un hombre puede ser a la vez espiritual Y sexy. La hipótesis general es que no: que lo sexy tiene que ver con cierto componente retador y cuasi-malvado que no está presente en lo espiritual. El tema es que tener amigos es tan guay. Tan positivo. Amigos y familia, gente que te quiere, que te valida y que te escucha. De verdad que los vínculos son muy importantes. Y tenemos mucha suerte de poder tener vínculos sanos y de que nuestras cabezas están sanas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A algunos pacientes hay que inyectarles psicofármacos una o dos veces al mes, y nosotros nos quedamos tan panchísimos, ¿sabéis? Tan jodidamente panchos. Pensando en el buen, buenísimo rollo que da que exista una medicación que favorece el cumplimiento terapéutico porque sólo hay que administrarlo una vez al mes. Sin darnos cuenta de lo que está significando para una persona el hecho de tener que ir una vez al mes a un centro de salud mental y ponerse en cola con otro montón de enfermos abotargados y rechonchos a que le pinchen su inyectable. Y mientras vamos por ahí con nuestras batas y los bolis, los cuadernos, los calendarios con las caritas sonrientes del Risperdal y el logotipo futurista del Xeplion. Y los compañeros te cuentan orgullosos que el de Janssen se los lleva de congreso a Barcelona con todos los gastos pagados. Y no es que yo esté en contra de la medicación, en absoluto. La medicación es una ayuda muy grande que muchas veces controla y apacigua lo que nosotros, por desgracia, todavia no sabemos controlar ni apaciguar. Pero no se puede tratar de eso, es decir: no puede consistir todo en convencer al paciente de que acepte el inyectable y después sentarnos con él en una consulta para que reconozca que lo que dijo en la primera parte del ingreso no eran más que delirios absurdos inducidos por su enfermedad. Hay algo dentro de mí que se rebela muy mucho contra eso y es lo que me tiene hoy un poco dolida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta mañana hemos visto también a un preso que había matado a otro notas de una puñalada, verídico. Nos ha contado una historia familiar que me abstendré de detallar por la confidencialidad y demás, pero que era tan sórdida que llorabas. Y al final te dice que se está tomando su antidepresivo y su alprazolam. WHAT THE FUCK. Es decir, ¿qué cojones estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Qué clase de sociedad estamos produciendo? Como si los putos niveles de serotonina fueran el puto problema del notas. Un chico con problemas familiares, de drogas, de alcohol: un chico que, sencillamente, tiene la cabeza y el corazón tan destruidos que muy probablemente no sea capaz de establecer relaciones normales y sanas nunca. Porque tiene el alma torcida ya, desde siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es que no sé. No sé muy bien cómo expresar esto, porque insisto en que yo soy muy pro pastis cuando las pastis ayudan. Lo que pasa es que cuando llevas un tiempo trabajando en el SAS empiezas a darte cuenta de que el mundo no es esto, es decir: el mundo no es el puto twitter. El mundo no es nuestras movidas, no es decidir si te compras el Ipad de 16 o de 32 gigas, no es preguntarnos si mi trabajo de ocho a tres llena todas las aspiraciones de mi alma inmortal ni es preocuparse todo el rato por el Acné del Averno. No sé. Recuerdo el día que mi padre me dio mi tarjeta de la seguridad social, cuando se empezaron a utilizar las individuales en lugar de las cartillas. Me soltó una charla larguísima acerca de las desigualdades. Me dijo que debía tener en cuenta que el mundo se dividía en dos clases: los de arriba y los de abajo. Y que nosotros, por pertenecer a la clase media, o a la clase mediaestúpida, que diría Mafalda, no nos teníamos que equivocar. Que no estábamos arriba. Que arriba estaban otros, los muy, muy poderosos, esa gente que va por ahí ganando mucho, mucho dinero a costa de jugar con el bienestar más básico de los demás. Y yo estoy de acuerdo con mi padre, pero también discrepo en el sentido de que me temo que están los de abajo, sí, pero también los de Muy Abajo, como el de la cárcel o como la paciente del inyectable. Los hay que están realmente muy desprotegidos. No sabéis cuánto. Están en la parte de abajo de toda esta cadena alimenticia económica y afectiva que recorre el mundo, y lo peor de todo esto es que tres de los cinco medicamentos más vendidos en el mundo son psicofármacos. Tres. Y tú los ves rodando y rodando, desde que una cabecita privilegiada los concibe y otras cabecitas privilegiadas los venden y te imaginas esa cajita de alprazolam llegando hasta Puerto II, que es la parte de prisión preventiva del Penal del Puerto de Santa María y dices: ¿en esto es en lo que estamos pensando? ¿En esto piensan los laboratorios cuando invierten en regalar cosas bonitas a los médicos, en comprarles libros y en invitarles a viajes? ¿Esta es la manera en que la Salud Mental está arreglando el mundo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé, todo es muy confuso y yo estoy muy cabreada. Por esto no hablo de noticias de actualidad y por esto adopto la táctica del avestruz, a saber: cierro los ojos. Si no lo pienso, no existe. Bastante tengo con la Guardia Civil hoy apostada a la puerta de la consulta. Está bien recordarlo, sin embargo: recordar que esas cosas existen y que hay gente que está viviendo así. En nuestra ciudad. En nuestro primer mundo. Que cómo no estarán los de abajo. Porque yo hago lo que puedo con mi vida, de verdad: hago lo que puedo. De entre toda la cantidad tremenda de sufrimiento que uno puede escoger ayudar a aliviar, yo elegí el emocional: porque lo que me toca es esa privación afectiva horrorosa que está matando de sed a mis pacientes. Pero aun así es como poner una cabeza de alfiler en un colador enorme y a veces duele. Y hoy duele.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin. Lo voy a dejar ya aquí, porque es que no me encuentro ni un poquito mejor. Ni un poquito. Y yo que quería escribir sobre la relación inversamente proporcional entre espiritual y sexy. Así me va.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8314256478661348865?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8314256478661348865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8314256478661348865&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8314256478661348865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8314256478661348865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/duele.html' title='Duele'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4681233158659644236</id><published>2012-01-25T23:13:00.004+01:00</published><updated>2012-01-26T00:03:54.239+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por eso me quedé soltera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Por eso me quedé soltera, VI: la risa</title><content type='html'>&lt;div&gt;Ya os he dicho que yo busco al MD: el Maromo Definitivo. Es un chico sexy e inteligente a la par que espiritual y deportista. Es una especie de superhombre cuya existencia ideal en lo profundo de mi mente me condena a morir soltera y rodeada de gatos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entretanto, un hombre divertido tiene mucho que hacer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo tengo mucho sentido del humor. Mucho y muy amplio. Cosas que me hacen gracia, así que se me ocurran:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Los juegos de palabras absurdos (¿Qué es una oreja? Sesenta minutejos).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Loa chistes clásicos de los que tardan una hora en contarse, como el de Patxi Skywalker y la espada láser (necesario conocerme en persona para que os cuente el chiste entero).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- El humor negro negrísimo rollo &lt;a href="http://twitter.com/espeonzaaguirre"&gt;Espeonza&lt;/a&gt;. Aunque, ¿a quién no le hace gracia Espeonza?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=b89CnP0Iq30"&gt;La caída de Edgar&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- El humor surrealista, como las tiras de &lt;a href="http://www.google.es/search?client=safari&amp;amp;rls=en&amp;amp;q=silvio%20jose%20el%20buen%20parasito&amp;amp;oe=UTF-8&amp;amp;redir_esc=&amp;amp;um=1&amp;amp;ie=UTF-8&amp;amp;hl=es&amp;amp;tbm=isch&amp;amp;source=og&amp;amp;sa=N&amp;amp;tab=wi"&gt;Silvio José, el buen parásito&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Los monólogos del Manu en Canal Sur.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- "Los euskolegas", de Vaya Semanita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- El videoclip de "&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=ZWForzIOCWo"&gt;Qué pasa contigo tío&lt;/a&gt;". Creo que lloré la primera vez que lo vi.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mafalda y Garfield.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Los cuentos de Saki.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mortadelo y Filemón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Chistes cortos y absurdos, como el del viejo con Alzheimer y cáncer o el del borracho que llega a su casa y su mujer le dice "Paco, ¿de dónde vienes?", y él contesta "¿Paco? ¡De Francisco!" (tiene más gracia en andaluz, por la fonética).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Hacer que la gente rime cosas con "-ota" y "-olla" para poder decir "agárrame las pelotas/polla".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Las chirigotas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Convertir frases inocentes en alusiones sexuales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Friends, Modern Family, Los informáticos y hasta Cougar Town, la serie rara de Monica la de Friends de mayor, que no le hace gracia ni a la PK.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que mi humor es muy versátil. Lo único que no me hace gracia son los vídeos de caídas así de forma gratuita y cierto tipo de humor violento o snuff como unos dibujitos de animales de peluche que se suicidan, que no recuerdo cómo se llamaban.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que un chico que me hace reír tiene mucho ganado. Pero no es sólo eso. Es que creo que no pudiera estar con alguien que tuviera un sentido del humor bastante poderoso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy iba por la playa y pensaba que Andalucía me gusta muchísimo. Es un lugar particular al que le tienes que tolerar muchas cosas: mucho ruido, gente que tira papeles por la calle así de forma gratuita, gente que ofende tu sentido estético enseñando sus lorzas sudorosas en mitad del verano. Hacer fiesta por todo, ser los que más gritamos del mundo, que escales en el norte y sólo haya pacífico silencio y que escales en el sur y no puedas oír lo que te dice tu compañero porque hay veinte personas haciendo chistes y diciendo chorradas a pie de vía. El calor en verano, el hacinamiento playero, los estereotipos, las hordas de guiris, el hecho cierto de que somos muy impuntuales. Pero te ríes, cojones. Te ríes tela de practicamente todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es curioso, porque mientras que MQEN y yo tenemos un sentido del humor muy similar y nos seguimos riendo juntos muchísimo, la verdad es que J. y yo ahí no coincidíamos tanto. "¿Te has fijado en que en Futurama nos reímos en momentos distintos?", me decía él. Y era cierto. Y a él sí le hacían gracia las caídas y los peluches suicidas. Aun así, resistimos porque sí que coincidíamos en cierta parcela surrealista y boba y porque él era en general alegre. Algunas noches nos poníamos a contarnos chistes en bucle, chistes que además los dos nos sabíamos de antes, y podíamos pasar horas doblados en dos en el sofá del salón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para mí el humor tiene una dimensión muy amplia: considerar la vida una especie de broma gigante y reírse al máximo de la mayor cantidad posible de cosas. Verle la gracia a casi todo, como al chihuahua de mi vecino, que se llama Shakira, o al chico con esquizofrenia que le ha dicho hoy a otra paciente: "No, si tú eres buena persona; lo que te pasa es que tienes un problema con tus hormonas".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que no me gustan los secos ni los serios, aunque tenga ciertas&lt;a href="aramelitos.blogspot.com/"&gt; fantasías chungas con los polvos castigadores.&lt;/a&gt; Quiero un chico que me haga reír y que se ría de al menos la mitad de las cosas de la lista que he incluido al principio. Y, muy importante, al que yo también pueda hacer reír mucho. Porque soy graciosa, de verdad; aquí no se nota tanto porque me pongo trascendente con una frecuencia preocupante. Pero soy graciosa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*****&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pregunta del millón: ¿y qué pasa con el argentino?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasa que temo que me lea en algún punto, porque estamos demasiado cerca en la red y los caminos del Señor son inescrutables, y ya conocéis &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/escribiendo-sobre-otros-guia-para.html"&gt;mi primera regla para escribir sobre gente&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero se ríe. Se ríe mucho. En los mismos momentos que yo. Y me deja pasar delante siempre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4681233158659644236?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4681233158659644236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4681233158659644236&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4681233158659644236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4681233158659644236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/por-eso-me-quede-soltera-vi-la-risa.html' title='Por eso me quedé soltera, VI: la risa'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-5139125712436893056</id><published>2012-01-24T23:14:00.006+01:00</published><updated>2012-01-25T00:14:46.678+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita Rutina'/><title type='text'>Besos que fueron y no fueron</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-IhloLbrf0fU/Tv7pTcStQlI/AAAAAAAACAM/7xmR_S4eqHY/s1600/beso.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 298px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-IhloLbrf0fU/Tv7pTcStQlI/AAAAAAAACAM/7xmR_S4eqHY/s1600/beso.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#551A8B;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Tercera entrada que escribo hoy. Es una de esas noches en las que estoy hasta el potorro de mi propia voz de escritora. Todo me suena como tan cursi, tan oh ah uh la lectura y la escritura y la psicología y la vida y todo es increíblemente enriquecedor y guay. Por Dios. Yo sé que os gusta eso del blog y, de hecho, es que hoy me siento así. Henchida. Ha sido una tarde muy bonita. He tenido una consulta superhardcore donde los padres del otro día me han contado cómo murió su bebé, lo cual es tremendo de horroroso, lo sé, pero me ha hecho sentir honrada de una forma extraña por poder compartir eso. He estado a punto de llorar, que es algo que no me había pasado nunca en la consulta, y en realidad he sentido que no hubiera pasado nada si lloraba, porque ellos se lo merecían. Era esa clase de respeto el que estaban pidiendo. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al terminar les doy las gracias. He aprendido mucho con vosotros, les digo; es hermoso ver cómo os estáis apoyando el uno al otro. Lo estáis haciendo muy bien. Luego salgo a la calle, miro los restos de luz que le quedan al día. Camino hacia la playa, pero un enorme charco del agua que ha dejado al bajar la marea me impide el paso hacia la orilla. Calibro si cruzarlo con mis botas chungas de plástico y decido que no, así que me quedo mirando el mar desde lejos, como una exiliada, mientras los corredores trotan frente a mí por la estrecha franja de arena y las nubes brillan con una luz rosada. Pienso que el mar es enorme y yo soy enorme, y que lo que aprendo cada día, todo esto del sufrimiento y la luz, de la locura y los libros, lo que me da trabajar y escribir y leer y amar, lo que me da escalar cuando escalo porque llevo un mes parada con la mierda del esguince y, en fin, lo que me da esta vida que estoy llevando, es casi tan inconmensurable como lo que tengo ahora delante.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después camino por la avenida y contrato Internet con ONO, lo cual pega poco con todo el rollo poético de la playa y tal que os acabo de soltar, pero bueno; es lo que hago. Y me meto en una librería a buscar algo que sustituya a "Libertad", de Jonathan Franzen, cuando termine las escasas cien páginas que me quedan; quiero llorar de penita por acabarme el libro. Quiero olvidarlo y empezarlo otra vez de nuevo. Ese libro, lectores, ese libro es como la materialización de por qué me gusta escribir y por qué me gusta leer: por la esperanza de poder hacer algo mínimamente parecido algún día, por compartir el empeño absurdo de iluminar nuestros actos torpes de humanos, los trompazos que nos damos en el camino, con cierta comprensión compasiva que no mejore el mundo pero sí proporcione, por lo menos, una extraña felicidad estética. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al final me voy a la parte de libros para niños y acaricio los preciosos y enormes cuentos ilustrados. Es increíble el arte y la sensibilidad de los ilustradores infantiles. Está &lt;a href="http://actualidad.orange.es/UpImages/2181/benjamin_lacombe_ilustra_la_blancanieves_mas_bella_5b78144c912057bf94da96ea7_s.jpg"&gt;Blancanieves&lt;/a&gt;, que te hace estremecerte cuando ves el dibujo de la princesa con los labios muy rojos y los bordes de los párpados también rojos, y todo lo que debería ser una princesa contenido en la pálida belleza de su rostro dormido. Está &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-hm-CkUupnXQ/TxNeMgij5fI/AAAAAAAAB_g/PvucXhMqoIU/s1600/alicia+en+el+pais+de+las+maravillas.JPG"&gt;Alicia&lt;/a&gt; goteando agua desde su pelo húmedo y reflejando lo que es ser una niña y a la vez estar seria y ser fuerte y encontrarse asustada. Y siempre que miro estos cuentos pienso en llevarme alguno, pero luego me digo "qué tontería, si ya eres mayor, y si además nadie se va a querer reproducir nunca contigo porque eres una tarada". Pero hoy me decido y me llevo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=TsgtjKAPa2s"&gt;Besos que fueron y no fueron&lt;/a&gt;, que es un libro maravilloso de verdad, en el que cada página habla de un aspecto de los besos: La Máquina de dar Besos, el Vertedero de los Besos, los Robabesos, Besos con Superpoderes, y cada uno está acompañado de una ilustración colorida y soñadora. Me lo llevo porque es bonito y porque puedo permitírmelo pero, sobre todo, me lo llevo porque contiene una manera tan divertida y loca de ser y de mirar el mundo, tiene dentro de sus tapas una cantidad tan grande de dulzura y de imaginación que quiero tenerlo cerca por su acaso a mí se me olvida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que me voy a casa con mi cuento enorme y añado un par de libretas de la marca Moleskine (Míchel tribute, él sabe a lo que me refiero) porque la última que compré, en Madrid el día de mi cumpleaños, está llena de textos ilusionados y cursis de cuando conocí a IA, y ahora cada vez que la abro y/o la veo en mi escritorio no es que me entren ganas de quemarla, que también, sino que sencillamente me veo incapaz de seguir escribiendo en ella. Porque estoy tan enfadada. Tan, tan enfadada. Pero la vida debe seguir, y si no sigue en las libretas de antes pues habrá que comprarse libretas nuevas. Y ahora estoy aquí, en casa, con el cuento a un lado del ordenador, lista para echarle un ojo mientras me tomo un colacao de mediaoche. Tengo la casa muy desordenada, pero casi como acto consciente y voluntario: porque lo elijo y porque no me apetece ordenarla, porque quiero que sea más importante sentarme aquí a escribir que fregar los platos. Por eso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé ni sabré nunca si ésta es la mejor versión de la entrada, lo que es como decir la mejor versión de mí misma. Si es mejor que las otras que escribí antes, que también hablaban de libros, de la muerte y de la luz imposible del atardecer de invierno detrás de la playa de la Victoria. Creo que una se cansa de su voz cuando no deja que se filtre toda su verdad por miedo. Y a lo mejor mi verdad de esta tarde no son solo los libros infantiles, ni la reverencia profesional ante el sufrimiento ajeno. La pura verdad es que estoy enfadada de la ostia con IA por joderme mi libreta de cumpleaños. Y no hay mucho que él pueda o quiera hacer por eso, y yo lo siento por los dos, lo siento de una manera tan profunda y rabiosa que no lo puedo expresar muy bien aquí. Hay pocas formas de acabar bien las cosas para todos, Peq, me dice MQEN por el teléfono, y yo lo sé, lo sé y lo siento. En ocasiones la gente se hace daño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo voy a dejar aquí, más que nada porque o voy al baño a quitarme las lentillas o cuando lo haga me voy a arrancar de paso la córnea. Os quiero. Gracias por ser testigos de todo esto. ¿Os lo agradezco suficiente? Igual no. Gracias. De verdad. Leo vuestros comentarios desde el móvil y me sacan sonrisas a lo largo de todo el día. Escribir es genial y leer también. Comprad "Libertad". Comprad cuentos y libretas. Escribid y leed, amad, enfadaros. Que la vida es corta, pero ancha.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-5139125712436893056?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/5139125712436893056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=5139125712436893056&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5139125712436893056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5139125712436893056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/besos-que-fueron-y-no-fueron.html' title='Besos que fueron y no fueron'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-IhloLbrf0fU/Tv7pTcStQlI/AAAAAAAACAM/7xmR_S4eqHY/s72-c/beso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3219983606009525975</id><published>2012-01-23T23:07:00.002+01:00</published><updated>2012-01-23T23:54:20.634+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Quedar con lectores: guía para principiantes</title><content type='html'>Estoy en un modo como didáctico estos días, así que os voy a ilustrar en un ámbito en el que mi experiencia no es muy muy amplia pero sí es valiosa y profunda: quedar con lectores. Y con quedar con lectores quiero decir con objetivos sucios. Se puede quedar con otros objetivos, pero para eso hacen menos falta mis dotes didácticas.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si me dieran un euro por cada lector masculino potencialmente frinkable al que he conocido a través del blog, tendría como para irme a cenar a una pizzería de calidad media; si me dieran uno por cada lector con el que de hecho he frinkado, me podría comprar quizá una hamburguesa del Mc Donalds. ¿Normal, de oferta, con extras? ¡Jajaja! Ahí está el intríngulis de la metáfora. La cuestión es que tampoco voy por ahí tirándome a todo lo que me lee. Que yo soy una tía profunda y selectiva, por Dior.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo mejor que os puedo enseñar sobre quedar con lectores es lo siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;NO LO HAGÁIS. NUNCA. BAJO NINGÚN CONCEPTO.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por qué? Os preguntaréis. Pues porque no. Porque el nivel de exposición al que se llega a partir de un blog supone que si quedas con un lector al que le gusta tu blog llegues en unas circunstancias de desventaja extrema y dolorosa. Además de arriesgarte a que se decepcione. "Yo te imaginaba más dócil", me dijo uno. Además de que la química es algo que no se puede calibrar a través del ordenador, y si luego no existe y tienes que darle calabazas al notas, resulta violento. Además de que si luego la cosa sale mal, y hay muchas posibilidades de que salga mal, tú sigues teniendo un blog, sigues escribiendo y el notas te sigue leyendo, lo que supone que &lt;b&gt;el tío que te acaba de partir el corazón tiene acceso ilimitado a tus intimidades y tú ni siquiera te puedes desahogar a gusto.&lt;/b&gt; Marco en negrita esta última frase porque es muy importante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si una vez leída esta advertencia seguís teniendo ganas de intentarlo, hay cosas que se pueden hacer para mitigar el potencial daño, y aquí entra en escena mi sabiduría.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;1. Los previos. Cómo escribir para follar.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo esto no lo hago, que conste. Creo que este blog es demasiado... cómo lo diría... intenso y explícito como para eso. Por eso no me llueven del cielo las proposiciones indecentes, aunque caiga alguna que otra de vez en cuando. Pero si uno se lo propone, es relativamente fácil.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Si eres tía: &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sé misteriosa, así como poco clara.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Habla de sexo. Di que te gusta y escribe entradas atrevidas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Publica fotos tuyas insinuantes pero elegantes. A saber: cara borrosa, ojos pintados, enseño un hombro. Cara borrosa, labios rojos, destaco el cuello. Semidesnuda de espaldas. Semidesnuda en blanco y negro tapando pecho con libro. Tienes que dar a entender que eres guapa, estás buena y además eres medio lista: no olvides que quieres ligar con lectores/otros blogueros, así que no interesa salir enfrente del espejo del baño con un culotte de Hello Kitty.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Busca un nick sugerente. Marina no es sugerente; sólo para &lt;a href="http://moririaporella.blogspot.com"&gt;Toni&lt;/a&gt;, que tuvo una maestra estricta que se llamaba así. Nicks de blogueras sugerentes sacados de la realidad: "Descalza", "Chica con falda roja", "Ella", "La Petite Claudine". ¿Cómo crear un nick sugerente? Yo te propongo que utilices los recursos que muestran los ejemplos anteriores: algo rojo, algo relacionado con tu cuerpo, algo francés. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Si eres tío:&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Muestra que eres suuuuuuuuuuper sensiiiiiiiiiiiiiiiiiiiible. Así me conquistó a mí J. Habla de tejados, luces de atardecer, de la forma en que se conmueve tu alma inmortal al escuchar las notas de un viejo piano colarse por una claraboya en un callejón. Muestra que estás atento a los pequeños detalles. Sé atrevido sin perder la inocencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No pongas fotos. Si estás muy bueno, parecerá que quieres exhibirte. Si eres feo, las ahuyentarás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Habla de sexo, sí, pero también de forma sensible. Da a entrever que buscas a la mujer de tu vida. No enumeres conquistas así porque sí. Recuerda que nos gusta sentirnos únicas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez que se establece el contacto con un lector/admirador, comenzará una época de &lt;b&gt;tonteo virtual. &lt;/b&gt;Dependiendo de lo gafapastil que sea el lector, esta época se alargará más o menos y será más o menos refinada. Puede ir desde el "qué tal, me llamo Pepito, agrégame al Facebook" hasta los largos mails diarios contando absurdeces y hablando de referencias literarias comunes. Las dos cosas tienen su encanto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Fotos: &lt;/b&gt;cuanto antes mejor. A ver, seamos sinceros: el físico importa. Está ahí, es un factor. Desconfía de los que tardan mucho en mandar fotos. Desconfía de los siguientes tipos de fotos:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Fotos muy escoradas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Fotos borrosas, aunque sea con intención artística.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Fotos en las que la moda de la ropa que lleva su destinatario pertenece claramente a una década anterior.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Luego ya en función de tus manías. Yo hay veces que he intentado calcular la altura a partir del tamaño de los huesos del brazo porque al tipo no se le veía de cuerpo entero. Verídico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aquí me vais a decir que soy una nazi, pero qué queréis que os diga: mejor ir con las ideas claras y tener los filtros activados desde el principio que darle esperanzas a un tío que luego no va a gustaros y tener que dejarle tirado in person. Esto me ha pasado y es muy desagradable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Teléfono: &lt;/b&gt;fundamental. FUNDAMENTAL. No es lo mismo hablar que escribir. No es lo mismo una animada y estimulante conversación de chat que una animada y estimulante conversación telefónica. El paso de chat a teléfono es mucho más traumático y determinante que el paso del teléfono a la realidad. Si podéis pasar horas charlando, si os gustan vuestras voces, si el ritmo es adecuado, si os reís, si os entendéis... entonces hay muchas posibilidades de que en persona paséis, por lo menos, una tarde agradable. Os habla una que ha pasado momentos realmente críticos intentando sostener conversaciones normales en persona con excelentes chateros/escritores de mail.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora voy a introducir un concepto obvio pero importante:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;ASEGÚRATE DE QUE NO TIENE NOVIO/A&lt;/b&gt;. ¿Cómo? Pues mediante sutiles indirectas. Si ves que se escaquea de las indirectas, plantéale directas. Habla la experiencia: mejor quedar como una tía un poco demasiado franca que verte depilada y anhelante frente a un chico que te confiesa que "bueno, sí, en realidad tengo algo ahí desde hace unos meses, aunque no es del todo serio". True story.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;¿Cuándo quedar?&lt;/b&gt; Cuanto antes, mejor. Ya lo he dicho en otras ocasiones: las expectativas las carga el diablo. Mientras menos tiempo tenga vuestro pobre cerebro para ilusionarse y montarse pelis respecto al lector/bloguero, menor será la caída si la cosa no va bien. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;¿Cómo quedar?&lt;/b&gt; Depende. Depende del grado de seguridad que tengáis de que la cosa va a ir bien. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Quedadas para café, cena, cine: idóneos si el notas en cuestión vive en vuestra ciudad o si vosotros vais a la suya por motivos ajenos al idilio. Idóneas también para niveles de atracción moderados o fotos confusas. Si quedáis con alguien que no sabéis seguro si os va a molar, está bien tener una coartada alternativa para escabullirse, en plan "no, es que después he quedado". Aunque igual canta mucho, pero bueno: mejor quedar mal que tener sexo no consentido. Digo yo, vamos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Quedadas con alojamiento incluido. J. me dijo una vez que cuando un chico y una chica sin pareja duermen bajo el mismo techo, la posibilidad de tener sexo va implícita. Hay que tener en cuenta que mi J. está salido cual pico de mesa, pero su parte de razón tiene. Así que si invitáis a alguien a dormir a casa e intenta meteros cuello, tampoco os sorprendáis. Yo, personalmente, no me quedaría en casa de nadie con quien no tuviera una seguridad razonable de que voy a frinkar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En estos casos yo, personalmente, creo que es útil llegar al nivel de confianza suficiente con el maromo como para poder acordar qué va a pasar en caso de que al final no os moléis. Recordad que no importa lo guapo que salga en sus fotos del Facebook ni lo bien que lo paséis charlando: siempre, siempre, siempre existe la posibilidad de que en persona tengáis la misma química que Alberto de Mónaco y su mujer. Así que si acordáis que en ese caso no pasa nada y que vais a pasar un finde divertido los dos juntos, pues estupendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A partir de ahí, pipiolos, adelante. No tiene por qué ir ni mejor ni peor que una relación que empieza por otros cauces. Que a una persona le guste lo que escribes no quiere decir que se haya enamorado de tu alma inmortal y que tengas vendido todo el pescado, lo que se traduce en: procura depilarte, o lo que quiera que hagáis los tíos cuando quedáis con una chica que os gusta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Personalmente, estoy en una fase de noquierolectoresnimuerta, pero si mañana me escribiera un moreno guapo y majo y me dijera qué bonitos ojos tienes es más que probable que me tirara otra vez a la piscina. Soy así de absurda. De momento, sin embargo, he quedado el miércoles para ir al cine con un chico que no me lee. Que vive aquí, en Cádiz. Que escala y que me dice linda de vez en cuando, porque es argentino. Y aunque a los argentinos los cargue el diablo, qué sé yo; la vida real no deja de tener su gracia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3219983606009525975?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3219983606009525975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3219983606009525975&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3219983606009525975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3219983606009525975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/quedar-con-lectores-guia-para.html' title='Quedar con lectores: guía para principiantes'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6914889846934922784</id><published>2012-01-22T21:04:00.005+01:00</published><updated>2012-01-22T22:26:59.068+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><title type='text'>Escribiendo sobre otros: guía para principiantes</title><content type='html'>Yo escribo sobre gente. Uh-uh, novedades importantes en éste mi post número 892. Además, escribo sobre gente a la que conozco y a veces, muchas veces, sobre gente a la que conozco y me lee. Éste es un tema no exento de riesgos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi propia intimidad me la trae un poco floja. Me compensa contar las cosas, aunque supone que la gran mayoría de gente con la que me relaciono tiene mucha más información sobre mí que yo de ellos. Cuando tus amigos te dicen "sí, ya lo sé, lo he leído en tu blog" tres veces seguidas empiezas a pensar que eres una persona un poco rara. Pero para mí el blog y mi intimidad son como la anécdota del niño que intentaba vaciar el mar con una concha. En mi coco y en mi corazón hay muchas más cosas y no me da miedo quedarme sin nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con los demás hay que tener más cuidado. La primera regla para un bloguero es la siguiente: si no quieres que alguien lea algo nunca jamás y bajo ningún concepto, no lo escribas. La blogosfera es pequeña y la posibilidad de que te encuentren siempre existirá. Ése es el primer filtro por el que pasa todo lo que escribo. Esto quiere decir que si, un poner, DDM llega aquí y lee que mirarle me produce dolor o que pienso que últimamente se ha portado como un gilipollas, podría vivir con ello. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A partir de ese primer filtro funciono de forma simple: yo escribo, procurando ser respetuosa y no contar tus intimidades de forma gratuita, y si te molesta me lo dices y yo ya veré lo que hago. Que ya somos todos mayorcitos. Hay un subgrupo de gente que me preocupa, a saber: gente que lee mi blog pero que ha decidido no hablarme en la vida real. Es un subgrupo raro al que no termino de entender, pero lo asumo pensando que yo soy una cosa y lo que escribo es otra. Igual que no todo el mundo puede tener interés por tomarse un café con Paul Auster aunque compre su último libro. El problema es que nunca sabré si lo que escribo les molesta. Pero como no soy yo quien les ha prohibido hablarme, su derecho a protestar sigue intacto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Esto no es una indirecta, por cierto. Es una directa directísima)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después están los relatos. La mayoría de las veces surgen de escenas, sentimientos y personas de la vida real. Estoy segura de que esas personas se pueden reconocer con facilidad, entre otras cosas porque a la gente le encanta buscarse en los textos de escritores a los que conocen. Entonces los mensajes pueden confundirse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando yo escribo un relato, o una escena en modo relato, normalmente exagero y distorsiono cosas. Es como explorar las posibilidades de un sentimiento o de una escena real: no dejan de ser metáforas. Cuando tenía diecisiete años escribí un cuento inspirado en mi padre y mi madrastra, la persona más malvada que conozco en el mundo real, en el que los protagonistas eran bastante más desagradables con sus hijos de lo que ellos lo eran con mi hermano y conmigo. Pero era una gran metáfora, como los delirios: son historias exageradas que expresan un sentimiento demasiado doloroso para ponerlo en palabras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que más me preocupa son los puntos medios, las áreas grises. Los mensajes que puedan llegar torcidos en medio de toda esta comunicación unidireccional. Me preocupa que a los que me rodean les inquiete esta manía mía de mirar todo el rato. Entiendo que el problema fundamental del escritor, a saber, por qué la gente funciona de la forma en que lo hace, se la traiga un poco al fresco. Entiendo que las personas normales no se pasen la vida abriéndose en canal frente a una pantalla de ordenador.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay una escritora americana, Geneen Roth, que escribe sobre trastornos alimentarios con un enfoque psicoespiritual curioso. Relata con mucha crudeza las experiencias de maltrato de su infancia. En uno de sus libros cuenta cómo el nuevo marido de su madre intenta convencerle para que no publique cierta información. Le dice que su madre ha cambiado, que ahora es otra persona, que no se merece eso. Geneen se encoge de hombros: voy a publicarlo porque es mi verdad, se lo debo a mis lectores. Entiendo que te haga daño y lo siento, pero no puedo hacer otra cosa. Y es curioso. La lealtad a tu verdad y a un público indefinido y lejano es un sentimiento mucho más poderoso de lo que puede imaginarse. Te hace tirar por tierra las censuras y el pudor. Te das cuenta de que, por alguna razón que no alcanzas a entender, parte de tu misión en la tierra es contar las cosas tal y como tú las ves, alzar la voz y decir lo que estás sintiendo y viviendo. Y no es que hagas el mundo mucho mejor con eso, la verdad. No estás salvando bosques, ni evitando guerras, ni apadrinando niños. Pero sabes que de alguna forma es tu deber. Que no estás aquí para mantener en pie los castillos en el aire de los demás. Su creencia de que son buenas personas y lo hicieron lo mejor posible, de que ellos en realidad no querían hacerte daño. A veces tu necesidad de levantarte y gritar: ME HAS HECHO DAÑO es tan grande que no puedes ocultarla, y la cuentas en un blog igual que lo contarías en un best seller si tuvieras la oportunidad de escribirlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como dice Natalie Goldberg en uno de sus libros, a mi yo escritor todo lo demás le importa un carajo. "El resto de mi persona se queda descalza, sin casa, hambrienta". Es importante que tu vida te sustente desde detrás, que tus relaciones con las personas a las que quieres sean lo bastante sólidas. Incluso una relación rota puede ser una relación sólida, en el sentido de que ahora, por ejemplo, tengo tan claro lo que siento hacia mi amigo A., el que no me habla, que tendría que denunciarme por difamación para obligarme a quitar los post sobre él.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así son las cosas para mí, más o menos. Escribir puede ser muy sanador, pero para sanar de verdad hace falta coraje. No escribo sobre algunas personas porque no haya conseguido superar ciertas cosas. Escribo precisamente porque las estoy superando. Las integro, las metabolizo y cada nuevo post, cada relato, casa frase que se me cuela en una reflexión que no tiene nada que ver, suponen un nuevo cabo que ato en la historia. Y eso para mí es muy bueno. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora así, releyendo la entrada, pienso que mi padre nunca me comentó el relato, aunque venía incluido en una selección de cuentos míos que le pasé. Que, en general, la gente que tendría más motivos para protestar no dice absolutamente nada. Que J. no lee mi blog, porque decidió hace ya tiempo que no le compensaba. Muchas veces crees que estás siendo valiente e incisiva y el otro no acusa el recibo. Quizá cierra los ojos, o pasa a otra cosa, o esconde debajo de la cama la imagen que has intentado devolverle. Pero ése, amigos míos, para bien o para mal, ya no es mi problema.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6914889846934922784?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6914889846934922784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6914889846934922784&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6914889846934922784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6914889846934922784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/escribiendo-sobre-otros-guia-para.html' title='Escribiendo sobre otros: guía para principiantes'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4621606803521310773</id><published>2012-01-22T01:46:00.006+01:00</published><updated>2012-01-22T13:37:20.970+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me puedo creer que no tuviera etiqueta de Sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>La manzana de Eva</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.homines.com/proyecto/adanes_y_evas/66_eva_y_la_manzana.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 480px; height: 320px;" src="http://www.homines.com/proyecto/adanes_y_evas/66_eva_y_la_manzana.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Está pintándose las uñas de los pies en el sofá mientras él trabaja con el ordenador. Se ha separado los dedos con bolitas de algodón y desplaza despacio el pincel mojado de rojo: una, dos, y procura no respirar para no salirse, tres, cuatro, cinco, y extiende el pie primoroso y recién arreglado para que se seque al aire. Él ni siquiera levanta los ojos del escritorio. Ojalá fuera un fetichista, piensa ella; ojalá ver sus pies pintados bastara para inspirarle un deseo tan irrefrenable como para tumbarla sobre el sofá y arrancarle la ropa. Pero de momento está trabajando y no parece que vaya a parar en un buen rato.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se levanta del sofá, caminando con los talones para no estropearse las uñas, y va a la cocina.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Quieres un café? - pregunta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bueno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Te lo pongo caliente - dice ella, y pronuncia un poco más fuerte la palabra "caliente", para ver si así consigue inspirar alguna asociación en su cerebro. Pero es una tontería y sabe que no funcionará, así que lo hace casi a modo de chiste privado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se desplaza torpemente por la cocina, llena la cafetera de agua, vierte el café molido formando una montañita y lo pone al fuego.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Que luego nos podíamos dar una ducha, ¿te apetece? - exclama en dirección a la salita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Te la puedes ir dando tú si quieres. Yo me ducharé luego en casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya, pero - ella se muerde los labios. Ya se está odiando por decir esto y, de hecho, se plantea no decir nada, pero al final no se puede contener - yo me refería a una ducha los dos, tú y yo juntos. Nunca nos hemos duchado juntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tu baño es muy pequeño. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella se inclina por encima de la barra americana y le toca los hombros, pero él no se vuelve.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Podemos apretarnos un poco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Que no, lo digo en serio... que nos vamos a clavar el grifo en los riñones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Procura sonreír, se encoge de hombros y aparta del fuego la cafetera, que lleva unos segundos silbando bajito. Ya está, ya está, se arrulla como una niña pequeña. Basta. Stop. Esto no puede seguir así. Que te busque él. Se propone la distancia como un reto. Sirve las dos tazas, zambulle en la suya una pastilla de sacarina y coge el azucarero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cualquiera diría que ni siquiera viene a follar, piensa mientras se bebe la taza mirando la parte trasera del portátil. Ni siquiera soy su amante. Soy su secretaria. O ni eso, porque si fuera su secretaria estaría ayudándole, y en cambio lo único que hago es estar aquí. Soy una recepcionista que abre la puerta, vigila la entrada y trae café. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Está rico - musita él, distraído.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella no entiende por qué no puede trabajar en casa y venir cuando lo tenga terminado, para poder pasar directamente a la parte divertida. Cuando él no está y ella tiene todo el tiempo del mundo para pensar en ese momento, le imagina llamando al timbre un par de veces potentes, sostenidas, y a ella abriendo con las uñas ya pintadas y un look de estar por casa estudiado pero informal: pantalón muy corto, camiseta con un tirante un poco bajado, el pelo recogido encima de la nuca. Él la mira con urgencia, empieza a besarla en la puerta, continúa por el pasillo, se dejan caer en la cama enfermos de pasión. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero nunca sucede así: él llega, llama a la puerta y ella aún no se ha pintado las uñas porque quiere tener algo con lo que entretenerse mientras él trabaja.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Termina el café, se levanta y se mete en la ducha, sola. Cierra la puerta con pestillo, como si fuera ella quien quiere ducharse sola.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debajo del grifo, con el agua muy caliente, intenta pensar. Debería decirle que se vaya a casa con La Perfecta Lucía a trabajar. Que seguro que ella hace el café igual de bueno. Es curioso, pero una de las cosas por las que le da rabia todo esto es por su piso: un piso de chica, pequeño, coqueto, con las paredes lila. Tiene las estanterías cubiertas de libros interesantes, portafotos con fotos bonitas y divertidas de ella con sus amigos, con sus sobrinos, posando sola. Ha colgado poesías en la nevera y la cama está cubierta de cojines mullidos: es un piso que él debería apreciar, observando los libros, echándose sobre los cojines y follándosela con desesperación bajo la mirada atenta de las fotos, y en cambio ahí está. Bebiéndose el café en una preciosa tacita de vaca y concentradísimo en su hoja de cálculo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sabe que nadie entiende lo suyo con él, y ni siquiera ella misma lo entiende mucho. Se supone que los casados se portan mejor con la amante. Se supone que el amantismo es una isla de placer donde todo se olvida, se apartan los quehaceres cotidianos y la única preocupación es fingir el amor con el mayor acierto posible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se pone mascarilla de melocotón en el pelo, se frota bien el cuerpo con su gel de vainilla favorito. Se rasura las piernas un poco porque sí, ya que al vello apenas le ha dado tiempo a crecer desde que se enteró de que él vendría. Sale, se seca el pelo despacio, se enrolla la toalla en torno al cuerpo. Cruza la salita en dirección a su habitación, y en lugar de sentirse seductora y hermosa, es como si con la toalla estuviera justificando su desinterés hacia él. Como si todo su cuerpo encogido dijera: lo entiendo, entiendo que no me desees y lo siento mucho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Va al cuarto, se viste y se queda mirándole sentado en la cama. Lo peor de todo es que es tan guapo. Observa la mandíbula ancha, la piel morena y el pelo muy oscuro y un poco rizado, los ojos color miel concentrados en la pantalla, la camisa arrugada y remangada en torno a los codos. Y ella está justo enfrente, sentada con su pijama y con la entrepierna humedeciéndose de forma irremediable mientras él teclea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se levanta, se acerca a él y ya se está odiando otra vez por lo que va a hacer, pero el deseo es más fuerte que todo, más poderoso. Se acerca por detrás y le da un beso suave en la mejilla.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pequeña...  - murmura él, pero no en tono cariñoso, sino un poco severo, alargando la segunda e, como un padre que regaña a su hijo cuando está siendo travieso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Qué pasa - ella le besa en la sien, la coronilla, la nuca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pequeña... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sube un poco la intensidad de los besos, le pasa una mano por el cuello y la otra por la cintura. A partir de aquí ya sabe que no tiene el control. Ya no importa la de veces que él la llame Pequeña; tendrá que reducirla a la fuerza si quiere que pare. Empieza a morder suavemente y él deja quietas las manos sobre el teclado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Eres mala.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No soy mala.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No soy mala, se repite. Soy buena. Esto es bueno. ¿Por qué no está entendiendo que esto es bueno? Mete una mano bajo el cuello de la camisa y le acaricia el vello suave del pecho, y con la otra saca el faldón de los pantalones y le araña el vientre. Él deja caer los brazos a los lados. Ella le muerde más fuerte en la nuca, y después baja la mano y toca la línea del pubis, clavando un poco la punta de los dedos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Cómo eres, joder, cómo eres - dice él, y parece casi enfadado, pero a ella le da exactamente igual -. Que no soy de piedra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fin, y era lo que ella estaba esperando, se da la vuelta y le busca los labios. Coge su mano y se la lleva a la entrepierna, y a ella, como siempre, notar su erección le parece un milagro. Nunca se puede creer que sean sus caricias las que se la están poniendo tan dura. Él se levanta ("ven para acá, que no te voy a quitar ni el pijama", le dice) y la lleva a la cama casi arrastrando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ni siquiera folla bien, piensa a veces, en otros momentos, cuando le recuerda a solas en la cama e intenta averiguar, como una detective de los sentimientos, por qué y para qué está pasando esto. No se recrea en el sexo. No le van los preliminares largos, ni se preocupa excesivamente por ella. Toca lo justo y en los puntos básicos pero, sobre todo, se deja hacer. Le gusta tumbarse boca arriba y que sea ella quien le toque. Besa con brevedad, como con miedo: se acerca y se aleja enseguida, alternativamente, sin querer pasar más de dos segundos con las bocas pegadas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero lo peor de todo es que a ella le da igual. Que no necesita preliminares, porque para cuando él decide metérsela ella está todo lo mojada y caliente que puede estar una persona. Entonces es cuando él sí se coloca encima, la agarra de las caderas y se la folla, tal cual; no hacen el amor, no follan los dos a la vez: él se la folla a ella con la misma determinación disciplinada con que se dedica al Excel. La mira con  fuerza. Entonces ella se aplica con tal intensidad a vivir esos momentos, los momentos lúcidos y vibrantes en los que él está ahí partiéndola en dos, que le parece que le van a restar días de vida por el ímpetu que le está poniendo a estos minutos. Ella sólo quiere quedarse para siempre en este instante en que sabe que él está ahí y en ningún otro lugar. Le ve deshacerse en el orgasmo, abrir más los ojos, asombrado, gritar un poco, y le sorprende y enternece esa vulnerabilidad extrema que nos inunda cuando nos corremos. Saber que en ese momento de puro presente él no tiene otro remedio que pensar en ella la excita tanto que no le resulta difícil correrse a ella también.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después, mientras él va al baño y ella se envuelve en el edredón, aterida de frío, piensa que desde la primera vez que se acostaron su vida nunca volvió a ser igual, y seguramente no vuelva a serlo nunca. Porque se masturba pensando en su cara. No en su polla ni en su culo ni en la imagen de él comiéndole el coño, no; se excita pensando en la expresión de su cara. Porque ahora entiende que no hay un sexo mejor que el que supone la única oportunidad de que esa persona esté verdaderamente contigo. Cuando si se va de tu cama lo has perdido del todo, y cuando incluso mientras estáis allí el hilo que os une es tan frágil, tan perecedero, que tú te conviertes en una muñeca colocada de miedo como de una droga dura.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi vida no va a volver a ser la misma, nunca, se dice, y cierra los ojos mientras se pregunta si él dormirá un rato al otro lado de la cama o se irá a casa para no llegar demasiado tarde. No va a ser la misma, pero ya hace tiempo que eso no le importa mucho. De alguna forma sabe que si una se ve tocada por esa totalidad está maldita y, sin embargo, en medio de esa maldición se siente afortunada. Bendecida, aunque expulsada de algún paraíso anodino y extraño al que ni siquiera sabía que pertenecía. A eso debió de referirse Dios con el tema de la manzana. Y mientras la satisfacción física la va adormeciendo suavemente, piensa que le da igual. Que merece la pena, todo. Por haber conocido esto, por este momento, por esto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;La fotografía es de Gerardo M. Chinchilla (www.gmchinchilla.com). Si eres tú y quieres que la retire, por favor, avísame.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4621606803521310773?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4621606803521310773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4621606803521310773&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4621606803521310773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4621606803521310773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/la-manzana-de-eva.html' title='La manzana de Eva'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4276699107491906705</id><published>2012-01-21T00:09:00.009+01:00</published><updated>2012-01-21T02:12:15.218+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trabajo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><title type='text'>Locos, II</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;Esta semana ha sido estupenda. Me gusta mucho, mucho Agudos. Mucho hasta el punto de tener ganas verdaderas de ir a trabajar por las mañanas, que es algo que no me ha llegado a pasar en otros dispositivos. Pero es que es superguay. Os cuento un poco, y si me pongo pesada con el tema me lo decís e intentaré reprimirme.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La Unidad de Salud Mental es una planta del hospital. Se llega por una puerta a la que tienes que llamar para que te abran o por un ascensor que te deja allí directamente; para bajar sí hace falta llave. Simplemente subir por las mañanas en ese ascensor y pulsar la cuarta me hace sentir un poco peligrosa: ahí voy yo, pienso, caminando decidida hacia la locura. En cuanto sales al vestíbulo ves el cotarro: enfermeros, celadores y los pacientes con sus pijamas azul desteñido, sus zapatillas y a veces sus batas de andar por casa. Unos están sentados, otros hablan y otros simplemente deambulan por allí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"¿Aquello es como en las películas?", me pregunta la gente. Pues un poco sí. El otro día entré en un grupo clavado a los de "Alguien voló sobre el nido del cuco", con su maníaca agresiva, su catatónico con la mirada perdida al que los demás intentan convencer para que hable y sus paranoides apoyándose entre sí en la idea de que claro que la tele se comunica contigo con mensajes secretos, hombre: a mí también me pasa. A veces hay que amarrar pacientes a la cama y gritan; otros lloran a voces, insultan a sus familiares, se pegan o saltan el mostrador de enfermería amenazando al personal con un cepillo de dientes. La mayoría del tiempo, por otra parte, el ambiente es más o menos tranquilo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es un sitio tragicómico. La octava vez que una paciente entra en la consulta diciendo que no se va a poner el inyectable ni muerta y que se quiere ir a su casa PERO YA te tienes que reír, porque no te queda otra. Pero otras veces, la mayoría de las veces, de hecho, intuyes el sufrimiento y la soledad del trastorno mental grave y te estremece. Yo siempre digo que todos estamos rotos en algún punto, pero estas personas están rotas de verdad. Les faltan piezas de la mente que los demás traemos más o menos de serie: el sentido del yo, la percepción adecuada de la realidad, la capacidad de confiar en la gente. Lo que más me afecta es la fuerte sensación de que su cabeza se ha estropeado porque no podían aguantar la presión del entorno. Que se han roto por sufrir. Hay muchos locos con historias de maltratos, abusos y crianza inadecuada. Entonces tú te imaginas el grado de dolor que hace falta para que hayan llegado a donde están y se te ponen los pelos de punta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A veces voy por el pasillo y veo a algún paciente solo, sentado en la galería, recibiendo el sol a través de los cristales. En un aire que siempre está un poco enrarecido porque no se pueden abrir las ventanas para que no se tire nadie. Otras veces los ves en el taller, dibujando, o coloreando, o haciendo estiramientos, como niños grandes en un colegio raro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo nunca pienso en mis pacientes cuando estoy en mi casa, eso es así; tengo una capacidad casi psicopática para desconectar cuando salgo del curro y, sin embargo, hace un rato me he descubierto imaginándome a los internos de la Unidad en estos momentos, tumbados en sus camas. Solos de verdad. No solos como yo en mi piso de la Viña, con mi ordenador y mi blog y mi Vetusta Morla y mis movidas, no. Solos nivel no entiendo por qué la gente que se supone que me quiere me ha encerrado aquí, o nivel no sé qué cojones he hecho con mi vida para acabar ingresado en Salud Mental. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y planteado así no sé por qué me gusta tanto. A lo mejor es porque, aunque no tengas claro si puedes ayudar mucho, al menos quieres intentar entender, y sólo entender algunas cosas, vislumbrar un pedazo de verdad a tu alrededor, ya me parece bonito. Porque ponerse en juego y poder sentir cosas también es bonito. Porque atisbas la posibilidad de descubrir qué tienen de sano los locos y qué tienen de loco los sanos. Y porque está guay intentar, o creer al menos, o llámalo X, que en la enorme capa de dolor que cubre el mundo esta niña de aquí intenta ser parte de la solución en vez de parte del problema.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PD: Creo que es la primera entrada que etiqueto a la vez como "Contenta" y como "Penita".&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4276699107491906705?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4276699107491906705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4276699107491906705&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4276699107491906705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4276699107491906705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/locos-ii.html' title='Locos, II'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2677782788703308617</id><published>2012-01-19T23:54:00.002+01:00</published><updated>2012-01-19T23:55:56.501+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Acotaciones'/><title type='text'>Un pequeño recordatorio...</title><content type='html'>... de que &lt;a href="http://psicosupervivencia.blogspot.com"&gt;Psicosupervivencia&lt;/a&gt; no ha muerto y que, de hecho, si no actualizo más a menudo es porque massobreloslunes me roba mi tiempo y mi energía. Pero de buen rollo, ¿eh?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Echad un ojo si os apetece. Besitos y buenas noches.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2677782788703308617?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2677782788703308617/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2677782788703308617&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2677782788703308617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2677782788703308617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/un-pequeno-recordatorio.html' title='Un pequeño recordatorio...'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4309898079247568916</id><published>2012-01-19T15:53:00.007+01:00</published><updated>2012-01-19T22:50:25.508+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicología'/><title type='text'>Locos, I</title><content type='html'>Estoy en consulta con el psicólogo de la Unidad de Agudos. Delante tenemos a un paciente que está convencido de que su madre le ha internado para poder incapacitarlo y quedarse con su piso. Insiste en que él llevaba meses tomándose todos los días el Risperdal en gotas delante de su médico y en que cuando le quisieron cambiar la medicación por un inyectable fue a denunciarlo al juzgado de guardia.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo tengo todo en una carpeta, dice, ¿quiere que vaya a buscarla?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El psicólogo se lo piensa unos nanosegundos y después asiente. El paciente vuelve a los cinco minutos con una gruesa carpeta de cuero que abre con una llavecita, y a mí me enternece muchísimo que abra su carpeta con una llave y no sé por qué. Empieza a cubrir la mesa con papeles y a explicarnos qué es cada uno: ésta es la cita con el médico, ésta es la denuncia que hice al juzgado de guardia, ésta es la solicitud que tengo que presentar para la entrevista de trabajo. Para él todos esos papeles demuestran su teoría con una claridad abrumadora. Después de escucharle un rato el psicólogo carraspea, "tenemos cosas que hacer", le dice, y él nos mira con ojos desolados desde detrás de sus papeles porque sabe que no le estamos creyendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces me acuerdo de Sandra, una niña de ocho años a la que estuve viendo el año pasado en el Equipo. Tenía el pelo rubio, los ojos azules, un padre en la cárcel y una madre heroinómana. Venía con su abuela, que había asumido la custodia y la vestía de punta en blanco. Cuando yo salía a buscarla y la veía balancear sus calcetines de colegio de monjas en la silla de la sala de espera, se me alegraba la mañana. Era una de esas niñas dulces y listas que saben que lo son.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sandra siempre llevaba un bolsito, y cuando entraba en mi consulta se empeñaba en sacar todos sus objetos y explicarme qué era cada uno. Ésta es mi mamá, me decía, mostrándome una foto de carnet donde una mujer joven y escuálida miraba seria al frente; y ésta es mi otra abuela, y éste es mi hermano pequeño. Sacaba bolígrafos, cromos, gormitis, una libreta de colores, una pulsera, chocolatinas, y los iba colocando sobre el escritorio como quien monta un top manta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El paciente de hoy, que extiende sus papeles sobre la mesa, se parece mucho a Sandra con su bolsito. Los dos intentan construirse una historia y apuntalar la verdad con sus objetos. Sandra, con su padre en la cárcel, su madre en una institución y sus juguetes esparcidos por tres casas distintas, necesita llevar ese bolsito porque ahí está ella, y necesita enseñármelo para que yo le dé entidad y reconozca que existe. El paciente de hoy acumula las pruebas porque quiere salir de la soledad terrible que implica que nadie se crea lo que está contando. Imaginad que vuestra verdad es mentira y que la gente lo sabe. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pensaba que no podría entender a los locos, pero a lo mejor la frontera que nos separa no es tan grande. Mi parte escritora lo entiende. Yo asesinaba a personajes cuando me enfadaba con J. Incluso cuando cuento cosas reales, les doy formato narrativo. A veces no puedes expresar una emoción con palabras abstractas, no puedes expresar el dolor, y entonces acumulas detalles y metáforas. Explicas la manera en que él te preparaba el desayuno o se rascaba la cabeza cuando estaba confuso, o cómo le gustaba dormir la siesta en el cuadrado de sol que entraba por la ventana del cuarto. Mis detalles son los objetos de mi bolsito o las citaciones judiciales de la cartera de cuero: son mi verdad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos extrañamos de que los locos no quieran dejar de delirar, pero cuando uno se ha instalado en su delirio y es la única manera que tiene de expresar sus emociones no puede abandonarlo, porque entonces se queda sin nada. ¿Cómo le vas a quitar su historia a un hombre? Nuestras historias son probablemente nuestro único patrimonio verdadero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Espero que el paciente de la cartera encuentre la forma de expresar su dolor sin hacer daño a nadie. Que deje de creerse sus metáforas o que las adapte para que a los demás nos quepan en la mente. Espero que Sandra deje de necesitar llevar a todas partes su bolsito para saber quién es. Yo seguiré cubriendo el escritorio de este blog con mis detalles y mis extrañas metáforas, aunque a veces parezca un top manta emocional lamentable. Pero es mucho más que eso. Para mí es muy importante. Es mi forma de hacer las paces con la realidad. Y vosotros sois los que estáis al otro lado de la mesa para aceptar mi verdad, y no sabéis lo mucho que me ayuda eso a mantenerme cuerda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4309898079247568916?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4309898079247568916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4309898079247568916&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4309898079247568916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4309898079247568916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/locos-i.html' title='Locos, I'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8380156522556196550</id><published>2012-01-18T22:37:00.004+01:00</published><updated>2012-01-18T23:34:44.590+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita Rutina'/><title type='text'>Libros, churros y tardes de invierno</title><content type='html'>&lt;div&gt;Esta tarde he ido a la biblioteca a devolver unos libros. He pasado un rato leyendo "Escribir y Publicar", una revista que edita Silvia Adela Kohan dirigida a aspirantes a escritores. Lo que gusta el rollo metaliterario cuando uno está empezando: que si Hemingway comía mandarinas, que si Auster compró un cargamento de cintas para su máquina de escribir cuando se enteró de que iban a dejar de fabricarlas. He estado leyendo un texto de Steinbeck sobre sus costumbres literarias. No te dirijas a una masa anónima de lectores, dice; eso da miedo. Escribe en segunda persona o para alguien en concreto: alguien que conozcas, alguien que te quiera. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde que escribo de manera casi furibunda, la metaliteratura cada vez me da más igual. Cada vez pienso más que el proceso trata básicamente de escribir y que te lean, punto. Escribir no tiene mucho más misterio que ir poniendo una palabra delante de la otra con valor y cierto tiento. Que te lean te la medida de tus palabras y te proporciona un otro que hace que la comunicación sea posible. Aun así, me gusta imaginar a Steinbeck buscando lápices con la consistencia y la oscuridad perfecta, holgazaneando mientras mira por la ventana, lijando el barniz de su escritorio para crear una superficie de escritura novedosa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después he salido a la calle. Atardecía en el cielo despejado, surcado sólo por unas cuantas nubes azuladas y lila. Cádiz es brutalmente bonito. Brutal, brutalmente bonito. Ahora que trabajo en Puerto Real cruzo todos los días la bahía en autobús, y todos los días me sorprenden la amplitud del agua, el amanecer asomando detrás del puente y las barquitas solitarias meciéndose en el frío. Y a la vuelta, la luz blanca del sol calentando el autobús a través de los cristales, los destellos hirientes sobre la superficie del mar y un cielo tan ancho que te parece mentira que quepa en el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vago por el centro sin hacer nada en concreto. Me pruebo pintaúñas en el KIKO y compro uno de color vino mortal de precioso. Después entro en un bar a tomarme un café, y por no se qué mecanismo misterioso de mi mente, el café se convierte en chocolate y el chocolate en chocolate con churros. Pero bueno. Quién se va a resistir a unos churros cuando te los ofrece un camarero diciéndote algo como "anda, muhé, tómate unoh shurritoh, que son shicoh".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Abro mi nuevo libro. He terminado hoy "Amores en fuga", con la pena que da cuando se acaban las cosas bellas. Ayer compré "Libertad", de Jonathan Franzen, un tío del que no había oído hablar en mi vida, sólo porque es gruesa y parece entretenida. Los churros con chocolate son perfectos para tomarlos leyendo, porque no necesitas cubiertos ni las dos manos. Con la izquierda, que está limpia, sujetas el libro; con el pulgar, índice y corazón de la derecha coges los churros y los mojas en chocolate, y con el meñique limpio de la derecha pasas las páginas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Cómo empezáis vosotros los libros? Yo miro la foto del autor sin leerme su biografía, porque me gusta imaginar la cara a la que pertenecen esas palabras. Después busco el título de la versión original, para ver si lo han traducido literalmente o se lo han inventado, y si es diferente al castellano lo retengo para poder relacionarlo con el contenido. Luego miro la dedicatoria. Me pregunto quiénes serán esos nombres que se merecen que otra persona ofrezca un libro entero. Hace poco volví a dejar una novela en la estantería de la librería cuando leí la dedicatoria: "Para Melody, Summer y Phoenix, mis tesoros". Si les pones esos nombres a tus hijos, qué no harás con tus pobres personajes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después leo la cita del principio. La de "Libertad" dice así:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Id juntos, ilustres y felices ganadores, mientras lo sois. Cambiad vuestros regocijos con compañía. Yo, vieja tórtola, iré a suspenderme de alguna rama seca y allí lamentaré hasta el fin de mis días la pérdida de mi compañero, que nunca será hallado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo encuentro críptico y claro, terrible y precioso. Luego leo las cuarenta primeras páginas mientras mojo los churros en el chocolate. A ratos observo el bar. Hay gente, pero está tranquilo y no hay televisor. Una de las paredes esté cubierta con un panel enorme modernista y feo, y en otra cuelga una maceta de geranios rojos de plástico. Estoy calentita y resguardada en una esquina mientras fuera brillan en la noche las farolas y los puestos de flores. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribir es escribir y punto, no es pasarse la vida dándole vueltas al tema, afilando lápices, preguntándose cómo lo hacían Steinbeck y Hemingway, planeando a qué concursos va a presentar uno sus relatos. Igual que vivir. Vivir es vivir y punto, no plantearse todo el rato de qué va la vida, porque lo más seguro es que la vida no vaya de nada. Va de estar aquí por cojones, porque no tenemos elección, esperando una muerte segura y un futuro incierto. Y entretanto va de no hacerse tantas preguntas, no buscar tantas respuestas y tomarse unos churritos de vez en cuando. Porque estás vivo y, si tienes el suficiente estómago, a todo este asunto le puedes encontrar hasta la gracia. Y porque es maravilloso poder merendar dulce cuando fuera está oscuro y hace frío. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8380156522556196550?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8380156522556196550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8380156522556196550&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8380156522556196550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8380156522556196550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/libros-churros-y-tardes-de-invierno.html' title='Libros, churros y tardes de invierno'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4944897165858845384</id><published>2012-01-17T23:31:00.002+01:00</published><updated>2012-01-18T00:31:50.214+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leer'/><title type='text'>Cuentos</title><content type='html'>Hoy va a ir la cosa de recomendaciones literarias. No soy muy partidaria de escribir sobre libros, a no ser que alguno en particular me haya impresionado mucho. Pero hace poco, revisando los comentarios sobre la entrada de &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/el-lector.html"&gt;"El lector"&lt;/a&gt;, me di cuenta de que escribir sobre libros sirve, básicamente, para que una persona se sienta atraída por un libro, lo compre y disfrute con él igual que yo. Y sólo eso ya me parece hacer buen karma.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vamos a hablar de cuentos/relatos/llámalo X. El cuento es un género gourmet: poco leído pero muy valorado. Yo no os voy a engañar: donde se ponga una buena novela, que se quite lo demás. El problema de los relatos cortos es que uno tiene que realizar demasiadas veces en poco tiempo el esfuerzo de meterse en una historia, y también que a veces te quedas con ganas de saber más de los personajes. Pero cuando un relato está bien construido, proporciona un momento breve de belleza, una especie de satori del alma, que a veces a las novelas les cuesta alcanzar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si no estáis acostumbrados a leer relatos, aquí tengo algunas recomendaciones para comenzar. Leer cuentos da mucho glamour cuando te preguntan qué tipo de literatura te gusta: te rascas la cabeza, te subes las gafas y dices "yo soy un admirador del relato corto como género, ya sabes: herederos de Carver y Chéjov, realismo sucio... todo eso". Y la gente flipará con tu gafapastismo. Ya en serio: está muy bien leer relatos de vez en cuando, abre nuevas posibilidades a la ficción y a tu cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se me ha ocurrido esta entrada porque sigo leyendo a &lt;b&gt;Bernhard Schlink&lt;/b&gt;; concretamente, los relatos de "Amores en fuga". Qué puedo decir. Hoy le he dado un beso al libro. Un beso. A un libro. Así, por la cara: lo he sacado del bolso para colocarlo en la mesilla y he visto su cubierta amarilla diseño Anagrama, repleta de amor y belleza y vida y todo lo que me gusta de la literatura, y me ha salido del alma. Espero que mi vida no resulte ser al final como el show de Truman, porque entonces estoy haciendo el ridículo pero bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Schlink, cojones, eres GRANDE. De verdad. Excepto uno de los relatos, que no me ha hecho mucha gracia porque no me he enterado muy bien de la trama política, el resto son una maravilla. Bien construidos, conmovedores, imaginativos, maravillosamente escritos. Con un gran equilibrio entre reflexión y acción, y con una mirada sobre el mundo que es sensata y trágica, esperanzada, realista, compasiva y triste, si se puede ser todo eso al mismo tiempo. Brillante. Compradlo. Leedlo. Ahora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otro libro de cuentos que es bueno para llorar es "Si te gustó la escuela, te encantará el trabajo", de &lt;b&gt;Irvine Welsh&lt;/b&gt;. Welsh, en general, es muy grande: es el autor de Trainspotting y de su segunda parte, Porno, que son tan duras como divertidas. Pero el libro de relatos me impresionó: es muy, muy bueno. Y si sólo tenéis que elegid uno, por favor, leed "Miss Arizona", que es una de estas historias que no vais a poder olvidar nunca. Escribo el título y se me pone la piel de gallina sólo de pensarlo. Welsh, por cierto, me ha recordado a "Fantasmas", de &lt;b&gt;Chuck Palahniuk&lt;/b&gt;, que no es un libro de relatos, sino una sucesión de historias unidas por una trama común pelín floja, para mi gusto. Los relatos son durísimos pero brillantes. &lt;a href="http://cuentosparaebook.com/2011/08/chuck-palahniuk-tripas-guts/"&gt;Ésta&lt;/a&gt; es la historia que comienza la novela. Aviso que es un poco escatológica/desagradable. Bastante. Mucho. Pero está tan bien construida que te da igual que al terminar tengas que ir a potar al baño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Grace Paley&lt;/b&gt; fue profesora de&lt;b&gt; A.M. Homes&lt;/b&gt;, que no es relatista pero también es muy buena. Su recopilación de relatos casi me hace llorar. Paley es la que decía en el prólogo: "los escribí con toda la verdad y la belleza de la que fui capaz", y vaya si lo hizo. Ahora es cuando me da rabia no tener el libro aquí, porque recuerdo un párrafo sobre el amor, que simplemente hablaba de cómo el marido antes compartía con ella sus cigarrillos y ahora no, que te parte el corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Cortázar.&lt;/b&gt; En la lista de cosas que de verdad de verdad me animan en la vida, y no me refiero a salir por ahí con los colegas o irme a nadar, que puede animarme o me puede dejar igual, sino medicinas emocionales con un 100% de fiabilidad, está la escritura, está Extremoduro y está Cortázar. Cortázar, queridos, es otra historia. Sabe algo que los demás no sabemos. Es de estos escritores de los que dices: me follaría a su cerebro, pero no a él como escritor porque es listo, sino que le encontraría erotismo a su materia gris así pura y repugnante, porque está llena de belleza y de ideas hermosas. Hay Que Leer A Cortázar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Truman Capote&lt;/b&gt; también es un buen cuentista. A mí me gustaron más sus relatos que "A Sangre Fría", que es un libro que, por la temática y la forma de tratarlo, y sobre todo por la historia de perversión moral que lleva detrás, a saber: Capote no queriendo interceder por los asesinos de los Clutter para que los ejecutaran y poder publicar su novela... me pone un poco los pelos de punta, en el mal sentido. Pero los relatos son conmovedores y humanos, muy América profunda y esas cosas que me gustan.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Paul Auster&lt;/b&gt; no tiene relatos, pero tiene una recopilación espectacular de historias reales y curiosas llamada "Creía que mi padre era Dios", que no es que te guste, sino que te engancha exactamente igual que una buena novela. Son relatos cotidianos llenos de casualidades extrañas, situaciones absurdas, amor, sueños, amigos, familias... Pura vida. Muy recomendable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Bolaño&lt;/b&gt;, que también es grande grandísimo, tiene un libro de cuentos, "Llamadas telefónicas", que me gustó mucho. Aunque si queréis empezar con Bolaño, leed "La pista de hielo": menos amenazador que sus mamotretos tipo "2666" pero hermoso, hermoso, hermoso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé si&lt;b&gt; Nick Hornby &lt;/b&gt;tiene libros de relatos suyos; ahora mismo creo recordar que no, pero hizo una recopilación de cuentos de otros escritores, "Hablando con el ángel", cuyos beneficios iban destinados a una asociación de autismo. Y ahí el propio Hornby decidió partir la pana y escribió él mismo el cuento más bonito y conmovedor del libro y, en general, casi de todos los que he leído en mi vida. Un cuento sobre un guardia de museo y un cuadro que te hace pensar: me da igual que el mundo sea una basura y la crisis y el hambre y todo, porque existe esto, existe un humano en el planeta con esta sensibilidad y, como en Sodoma y Gomorra, sólo él basta para salvarnos a todos. Así de bueno es el cuento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Ishiguro&lt;/b&gt;, que oscila peligrosamente entre la magia y el aburrimiento, sacó hace poco unos "Nocturnos", relatos con la música como elemento común, que afortunadamente cayeron del lado de la magia. &lt;b&gt;Quim Monzó&lt;/b&gt; también escribe muy buenos cuentos, aunque son más soprendentes que conmovedores, y quizá por eso me inquietan un poco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Éstos son los que se me han ocurrido. No son los mejores relatistas de todos los tiempos. Podéis leer a Chéjov, obvio, y a Carver, obvio. A Dorothy Parker, a Flannery O'Connor, a Kafka, a Poe, a Aldecoa, a toda esa gente que recomiendan en los talleres. Podéis leer hasta a Clarice Lispector que, ojo, a mí No Me Gusta, lo siento por el gafapastismo. Pero las de antes son recomendaciones con sello de garantía massobreloslunes, es decir: que me atrevo a afirmar que si os gusta este amasijo literosentimental que escupo todas las noches, más os van a gustar los cuentos que he recomendado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora os voy a decir algo: podéis saltaros todas las recomendaciones anteriores, pero todos y cada uno de vosotros, sea cual sea vuestra edad, condición, extracción social, sexo u orientación sexual, todos, TODOS... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;TENÉIS QUE LEER A ROALD DAHL.&lt;/b&gt; Es fundamental. Os alegrará el día, mejorará vuestro humor, os hará personas más risueñas, sorprendidas y fascinadas de lo que sois ahora. Se os olvidará el mal de amor y el dolor de tripa. Dejaréis de escribir si sois escritores, y lloraréis en la cama por no poder crear historias como las suyas. Como decía Aracne, Roald Dahl es una recomendación segura para cualquier amigo, porque si no le gusta puedes dejar de ser su amigo sin sentimiento de culpa. Leed "Relatos de lo inesperado", "Historias extraordinarias" o cualquier otra recopilación de cuentos suyos: todos son buenos. Y, por supuesto, si no lo habéis hecho aún, leed sus libros infantiles, sin importar la edad que tengáis. Roald mejoró este mundo. Fue un ser humano de categoría A, mejor que la mayoría, así os lo digo, al menos en proporción a los niveles de felicidad que ha producido y seguirá produciendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y sin más me voy a dormir para despertar, desayunar, coger el bus y seguir leyendo allí a Bernard Schlink, porque esta semana, sin duda, él ha sido lo mejor de mis mañanas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4944897165858845384?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4944897165858845384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4944897165858845384&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4944897165858845384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4944897165858845384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/cuentos.html' title='Cuentos'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1757373205707617302</id><published>2012-01-16T22:28:00.004+01:00</published><updated>2012-01-16T23:35:42.419+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Añadir contacto</title><content type='html'>Elena para a uno de los empleados del museo para preguntarle el camino al salón de actos y, cuando él se gira para contestarle y le ve la cara, se reconocen en seguida.&lt;div&gt;- ¡Mario! ¡Cuánto tiempo! ¿Te acuerdas de mí?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él sonríe. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Claro, Elena... ¿qué es de tu vida? Madre mía, debe de hacer como cinco o seis años que no nos vemos, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- O más... desde la última cena de alumnos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se resumen mutuamente en tres frases. Él trabaja en el museo de gestor cultural. Se vino a Madrid a estudiar Historia del Arte y lleva aquí desde entonces. Ella terminó Bellas Artes en Sevilla y está de visita un fin de semana para asistir a un ciclo sobre Kandinsky.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La amiga de Elena, que no conoce a Mario, le tira ligeramente del brazo, así que ella se despide, un poco a regañadientes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tengo que irme, pero me alegro mucho de verte...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yo también. Oye, ¿te apetece tomar algo luego? Yo salgo a eso de las tres, si todavía estás por aquí podemos echar una caña juntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella sonríe, asiente y le asombra ver cómo él apunta su teléfono en su smartphone caro y después le da un toque para que ella tenga el suyo. Se sonríen otra vez, se dan dos besos y Elena sale caminando rápido detrás de la sombra de su amiga, que ya ha averiguado cómo se va al salón de actos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Apenas puede concentrarse en las conferencias. Repasa el encuentro con la mente. Él está guapo, su amiga coincide: ha sido capaz de anticipar el cambio de metabolismo masculino de los veintimuchos y empezar a cuidarse. No ha perdido pelo, y el traje sin corbata y con camisa violeta oscuro le cae con gracia sobre los hombros anchos. Y le ha pedido su número. Su Número. Se alegra absurdamente de haber elegido el vestido en lugar de los vaqueros. Le disimula las caderas y le marca el escote, que también resalta debajo de la media melenita tipo paje que se cortó hace un par de semanas. Está guapa, distinta, y él se ha dado cuenta y le ha pedido Su Número.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se acuerda de ella. Y eso que ya hace mucho desde que dejaron el colegio. ¿Cuánto, diez o doce años? Pero imagina que toda una infancia compartiendo clase no se olvida así, con facilidad. Se pregunta si ella podría olvidar a alguno de sus compañeros, incluso a los más anodinos, cuando a veces se sorprende canturreando la lista de los nombres por orden alfabético. Rosa Aguilar, Luis Arellano, Carlos Bustos, María Cerezo: lo escuchaban tantas veces a lo largo del curso que se lo sabían mejor que las lecciones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo de Mario pasó casi al final, en el penúltimo curso de la ESO. Ahí fue cuando Elena se dio cuenta por primera vez de que la gente cambia de color cuando te gusta: todos están ahí, en blanco y negro, iguales unos a otros, y de repente una persona empieza a colorearse y a brillar con más energía, y a veces quieres mirarle con más atención, a veces quieres apartar la vista, pero nunca te es indiferente. Mario Moreno Miras, que aquel año era el número veintidós en la lista de clase; Elena lo sabía porque escuchaba la letanía con atención cuando pasaban lista, o cuando el de inglés decía en público las notas de los exámenes, y al llegar a Mario suspiraba despacio del leve placer que le producía sólo escuchar su nombre. La triple eme de su inicial adquirió poderes casi mágicos, y aquel verano, mientras sólo podía soñar y preguntarse qué estaría haciendo Mario en sus vacaciones, Elena se rayó una M en la pierna con una horquilla de pelo, para que cuando la costra saliera y le diera el sol en la piscina se le formase una cicatriz que poder ver durante el invierno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No es que fuera muy, muy guapo, pero tenía los ojos verdes y un cuerpo moreno y huesudo que cubría con enormes camisetas de baloncesto. Había conseguido combinar el éxito académico con el deportivo y le querían por igual los profesores y los alumnos. Se rapaba el pelo cada cierto tiempo y a Elena le encantaba mirarle en esos días, cuando los ojos enormes y la nariz adolescente y ganchuda le daban un aire vulnerable de prisionero de guerra. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Era incapaz de hacer nada por llamar su atención. Incapaz. Y no sólo porque supiera que no era muy guapa, con el pelo lacio y castaño, la frente demasiado ancha y las caderas redondas. Es que para ella no existían los pasos intermedios entre su mente y la realidad: le parecía que Mario tenía que darse cuenta sin su intervención, igual que ella se había dado cuenta de que le amaba: que sus sentimientos, tan puros y enérgicos como su determinación al herirse en el muslo con su nombre, tenían que atravesar el aire espeso del aula y llegar a la cabeza de Mario como por ensalmo. Así que suspiraba, y amaba, y escribía emes, y seguía amando y soñando con la veta secreta de virtudes que sabía que había debajo del aspecto tranquilo de Mario, y que sólo ella conseguiría sacar a la luz por completo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hizo algunos intentos tímidos. Muy tímidos. Le llamaba a casa con excusas del colegio, y cuando él le contaba algo que no fuera exclusivamente académico ella soñaba toda la noche con la intimidad que pensaba que construían. Era de los pocos que tenía internet en casa, así que le mandaba mails no muy largos y calculadamente ingeniosos, y después no era capaz de dirigirle la palabra en clase. Siempre había demasiada gente a su alrededor, así que ella pensaba en él muy fuerte y no decía nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un día puso toda la carne en el asador y se le declaró por mail. No recuerda segundos más angustiosos que los que pasó un día después, entre la visión del correo en la bandeja de entrada y el tiempo que el maldito módem de 128 ks tardó en abrirlo. "Algo me imaginaba", decía él, y luego se excusaba diciendo que no sentía lo mismo, pero que podían ser amigos. A ella le sorprendió tan poco su respuesta que ni siquiera se esforzó por bajar la cabeza cuando se lo encontró al día siguiente en clase.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora han pasado diez años y Mario tiene su número. Su Número. Se lo ha pedido voluntariamente; nadie le ha puesto una pistola en la cabeza. Pasa la primera mitad de la mañana y Elena sale con su amiga a tomar un café. No mira el móvil; es demasiado temprano, e imagina que le dará el toque justo antes de salir. La segunda parte de las conferencias se le hace un poco más pesada. Pone el móvil en vibración y se lo mete en el bolsillo. Lo mira a cada rato. Piensa que la tela del vestido es demasiado gruesa, así que lo mete entre la cadera y la goma de las bragas, en contacto con su piel. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se lo imagina así: los dos van a comer juntos en una tasca con encanto que él conoce. Elena debería volver luego a las charlas, pero han pedido una botella de vino a medias y al final decide que se las va a saltar, por muy cara que le costara la matrícula. Mario la lleva a tomar café a alguna terraza soleada, luego pasean por el parque, recuerdan viejos tiempos, se ríen. Compran un litro en algún chino, se lo toman en el Retiro, se tumban muy juntos, vuelven a reírse. Él piensa que ella está muy guapa después de todos estos años y se lo dice. Le pasa la mano por la nuca despejada. Se besan. Ella llama a su amiga y le dice que no irá a dormir. Se despierta feliz y aturdida en un piso de Madrid que es cutre pero tiene encanto, y él le ha dejado preparado el desayuno antes de irse a trabajar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Almuerza con su amiga cerca del museo, en un bar que pone menús a un precio medio decente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A lo mejor me llama para quedar por la tarde.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A lo mejor no te llama. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Cómo no me va a llamar? Se le ocurrió a él, de verdad. Tú estabas allí. Yo no dije nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya, sí, pero yo qué sé... igual tiene otros planes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Entonces, ¿para qué me iba a pedir el teléfono? Sería absurdo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Van a una última charla, que a Elena le parece insoportablemente larga y tediosa, y después salen a dar una vuelta por las calles del centro. Su amiga vive en Madrid, así que le guía por algunas de las tiendas de moda, la lleva a una cafetería con encanto y le propone planes para la noche. Elena tiene el móvil en modo muy alto, pero se apaña para no mirarlo más de tres o cuatro veces cada hora. Los planes con Mario van cambiando. Todavía tienen tiempo para el café en la terracita. Todavía podrían ir al parque. Todavía podrían tomar cañas en algún bar del centro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Vamos al concierto, entonces? - propone su amiga.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Elena duda, pero piensa que, a las malas, puede salir del concierto para coger el móvil, y luego dar alguna excusa y quedar con él en una parada de metro. Con el metro se llega a todas partes. Y tomar cerveza negra en algún irlandés, ¿le gustarán a Mario los irlandeses? Y después al piso cutre, mensajito al móvil de la amiga, igual él no trabaja mañana y pueden desayunar juntos en la mesa de la cocina, o incluso en la cama. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Van al concierto, el cantante es bueno y el móvil no suena. Se despierta en el piso de su amiga y desayunan cereales con chocolate delante de la tele.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;****&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mario da unos pasos y vuelve la cabeza, justo a tiempo para ver entrar a Elena en el salón de actos. ¿Por qué he hecho esto? se pregunta. Qué absurdo. Tiene que dejar de ser amable por defecto. Le sale solo; será porque se ha acostumbrado a trabajar de cara al público y no sabe desperdiciar contactos ni ahorrar en amabilidad. Quedar para tomar una caña; vaya idea absurda. De qué van a hablar después de todos estos años. Además, ella está... bueno, está un poco gordita, sin ánimo de ofender. Tampoco es que antes fuera un pibón. Elenita, Elena... ¿cómo era su apellido?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Menea la cabeza, sin ganas siquiera de hacer el esfuerzo de borrar el número, y echa a andar hacia la cafetería. No le ha dado tiempo a desayunar en casa y tiene un montón de hambre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1757373205707617302?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1757373205707617302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1757373205707617302&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1757373205707617302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1757373205707617302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/anadir-contacto.html' title='Añadir contacto'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6840147478540631215</id><published>2012-01-15T22:21:00.005+01:00</published><updated>2012-01-15T23:14:05.615+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Exs (en realidad no sé si el plural se forma así)</title><content type='html'>Estamos en un banco cualquiera, en un barrio que desconozco y en una ciudad ajena, grande y fea. Yo me voy mañana y él lo sabe. Llevamos un rato paseando sin cogernos de la mano y charlando de cosas intrascendentes. Me explica el paisaje: por este parque salgo yo a correr a veces, en ese bar ceno cuando no me apetece cocinar, ese otro tiene wi-fi y me voy algunas noches con el portátil. Fuma distraído mientras camina. Fuma demasiado, de hecho, pero no seré yo quien se lo diga.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entonces nos sentamos en un banco y él se me empieza a poner triste. Y no es por mí; yo no sé bien qué ha desencadenado esta tristeza, pero no soy yo. Me habla de que el tiempo pasa muy deprisa y de cómo se está yendo la gente de su lado. Me habla de su ex. Yo no me lo puedo creer: a ver, notas, me entran ganas de decirle. Que me voy mañana, que igual no te vuelvo a ver nunca (¿tú sabes la de tiempo que cabe en la palabra nunca?) y me estás hablando de tu ex. Vamos, no me jodas. Pero, de hecho, lo entiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los exs son una cosa inmensa y desoladora. Toda esa intimidad que se va, todos esos años que quieres creer que no están perdidos, pero que de alguna manera sí que lo están. El notas del banco también me enseñó fotos de esta ex de la que os hablo, de un viaje que habían hecho juntos unas navidades. Se les veía contentos. Recuerdo en concreto una autofoto de los dos en mitad de la calle y cómo eran sus sonrisas. No eran sonrisas de posado: eran como los restos de haberse estado riendo mucho, muchísimo, justo un segundo antes, reírse de verdad, de algo que les había hecho mucha mucha gracia, y por eso abrían los dientes más de la cuenta y les brillaban tanto los ojos. En esa foto, sólo en esa foto, cabía toda la desolación del banco. Porque ése es el tamaño de la pérdida: el tamaño de las sonrisas enormes que producen los chistes que sólo entendéis vosotros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los exs, además, se quedan solitos, a merced de la vida. O eso nos parece a veces. Les vemos sufrir de lejos, nos conmovemos y, al mismo tiempo, sabemos que no podemos hacer nada. No nos corresponde a nosotros. Pensamos en todo el amor que hemos puesto en ellos y que ahora no está en ninguna parte. No es que lo hayan tirado por el suelo, porque si son buenos exs van a honrarlo de alguna forma. Pero no se sabe qué hacer con él: se coloca en una esquina, o en un altillo, como las cosas que no utilizas pero no te atreves a tirar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es curioso cómo cambian los significados de las canciones en función de quién las escuche. La PK dice que la canción de "Tenía tanto que darte", la de Nena Daconte, le pone de buen humor, porque escuchó cómo en un bar una madre se la cantaba a su hija. Yo recuerdo la primera vez que la escuché. Era fin de año, cenaba en casa de mi tía la de Madrid y, como siempre, las navidades estaban llevando al límite a mi ya precario sistema nervioso. Nos tomamos las uvas y luego empezó el desfile de cantantes de moda por el programa de la tele, y apareció Mai Meneses con su vestidito popero y el guitarrista, que está cañón, en una esquina del escenario. Y esa canción, cojones, esa canción tan simple y tan ñoña y tan jodidamente desgarradora. Tenía tanto que darte. Tantas cosas que contarte. Tenía tanto amor guardado para ti. Y yo, que llevaba toda la noche resistiendo los embates de mi madrastra, la persona más malvada que conozco en el mundo real, casi lloro escuchando aquello, porque era mi primera navidad sin J. y, joder, tenía tanto que darle. Le había guardado tanto amor, siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso, notas del banco, no es bonito que me hables de tu ex, no es elegante, pero te entiendo. Entiendo que la eches de menos y que mires con cariño las fotos donde ella observaba el mar, profunda y distraída. Que sufras porque ella sufre. Yo sufro también cuando J. me dice desde el otro lado del Skype que se siente un loser, y extiendo la mano hacia la pantalla y acaricio su imagen pixelada: verídico, muevo los dedos de abajo arriba mientras hago con la lengua un ruidito que él me hacía a veces por las noches para que me durmiera. Un tch tch consolador.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy le comentaba a &lt;a href="http://hermosadecadencia.blogspot.com/"&gt;Rorschach&lt;/a&gt; su &lt;a href="http://hermosadecadencia.blogspot.com/2012/01/como-hacer-un-post-ficcion-en-siete.html#comment-form"&gt;último post&lt;/a&gt; y él me hablaba de cuando un ex es Tu Ex, no necesariamente tu última pareja, pero sí esa persona que siempre te va a poner un poco la carne de gallina cuando la veas por casualidad al otro lado de la calle. MQEN es mi ex y es mi amigo. J., de momento, es Mi Ex. No sé si dentro de unos cuantos maromos seguirá siendo mi Ex, con mayúsculas, ese ex que siempre te toca un punto débil del corazón y de la memoria. No sé si el del banco seguirá teniendo clavada para siempre entre los ojos a la chica de la sonrisa gigante. Es tremendo que vayan a seguir ahí, vetados y confusos, reteniendo entre sus dedos nuestro cariño y nuestros recuerdos. Siempre nos va a faltar más de lo que tenemos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y, sin embargo, ahí seguimos. Intentándolo otras veces, como si compensara. Olvidando de manera conveniente y selectiva, arriesgándonos como gilipollas. Sin asumir que, como decía Neruda, es tan corto el amor y es tan largo el olvido. O que, como decía mi amiga Eire, los novios son pasajeros, pero los exs son para siempre.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6840147478540631215?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6840147478540631215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6840147478540631215&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6840147478540631215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6840147478540631215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/exs.html' title='Exs (en realidad no sé si el plural se forma así)'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2986996840927393840</id><published>2012-01-14T21:45:00.009+01:00</published><updated>2012-01-14T23:59:26.770+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escalar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Sueños</title><content type='html'>En días como estos, cuando mi vida se pone en pause y está muy alejada de lo que quiero que sea, intento soñar. Para que no se me paralice la imaginación y seguir sintiendo que me muevo. No soy muy soñadora: procuro centrarme en la realidad que tengo aquí y ahora. Pero a veces ejercito la capacidad para que no se me oxide, temiendo que a lo mejor, si no imagino suficiente, no podré seguir creando el espacio para que sucedan cosas buenas.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sueño con escalar. Con escalar Muy Bien. No por ego ni por nada, sino porque convertirme en una persona que escala ya era para mí bastante increíble, pero convertirme en una persona que escala bien, que puede agarrarse de regletas estrechísimas y trepar por desplomes desafiando a la gravedad, me parece brutal y fascinante, y me encantaría ser esa persona. También sueño con la naturaleza salvaje. No sólo quiero escalar. Querría hacer rutas largas, dormir al raso, subir a cumbres, ver paisajes que poca gente haya llegado a ver, trepar grandes paredes. Son sueños lejanos, sobre todo desde esta islita de luz donde vivo ahora y que tiene la montaña más cercana a hora y media, pero supongo que no del todo imposibles. Me preocupan mis rodillas, eso sí, y mi reciente tendencia al descalabro. Pero lo sueño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sueño con vivir de escribir. No de escribir&lt;i&gt; bien&lt;/i&gt;, sino de escribir simplemente. Si a mí me pagaran, digamos, a doce euros la hora, sin importar qué clase de material basuril saliera de allí, firmaría hoy. Una especie de oficinismo de la escritura. La idea de tener éxito con una novela no me atrae tanto; me parece que debe de dar muchos quebraderos de cabeza. En "La velocidad de la luz", Javier Cercas dice de su protagonista algo como "no quería escribir una novela, sino &lt;i&gt;haber escrito&lt;/i&gt; una novela". A mí me pasa al revés. Me gusta el proceso, pero me da un miedo tremendo qué pasará cuando acabe. Igual no es más que miedo al fracaso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sueño con una vida totalmente distinta a la que llevo. Con ser una de esas personas que lo dejan todo y se van, por ejemplo, a un cortijo en La Alpujarra, como el de "Entre limones". Me gustaría muchísimo vivir en el campo algún tiempo. En el campo campo, así profundo y verdadero, aunque fuera incómodo y pasara frío. Me gustaría, como dijo una vez una señora cántabra que nos encontramos J. y yo yendo de ruta, "entrar en casa, encender la chimenea y que nieve todo lo que quiera".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sueño con vivir en Estados Unidos, y a veces pienso que es porque, de tanto ver pelis sobre aquello y leer libros sobre aquello, tengo la idea de que si viajo allí entraré en una realidad paralela donde cambiará la consistencia del aire y mi vida será distinta. Pero quiero pisar la tierra de Auster, Capote, Faulkner, Irving, Dorothy Parker, Steinbeck, Carver, Flannery O'Connor, Hemingway, A.M. Homes y tantos otros. Quiero visitar Nueva York, San Francisco, Nuevo Mexico, Seattle... y también los grandes bosques, el Middle West, el Gran Cañón, Yosemite. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Por cierto, tengo controlados a mis dos lectores americanos más asiduos: Ángel, desde Seattle, y Neikos, desde Chicago, pero hay alguien en California que me lee más que ellos dos juntos y tengo mucha curiosidad. Lector/a californiano/a: cuando te apetezca, me encantaría saber de ti)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sueño con tener una familia mía. Me imagino con al menos tres niños, para que tengan opciones cuando se mosqueen unos con otros. Ningún perro: no me gustan los perros, pero sí un par de gatos caseros y mimosos. Y con ese chico inexistente que, sin embargo, sé que existe en algún lugar, pero que me preocupa que esté demasiado lejos o un poco distraído. Al principio será perfecto y después irá mostrando sus defectos, como todos, pero me conformaría con que después de X años de convivir conmigo, con los tres niños y los dos gatos, todavía tengamos de qué hablar siempre y siga haciéndome reír. Y con que si le veo acercarse después de haberse ido, por ejemplo al volver del baño en un bar, o cuando venga de trabajar al mediodía, yo siga asombrándome un poco de que esté &lt;i&gt;conmigo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y éstos son un poco mis sueños, tal día como hoy. Algunos son potencialmente alcanzables: con las paredes, por ejemplo, todo es ponerse. Otros ya dependen un poco del destino. Pero ya sabéis: yo, el optimismo, la fe absurda. Somos todo uno.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2986996840927393840?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2986996840927393840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2986996840927393840&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2986996840927393840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2986996840927393840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/suenos.html' title='Sueños'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7629764740606601314</id><published>2012-01-14T00:19:00.010+01:00</published><updated>2012-01-14T01:40:08.988+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias y batallitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>El trueque sentimental</title><content type='html'>Algún día voy a contar las veces que empiezo y borro ciertos posts, para que veáis cómo corre la sangre por las teclas antes de poder publicar algo. Lo peor es este punto en el que estoy ahora: demasiado cansada para pensar con claridad, demasiado tiempo delante del teclado como para acostarme sin publicar nada. Así que empiezo con lo primero que se me pasa por el coco y sigo. Dar de leer, lo llamaba J. que, por cierto, cada vez publica menos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con J. hablaba yo ayer por el Skype. Últimamente lo hacemos a menudo; no sé si es porque nos sentimos solos. Le enseño mi nueva taza que mantiene el café caliente por USB y él me lee el currículum que ha redactado en alemán. Pronuncias fatal, le digo, y me contesta que cómo voy a saber yo si está bien o mal si no sé alemán. Porque se nota. Tú de todo tienes que saber, ¿eh, rubia? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Consuélame, va, que me he caído de la moto, le pido poniendo morritos. Ay, ay, consuelo, consuelo, canturrea el muy bobo, y yo pongo cara de pena y manipulo la iluminación de la cámara para que me favorezca. Después me dice que se tiene que cambiar para irse y se quita los pantalones: así, tal cual, se me queda en calzoncillos en el Skype, sin cariñitos previos. PeroquéhacesJporelamordedios, suelto yo. Anda ya, te vas a asustar, contesta, y me hace un baile en gayumbos delante de la cámara. Un baile. En gayumbos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me pregunto si no será lo más civilizado y auténtico a lo que estamos destinados a llegar nosotros dos: él detrás de su pantalla, yo detrás de la mía. Separados por miles de kilómetros, inofensivos. Me habla de sus ligues, así un poco en abstracto porque sigue siendo raro, y yo le cuento que los hombres me maltratan. No dejes que te maltraten, chiquita, que tú eres como Disneylandia. ¿Como Disneylandia? Sí, un sitio al que todo el mundo debería ir al menos una vez en su vida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo que cuando lo dejé con J. iba por las calles de Málaga pensando que si me lo encontraba por ahí con otra, me moriría. Así, tal cual: mi corazón hecho pedazos, yo vomitando en una esquina mientras él le pasaba la mano por el hombro a otra rubia con más tetas y más paciencia. Así que, por raro que parezca, tenerle ahora hablándome por Skype de ligues alemanes me consuela más de lo que me perturba. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y, no sé por qué, me acuerdo de cuando quedábamos en el Albayzín al poco de conocernos. Yo esperaba frente a la iglesia de Santa Ana soplándome los dedos fríos y él bajaba por los callejones como por un pasadizo secreto, recién afeitado, porque entonces aún no sabía que me gusta más con barba. Corríamos en dirección a su casa; que he dejado el arroz puesto, decía el muy burro, y me empujaba escaleras arriba mientras yo movía rápido los pies. El ascensor, lo llamaba. Y al llegar me miraba, nos mirábamos y nos dábamos el lote en su salón helado, que siempre olía un poco a mercadillo. Y si me acuerdo de esto es porque eso ya no está: el impulso desesperado de comerle la boca. La pasión, la chispa. Se han ido igual que se han ido las ganas de vomitar al pensarle con otra, igual que han llegado la aceptación y el olvido que llevaba pidiendo tanto tiempo. Se ganan cosas, se pierden cosas; la vida, esa hija de puta, nunca te da nada gratis.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que con esto cubro el expediente. Del post, quiero decir. Debería dejar de escribir sobre J., lo sé. Pero da igual; total, para que la vida me mande nuevos quebraderos de cabeza, casi que sigo con los antiguos, que por lo menos ya me los conozco. Además, otra cosa no sé, pero J. siempre será mi historia favorita.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7629764740606601314?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7629764740606601314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7629764740606601314&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7629764740606601314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7629764740606601314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/el-trueque-sentimental.html' title='El trueque sentimental'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-926125522477941219</id><published>2012-01-12T22:39:00.005+01:00</published><updated>2012-01-12T23:34:53.587+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>Accidente</title><content type='html'>&lt;div&gt;¿Qué piensa tu cerebro cuando te caes de la moto? Hay un momento en que te das cuenta de que te vas a caer. No ha sucedido aún, pero ya has perdido el equilibrio, las ruedas han resbalado y tú lo sabes. Y encima sabes que te caes porque ibas rápido. Con prisas. Así que en el segundo que dura la caída a ti te da tiempo a pensar que eres gilipollas y que ya te vale coger así la curva. Te invade un sentimiento de inevitabilidad, de "lo sabía, Marina, lo sabía, si es que vas como las locas". La sensación es rara: la moto, que era una cosa estable entre tus piernas, de repente se escurre y cae pesadamente detrás de ti, como un animal abatido. Y tú te chocas contra el suelo. Y duele.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, rápidamente, tu cerebro se ajusta. Ya no hay trabajo al que llegar ni autobuses que coger, nada: ahora tu prioridad es curarte las heridas. Empiezas a procesar las señales de dolor, y en realidad no crees que te hayas hecho mucho daño, porque es difícil pensar que tu cuerpo, que hace unos segundos estaba estupendamente, ahora pueda haber cambiado: que lo que estaba entero pueda haberse roto. Te miras y ves sangre y los pantalones rotos, y piensas "mierda, mis vaqueros nuevos", y la sangre es rara, ahí tan súbita y roja, tan gratuita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta mañana me he puesto a llorar nada más caerme y no he parado hasta que, una hora después, el traumatólogo de guardia me ha dicho que no tenía nada roto. Lloraba en el Campo del Sur, esperando al taxi; lloraba en el taxi, mientras el conductor me consolaba contándome que él también se había caído y que "todos los moteros nos caemos, antes o después". Lloraba en urgencias mientras le mandaba whatsapp autocompasivos al Kpot, que estaba en El Chorro. Debía de dar mucha pena yo ahí solita, con los vaqueros rotos y llenos de sangre, con el abrigo en la mano y la bufanda arrastrando de camino al triaje. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si lo pienso ahora, no sé exactamente por qué lloraba. Me dolía, sí, pero no era eso. Yo aguanto bien el dolor. Cuando estuve haciéndome las limpiezas faciales del Averno en Granada, la tía me tenía hora y media torturándome encima de una camilla y yo no movía un músculo. Puedo sentarme a meditar y no moverme en una hora aunque la espalda me esté haciendo polvo. Creo que lloraba porque estaba asustada y sola y desconcertada, y sobre todo lloraba porque pensaba que si me había partido algo, no iba a poder escalar en un montón de tiempo. Llamadme idiota.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Per no era sólo eso, no sé. Eran más cosas. Como si todo lo que me da pena de la vida y de mí misma se hubiera condensado al mismo tiempo en mis rótulas. Se pone uno blandito cuando se hace daño. Esta percepción repentina de la propia fragilidad, y darte cuenta de pronto de que necesitas que alguien te cuide. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ha venido a rescatarme el MIR, que estaba saliente de guardia en Puerto Real. Me ha recogido en el coche y me ha dado abracitos: "ya está, PIR, ya está, no llores", me ha llevado a casa y ha traído mi moto a la puerta. He tenido todo el día una sensación rara de irrealidad y penita, como si me hubieran dado una paliza, toda autocompasiva y blanda. La gente me llamaba y me escribía y yo sólo podía decir algo como "qué ratito más malo he pasado, joder".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el libro de "Quién vive, quién muere y por qué" el autor decía algo como que los accidentes tienen que ocurrir y ocurrirán siempre con una probabilidad constante, porque son una propiedad del sistema al que pertenecen. Lo importante es que no te ocurran a ti. Así que acepto que lo de hoy haya pasado, pero no olvido que es una manera como cualquier otra que tiene la vida para darme un toque. Que se resume en: céntrate, Marina. Presta atención. Cuida de ti misma, que necesitas tu cuerpo para trabajar, amar, meditar y escalar, no necesariamente por ese orden. Y hazme el favor de salir con tiempo, que vas siempre con la hora pegada al culo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-926125522477941219?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/926125522477941219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=926125522477941219&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/926125522477941219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/926125522477941219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/accidente.html' title='Accidente'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1494457975480411172</id><published>2012-01-11T23:19:00.004+01:00</published><updated>2012-01-11T23:54:04.797+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La vida me supera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita Rutina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trabajo'/><title type='text'>Los días raros</title><content type='html'>Estos tres días de reposo casero post esguince han sido raros. No exactamente aburridos, porque yo nunca me aburro, pero un poco angustiosos. Como poner la vida en pausa. Mañana empiezo a rotar por agudos y no me apetece. Me da miedito. No me gusta tener que cambiar de rotación cada cuatro meses: cuando por fin parece que empiezas a defenderte en un sitio, te mandan a otro. Y los locos me dan miedo. No porque me vayan a hacer daño ni nada; me da miedo no poder empatizar con ellos, no entender, sentirme inútil. O lo contrario: empatizar demasiado.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la última guardia que hice tuvimos que ingresar involuntario a uno que decía que una vecina estaba en su contra y le había robado sus poemas. Era el primer ingreso involuntario que veía, y cuando los de seguridad subieron al hombre él consintió en tumbarse en la cama para que le pincharan el neuroléptico, y luego todos nos fuimos y le dejamos ahí... yo qué sé, pensaba en la inmensa soledad de estar en la cama de una unidad de agudos y creer que tú no estás loco, que los otros conspiran para tenerte ahí y que no puedes hacer nada para remediarlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No quiero ir a agudos. No quiero, no quiero y no quiero. Me gustan mis neuróticos, las técnicas de relajación, los autorregistros y la gente con la que me puedo identificar. Gente que no quiere matarse ni matar a otra gente. Sobre todo, no quiero pasar este miedo. En realidad, ya lo he dicho: me ocurre siempre. Cuando empiezo un trabajo nuevo me angustio; por lo menos, ya he conseguido no llorar la primera noche. Todavía me recuerdo el día que empecé a currar de seño, cómo lloraba en el hombro de J. repitiendo "pueden conmigo, pueden conmigo". O el primer día de la beca, esta vez en el hombro de MQEN, recitando "no puedo, no puedo". Y el día que hice de guía por los subterráneos de Granada... buah, ese día lloré sola, creo recordar, pero vaya si lloré.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que progresamos. Creo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como os decía: días raros. Me da miedo que haya cambiado el viento. Ya os conté que no quería terminar el año, y ahora me invade una emoción supersticiosa. Mira que si ya no voy a ser feliz. Mira que si estoy vieja para escalar, y cuando no sean los codos será el tobillo, y mira que si soñar con las paredes con veintiséis años es una gilipollez. Mira que si lo de los tíos como maracas no es la excepción, sino la regla, y voy a acabar por mentalizarme y cambiarme de acera. Mira que... mira que si resulta que al final yo a la vida no la controlo y ella hace lo que le da la gana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Cosas buenas? Ayer medité media hora, hu ha. Hoy una hora entera. Notaba mi cuerpo como si fuera de corcho: hinchado y entumecido. Respiraba, respiraba, y he recordado una vez más lo reconfortante que es descubrir que si le echas el valor suficiente puedes sentirlo todo. Esta tarde he ido al roco a no entrenar. Por ver a la gente y salir de mi casa un rato. He hecho dominadas, abdominales y flexiones, y no me he subido a trepar con una pierna porque me daba miedo torcerme otra vez el tobillo al caer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé si ha cambiado el viento. Pero incluso aunque así fuera, imagino que siempre puedo mover las velas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1494457975480411172?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1494457975480411172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1494457975480411172&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1494457975480411172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1494457975480411172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/los-dias-raros.html' title='Los días raros'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-910568861448437131</id><published>2012-01-10T22:36:00.004+01:00</published><updated>2012-01-10T23:48:31.135+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tíos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Instrucciones para una cita</title><content type='html'>Una cosa que me ha gustado siempre de las pelis americanas ha sido el concepto cita. Quedo contigo para pasar unas horas y vamos a hacer algo bonito juntos: al cine, a cenar, a bailar. Además, me gusta también que por lo menos en las pelis las cosas parecen estar medio claras: yo te intereso, tú me interesas y si todo va bien nos daremos el pegue en mi portal. Claro, que eso son pelis y la vida es otro rollo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A lo que iba. Yo no he tenido muchas citas-citas, propiamente dichas. Aquí en España me da la sensación de que la historia, más que quedamos y si eso nos liamos es: nos liamos en circunstancias muchas veces extrañas y ya si eso quedamos. Aun así, alguna vez sí que he quedado con un tío en plan echemos juntos la tarde, la noche y lo que se tercie, y es así una cosa como bonita. Emocionante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay quien dice que los tíos se preguntan cómo va a acabar la noche y las tías lo sabemos desde el principio. Si me preguntan a mí, diré que hay una herramienta que no falla: el depilómetro. La precisión y esmero con que se ha depilado la chica antes de la cita suele ser un buen indicador de hasta qué punto pensaba que podía triunfar el maromo. Claro, que también he tenido momentos de "me estoy depilando pero con cara de pena, así que no te hagas muchas ilusiones". En realidad, yo muchas veces no tengo nada claro lo que va a pasar. Si no es un tío de nivel Dolor De Mirar, que mis hormonas generen un agradable caldo de cultivo propicio al pegue es un fenómeno que puede ser alterado por muchas circunstancias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que aquí van los consejos para que esas circunstancias se den. No sé si valen para todo el mundo. Tampoco sé si conducirían inequívocamente al pegue, que yo luego soy muy rara. Lo que sí tengo claro es que si un tío cumple todas estas condiciones, por lo menos nos lo vamos a pasar mucho mejor que si no las cumple.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1) Ropa y aspecto. Para mí está claro. El pelo corto-corto (me encanta), la barba depende, pero una barba así interesantona de tres días muchas veces disimula unos rasgos no excesivamente atractivos. ¿Ropa? Camisetas. Siempre. Me gustan las camisetas, a ser posible originales sin ser vulgares. Así diseñaditas, quizá con humor, pero si apareces en una cita con una camiseta que ponga "Er gaditano nase donde le da la gana", me voy a reír tela pero no te voy a tocar ni con un palo. Vaqueros y zapatillas de deporte no-cutres. Las camisas son un tema delicado: encontrar una que no caiga en la zona de oficinista/metrosexual/pijo me parece un arte sólo al alcance de unos pocos. Una camisa poperilla graciosa, así de cuadritos y manga corta, puede tener cierto encanto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como anécdota, MQEN tenía una camisa que era totalmente del color de mi uniforme scout y que me antierotizaba mucho, porque me lo imaginaba así saludando con los tres deditos y cantando canciones inspiradoras. Pero nunca se lo dije, y además daba igual porque para mí MQEN habría podido vestirse con un saco, que yo le habría amado igual y le habría dado pegues hasta que entrara en coma hipoglucémico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2) Olor: lo pongo aparte porque es MUY, MUY importante. Mucho. Leí en un blog una vez que el olor puede marcar la diferencia entre un feo a secas y un no-muy-guapo-pero-interesantón. El primer paso es: ve recién duchado. Lávate el cuerpo y por supuesto el pelo, y frota bien. No uses Magno, que mi madre lo estuvo usando un tiempo pensando que era unisex y ahora me recuerda a ella. No vayas con olor rancioide a cama o a siesta. Lávate los dientes MUCHO.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después búscate una colonia apañada. Mi padre es un nazi del olor y dice que los hombres no usan colonia, pero eso le viene de la época en que lo máximo de la sofisticación era el Varón Dandy. Hoy en día hay muchas colonias de chico que huelen muy, muy bien. ¿Cómo no equivocarse con una colonia? Prueba diferentes y pide opinión de amigas de confianza. Solemos coincidir en eso. Y no te pases con la cantidad. A no ser que estés buenísimo, en cuyo caso tu aroma pasará de "apestoso" a "embrigador". No es justo, lo sé, pero es que la vida no es justa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Anécdota: en mayo fui a Málaga a un curso con los pires de allí. Me senté al lado de un chaval que, a priori, me ponía cero: físico muy normal (aunque flaquito, que sabéis que es una cosa que me gusta), gafas, listo pero un pelín soso. Pero olía increíblemente bien. Muy, muy bien. Y ahí me tenéis a mí, a lo largo de cuatro horas de conferencia, desarrollando un interés sexual creciente por el chico sosito. Era como los anuncios de Axe, de verdad: en mi imaginación se iba transformando hasta que se quitaba las gafas, se revolvía el pelo, se abría la camisa y me empotraba contra el asiento del auditorio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3) Normas de cortesía: déjala pasar a ella primero. Siempre. Aunque sea más práctico que pases tú. Es más: incluso cuando es menos práctico, y tenéis que hacer cosas raras, y ella se ríe un poco mientras te ve sujetar la puerta con exagerada caballerosidad... estarás ganando puntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Invitar: está guay que invites. No a todo: si os vais a cenar a un sitio bueno, está bien que compartáis gastos. Pero si tomáis un café y pagas tú, vas a quedar súper bien y ella estará encantada. ¿Cómo invitar? Para mi gusto, la mejor manera es aprovechar un viaje al baño, tuyo o de ella, y acercarse a la barra con disimulo, para que cuando ella saque su cartera le puedas decir "está pagado" con un guiño sexy, y no se den extrañas luchas de billetes sobre la barra mientras el camarero os mira aturdido. ¿Es machista esto? No lo sé. Sólo sé que a mí me gusta. Además, es una buena excusa para que yo te diga "venga, pues ahora te debo una cerveza" y vayamos a tomárnosla a otro sitio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Proponer el sitio: no os equivoquéis. Decir "vamos a donde tú quieras" en realidad no es cortés: es pasarle la pelota. Lo guay es tener pensado algún sitio interesante y llevarla allí con decisión, y también algo de repuesto por si ese sitio falla. Eso nos hará pensar (al menos a mí) que habéis dedicado cierto tiempo a planear cómo iría la cita, y es bonito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Trucos del almendruco: J. siempre estaba liado con el tema del sol: le encantaba sentarse en las terrazas y siempre sabía en cuáles daba el sol a cada hora. Saber eso es un detallazo y las hará babear. Y da igual que el sitio no sea muy allá si tienes una historia que contar sobre él, en plan "aquí venía yo cuando llegué a la ciudad, y siempre pensaba que me gustaría traer a alguien para enseñarle ese cuadro de allí". Pero tampoco exageréis, que es fácil dejar de ser interesante para convertirse en un rollero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4) Conversación, trato, manejo: he aquí lo único que yo, y creo que casi cualquier tía del universo, pide cuando queda con un tío: sentirse especial. Durante esa tarde, al menos, ella es especial. Estás con ella porque quieres, porque te apetece, por disfrutar ese rato a su lado. Ella es la única aunque no lo sea. Así que no, &lt;b&gt;no hables de otras mujeres&lt;/b&gt;. Wrong. Mal. A no ser que se trate de exs del pasado y que dejes claro que ya no la amas nada-nada y que no habría podido funcionar bajo ningún concepto. Y que ella más y mejor, siempre. Aunque sea mentira pero, ¿qué sentido tiene decir lo contrario? La otra no está ahí para oírlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si decís cosas bonitas, que sean cosas que la chica tenga la sensación de haber oído por primera vez. Que no suene a cliché barato. ¿Cómo se hace eso? Pues con piropos individuales. Algo que no sea intercambiable, que muestre que te estás fijando en ella: me encanta cómo sujetas la taza, la forma de tu nariz, tu manera de escuchar. Eso es BONITO, y hacen falta cosas bonitas en este mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Está bien también elogiar la ropa y el peinado, pero no en plan "qué tetas te hace esa blusa". Por favor. Elegancia. Ella ha pasado un rato pensando qué ponerse: no sabemos si mucho o poco, pero un rato, y valorará que tú te fijes. Elogiad mis zapatos o uñas y tendréis ya una mano en mis bragas; eso es así.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escuchad. Escuchad mucho. Preguntad cosas. Revelad cosas de vosotros algo íntimas... pero tampoco muy íntimas, que no es vuestra psicóloga. Las anécdotas que incluyen abuelos y niños quedan bien. También las que revelan vuestros sueños de infancia o cómo os imagináis siendo padres. Pero ya os digo: creo que, como escribió Kundera, el amor es un preguntar constante, y nada es tan agradable y tan sexy como alguien que muestra un profundo interés por lo que dices.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;5) El momento pegue. Pues aquí ya depende. En mi caso ha fluctuado desde la total sutileza hasta el "dame un beso ya, coño" (literal). Si yo te quiero meter cuello y te veo mínimamente receptivo, en general, te voy a meter cuello. Si tú me quieres meter cuello a mí y me ves mínimamente receptiva, inténtalo que igual hay suerte. Esta suerte se verá aumentada si:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Me has colado un par de cervezas. Triste, pero cierto. Dejé de beber en parte porque me llevaba al pegue indeseado. Con dos cervezas o dos vinos me vuelvo la mar de cariñosa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Has cuidado bien todos los detalles anteriores: me has hecho sentir bien, a gusto, apreciada y atendida. Hueles bien y llevas una camiseta guay y a ser posible morada. Me has llevado a un sitio interesante, has escuchado mis estupideces como si fueran revelaciones de Lourdes y has invitado con elegancia. Por Dios, te voy a dar el pegue aunque sólo sea porque mi ego nos está tocando el violín para crear ambiente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estamos en una situación físicamente próxima. A lo mejor en un bar a plena luz y sentados enfrente de una mesa gigante no me estoy planteando nada... pero luego vamos a los espigones, nos sentamos en la roca frente al mar, hace frío, tú me dices que apoye la cabecita en tu hombro y... va, si soy fácil, admitámoslo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si al final no hay pegue, pero aun así la cita ha sido agradable y buenrollante, pues nos iremos a casa con un buen sabor de boca. Y si hay pegue y la cosa va bien... pues nos iremos a casa juntos, que mola más todavía.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-910568861448437131?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/910568861448437131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=910568861448437131&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/910568861448437131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/910568861448437131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/instrucciones-para-una-cita.html' title='Instrucciones para una cita'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2449732916976423970</id><published>2012-01-09T22:10:00.005+01:00</published><updated>2012-01-09T23:24:26.984+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otro lunes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Acné del Averno'/><title type='text'>Sacarse partido. O algo.</title><content type='html'>Me preguntan esto por formspring:&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, sans-serif; font-size: 14px; font-weight: bold; "&gt;Marina, please, ¿por qué no hablas de la inseguridad y de cómo sacarse partido a una misma? Cómo gustarse más y cambiar. Necesito un cambio; puedo empezar un día, pero al siguiente soy yo otra vez (la yo fea). Thank u. Kisses&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'Helvetica Neue', Arial, sans-serif;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es una pregunta que, así a priori, me deja un poco desconcertada. ¿Cómo sacarse partido a una misma? Pues no lo tengo claro. Yo lucho desde hace años contra una enfermedad cutánea desfigurante que está fuera de mi control. Esto quiere decir que la mayoría de los días me siento... no fea, no es la palabra, pero sí diferente. Como si compitiera en otra liga. He pasado mucho tiempo sin hacer ciertas cosas porque creía que con la cara así no merecía la pena. No me quería teñir de pelirroja ni hacerme un piercing en la nariz. Al final he hecho las dos cosas: en parte porque me apetecía, en parte porque estoy mejor del AA, en parte porque no puedes aplazar la vida siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que sí he aprendido es que sentirse o no guapa depende de muchas cosas. Con acné y todo, ha habido días en los que me he sentido mortal de atractiva y otros en los que entraba en el ascensor de espaldas para no verme en el espejo.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez mi amiga Erika, que es una persona muy, muy especial, me dijo que ella ve a todo el mundo bello. No guapo, pero sí bello: como una belleza humana subyacente. Yo no entendía el concepto hasta que empecé a hacer fotos. Como soy gentéfila me interesaron desde el principio los retratos. Un chico que me molaba y que luego resultó ser un perturbado* me dijo que hacer retratos tenía que ver con darse cuenta de cómo era la persona y cómo quería ser, y después sacar lo mejor de ella. Si miro los retratos que me gustan, me doy cuenta de que lo que hace a la gente hermosa no son sólo los rasgos. Es lo que transmiten. Son las sonrisas: la mayoría de la gente está guapa cuando ríe. La luz en los ojos, la expresión. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De la misma forma, en la vida real la gente se nos vuelve bella por su capacidad de reírse a carcajadas, de comunicar, de conmover. Por cómo te hablan y lo que te dicen. Porque los quieres y porque sabes, o intuyes, que son fuertes y verdaderos. Al revés también pasa: en mi roco, por ejemplo, hay tíos que son como dioses griegos (la escalada es una maravilla para el físico masculino) y a los que, sin embargo, no tocaría ni con un palo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez leí que no tenemos nuestra cara o nuestro físico porque sí, sino porque con él proyectamos cierto tipo de energía. Puede parecer una chorrada, pero de alguna forma lo entiendo. Creo que el cuerpo y la mente están vinculados y que se influyen mutuamente. Que si yo fuera devastadoramente preciosa y tuviera piel de princesa actuaría de otra forma, incluso aunque el mismo cerebro estuviera dentro. También creo que el hecho de que a menudo los guapos se neuroticen tiene mucho que ver con eso: con que son guapos y no saben manejarlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que quiero decir, que me hago un lío, es que busques tu belleza. Que unas de alguna forma lo de dentro con lo de fuera, porque es inseparable. No sientas a tu cuerpo como un enemigo o como algo ajeno: es parte de ti, y mostrará tu belleza interior porque no le queda otro remedio. Quien pase mucho tiempo contigo, lo verá. Y si tú eres capaz de sentir esa belleza tuya, de sentirla realmente, como la que te corresponde por ser humana, y estar viva, y ser linda y buscar desesperadamente ser buena y feliz... los demás lo notarán. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me ha quedado la historia un poco confusa. A lo mejor te habría servido más un consejo del tipo de "saca partido a tus puntos fuertes y viste a rayas verticales", pero esto es lo mejor que puedo escribir al respecto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un abrazo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*Descripción, por otra parte, aplicable a un porcentaje preocupante de los tíos que me han gustado últimamente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2449732916976423970?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2449732916976423970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2449732916976423970&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2449732916976423970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2449732916976423970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/sacarse-partido-o-algo.html' title='Sacarse partido. O algo.'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6093319996851039100</id><published>2012-01-09T00:37:00.004+01:00</published><updated>2012-01-09T01:26:55.828+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La vida me supera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tíos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Dureza dominical</title><content type='html'>Lo peor del asunto es que te vas endureciendo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que me creo que no, pero hace ya casi diez años desde que miraba a MQEN en los pasillos del colegio. Qué tiempos aquellos. Qué manera más inocente y más pura de querer a alguien. Yo quería a MQEN con potencia platónica y me bastaba con saber que existía, aunque su mirada de hombre alto pasara siempre a veinte centímetros de mi cabeza. Y la noche que nos liamos, cuando liarse todavía no quería decir acostarse con sino darse besitos, recuerdo andar por ahí como en una nube y que al llegar a mi casa me tomé un colacao con galletas a la fría luz de la mañana y pensé en lo bonito y raro que era el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después va pasando el tiempo y te tomas más colacaos con galletas, pero esta vez tienes el estómago mucho más revuelto. Pero incluso la primera noche con J., cuando nos tumbamos en los cojines de su casa albaicinera y le miré a los ojos y le dije "me encantas", y él me contestó "no vayamos tan deprisa"... incluso ahí yo todavía estaba blandita, tierna, sin saber apenas nada de la vida. Escribía en marinainthemiddle con una pasión ingenua y encantadora y él me comentaba a veces con sus textos llenos de sobreentendidos y puntos y aparte. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero ya os digo, colacaos con galletas, cafés matutinos. Esas mañanas en las que te levantas y todo te parece mucho más confuso y terrible que la noche anterior, cuando los besos y las palabras tenían algún sentido. Ahora está la luz y la certeza de que te has equivocado, y ya no te tomas el café pensando que todo va a salir bien, sino muerta de miedo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque, ¿es mi imaginación, o el miedo es la emoción predominante entre la peña? El miedo y la dureza, darse cuenta de que las cosas salen mal todas las veces menos una y creerse por defecto que ésta es una de esas veces. El otro día me acordaba del día que llené mi cuarto de tercero de carrera de fotos. Había algunas de J. y mías: los dos arregladitos y monos en la boda de mi padre, él y la gata durmiendo sobre mi edredón, él y yo sentados en el tejado de su casa del Albayzín con la ciudad al fondo. Entonces él entró en la habitacion y me dijo: "Qué triste". "¿Por qué?", le pregunté yo. "Pues porque ya he visto otras habitaciones llenarse antes de mis fotos". Lamentable hijo de perra, pienso ahora, y pienso también que tendría que haber partido en pedacitos las fotos y habérselas tirado por encima como una nevada improvisada y vengadora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo también me noto más dura. Con el botón del "al carajo" cada vez más sensible a las pulsaciones externas. Noto que en situaciones en las que antes habría sido comprensiva y dulce, ahora empiezo a sentirme hastiada y muy enfadada. Que cada vez tengo menos ganas de hablar, de explicar sentimientos y de intercambiar mails extensos que intenten desenredar las emociones. Al carajo, colega.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parece que a la gente le cuesta admitir que otra gente le importa. Les cuesta decir las cosas claras, implicarse, arriesgarse y sacrificar trozos de su vida con alguien. El otro día leía no sé dónde algo como "queremos tenerlo todo: fidelidad y sexo con muchos, seguridad y emoción, compañía y libertad. Y no es posible tenerlo todo. Hay que elegir, hay que pagar precios y cumplir normas". Cada vez la gente parece menos dispuesta a pagar ese precio, y al final el resultado es que vamos por la vida como coches de choque conducidos por una sola persona. Golpeándonos, absurdos, en medio de una música muy fuerte que no nos deja escuchar a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En breve hará dos años que J. y yo lo dejamos, lo que no me parece ni mucho ni poco tiempo. La soltería no me preocupa, ni tampoco el tiempo que vaya a tardar en encontrar a alguien. Me preocupa esta sensación de endurecimiento y el miedo a que los demás parezcan creerse que mi corazón es un saco de boxeo. Miedo a que no se den cuenta de que sufro y a que nadie vaya a hacer nada por remediarlo. Me preocupa hablar por Skype con J. con nostalgia y pensar que al final resultó que él me trataba muy, muy bien. Me preocupa no entender y tener que resignarme, agachar la cabeza, aceptar lo inaceptable y pulsar el botón de "al carajo" cada vez más deprisa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He pasado un domingo un poco triste. No sé si se nota. Y resumiendo, para no ser más críptica, digamos que la razón fundamental es que uno que yo me sé y cuyo nombre empieza por D y termina por DM se ha portado como un gilipollas. Sé de algún lector que se va a alegrar de esta circunstancia, por cierto, que nunca os gustó el pobre hombre: tan rubio, tan alto, tan fuerte, tan doloroso en el mirar. En fin.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se os quiere. Deseadme un feliz lunes, que por lo menos tengo el blog bautizado en su honor y a lo mejor decide ser más clemente conmigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6093319996851039100?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6093319996851039100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6093319996851039100&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6093319996851039100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6093319996851039100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/dureza-dominical.html' title='Dureza dominical'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-217809550095521345</id><published>2012-01-07T23:56:00.007+01:00</published><updated>2012-01-08T01:54:30.533+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La vida me supera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tíos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Superpoder</title><content type='html'>DDM sigue siendo guapo y rubio, sigue teniendo los ojos azules, sigue escalando bien y sigue estando liado con la griega. Por otra parte, sigue insistiendo en que le parezco interesante y especial y diferente de una manera un poco gratuita. Y me mira raro, y charlamos en su coche, y a mí me sigue perturbando. Yo sé el superpoder que elegiría si pudiera elegir cualquier superpoder, y no sería ni la invisibilidad, ni los viajes en el tiempo, ni siquiera poder comer todo lo que quisiera sin engordar. Lo que yo querría sería poder controlar la atracción, o los sentimientos, llámalo X. De esta forma, un chico que lleva un mes tirándome los trastos y que vive en La Línea, escala, es profe de secundaria, parece increíblemente adorable, y es majísimo, y tiene una furgo nueva, y se le marcan los abdominales, y me quería llevar a escalar a Tarragona por la cara, pues me pondría un montón en lugar de producirme sólo un discreto enternecimiento y, sin embargo, DDM, que tiene un lío griego y está zumbado, y se quiere ir a África el mes que viene, y tiene una sonrisa destructora, y es tan listo que asusta, y me pregunta cosas sobre por qué delira la gente, y me habla del amor así en abstracto, y tiene un coche normal, y duerme demasiada siesta, y me enseña al final del día sus pies castigados por los gatos preguntándome si me siguen pareciendo bonitos, pues me la refanfinflaría. Pero no tengo ese superpoder y no me la refanfinfla, y aquí estoy muy puteada, intentando escribir algo y bastante desconcertada.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno, sólo quería decir eso. Lo de los superpoderes. Que elegiría ése. Y que al final he hecho más propósitos de año nuevo, pero no como tareas, sino como actitud vital: que haga lo que haga, primero, voy a hacerlo desde el corazón, como lo siento y, segundo, no me voy a arrepentir. No sé si me va a ir bien o mal con esta actitud kamikaze de las emociones. Lo que sí sé es que no voy a pasarme la vida preguntándome si tenía que haberme callado o contenido o reducido más. No me voy ni a callar, ni a reducir, ni a contener. Punto pelota. Y no me voy a arrepentir, porque lo que haga desde esa falta de silencio y reducción contenida será bueno o malo, pero será verdadero. Y mío. De nadie más. Como mi cuerpo y mi mente, mi ordenador, mi taza calentadora por USB y mis sentimientos. Y mi nuevo piercing en la nariz, que me lo hice el otro día en Granada y con el que yo, personalmente, me veo guapísima. Mi nariz, mi cabeza, mis recuerdos y mi vida. Ya está.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora a dormir. Cojones.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-217809550095521345?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/217809550095521345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=217809550095521345&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/217809550095521345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/217809550095521345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/superpoder.html' title='Superpoder'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6074723702994598833</id><published>2012-01-06T23:22:00.003+01:00</published><updated>2012-01-07T00:37:25.695+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Maromas</title><content type='html'>Ya estoy de vuelta en casa. Las maletas reposan sin deshacer en mi dormitorio y bebo paleocao en mi nueva taza que se mantiene caliente por USB. Teniendo en cuenta mi estado de ánimo actual, tengo dos opciones: o escribir una entrada tremendamente profunda y melancólica acerca de la vida y el devenir de las cosas, o escribir una chorrada como un piano. Voy a optar por la opción B y a componer mi propia versión del "Me haría bollo por ti" de &lt;a href="mylaundryservice.blogspot.com"&gt;Pétalo,&lt;/a&gt; o "Mi rollo bollo" de &lt;a href="http://barbijaputa.blogspot.com"&gt;Barbijaputa&lt;/a&gt;. Sorry, pero en estos momentos de mi existencia no me encuentro con energía como para buscar y enlazar los post concretos de las mencionadas, así que buscadlos por sus blogs, que además no tienen desperdicio.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para que a mí una tía me guste tiene que cumplir unos requisitos bastante complicados. No me vale con que sea guapa. Tiene que ser de una Belleza No Amenazante. Eso no quiere decir ser fea. Quiere decir que me pueda imaginar contigo en la cama, sí, pero pasándomelo bien y no intentando taparme la cabeza con la sábana. Por ejemplo: ¿podría montármelo con Natalie Portman? Pues no, porque ella me miraría con esa cara radiante de perfección, esa belleza trágica y brutal que tiene siempre, y yo lloraría por dentro y después me quemaría la cara con ácido. ¿Podría enrollarme con Sara Carbonero? Pues ni de broma, porque sería como "Por el amor de Dios, Sara, parece que te ha dibujado un adolescente salido, y además temo que cuando terminemos de tener sexo me arranques la cabeza como una mantis".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que ya os digo: no es lo mismo "me pareces guapa" que "me haría bollo por ti". Es un tema complicado y no sé bien qué delimita la frontera entre "guapa y te odio por ello" y "guapa y me molas". Pero en fin, sin más preámbulos, aquí va mi lista.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elrincon.tv/wp-content/uploads/2011/12/13516_la-presentadora-beatriz-montanez.jpg" style="text-decoration: none;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 330px; height: 495px;" src="http://elrincon.tv/wp-content/uploads/2011/12/13516_la-presentadora-beatriz-montanez.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;1. Beatriz Montañez.&lt;/b&gt; Me encanta esta chica. Creo que es por su belleza exótica y chinosa, sus brazos redonditos y, sobre todo sobre todo, por su risa. Me flipaba verla reír en el Intermedio junto a Wyoming cuando él decía chorradas. Con ella te puedes imaginar así: tú diciendo chorradas todo el rato nada más que para verla reír a carcajadas. Eso me encanta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://blogs.20minutos.es/rosyrunrun/files/2011/11/ursula-corbero-81.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 296px; height: 418px;" src="http://blogs.20minutos.es/rosyrunrun/files/2011/11/ursula-corbero-81.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;2. Úrsula Corberó.&lt;/b&gt; A mí esta muchacha ni me iba ni me venía, que conste. Yo Física o Química siempre la he visto por los maromos, con O, y porque me recordaba nostálgicamente a la adolescencia que nunca tuve. Pero mientras más madura la chavala, más guapa está y más salada se la ve. Y me requeteconquistó en uno de los recopilatorios de momentos televisivos en fin de año, cuando la vi en &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Hs10cUILQrg"&gt;este vídeo&lt;/a&gt;. Tiene pinta de ser una cachonda, en el buen sentido: la típica tía con la que te puedes ir a tomar chupitos y luego decir tonterías, bailar por la calle y cantar muy alto... y que seguro que como pareja es genial, te hace reír, te pide que la peines y luego te compra en las rebajas ropa que piensa que te gustaría. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cineol.net/galeria/fotos/1467_44750.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 360px;" src="http://www.cineol.net/galeria/fotos/1467_44750.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;3. Franka Potente.&lt;/b&gt; Esta chica me parece mortalísimo de guapa. Y es una belleza buenrollante, una belleza que no te hace sentir inferior, sino que simplemente emana dulzura e inteligencia y te invita a que la compartas. Además es de estas personas que resplandece cuando sonríe. Con ella te puedes imaginar no sé, casándote de blanco y teniendo una vida, cogiéndole la mano desde el otro lado de la mesa y hablando de literatura y filosofía, y después adoptando a niñitos africanos o inseminándote artificialmente con sus óvulos. Eso sí, nuestros hijos llevarían mis apellidos, al menos en España.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://anticultura.blogsome.com/images/laura_prepon.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 260px;" src="http://anticultura.blogsome.com/images/laura_prepon.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;4. Donna, &lt;/b&gt;la de Aquellos Maravillosos Setenta: Con ésta tendríamos un problema, porque es mega alta y creo que eso me haría sentir un poco rara. Quiero decir, que bastante tengo con ser bajita en las relaciones heterosexuales; si me echara novia, al menos querría que no fuéramos muy distintas en altura y poder compartir ropa. Pero bueno, independientemente de eso esta chica me parece que tiene una cara lindísima y una sonrisa preciosa. Creo que para mi vena bollo el tema de la sonrisa es muy importante: me gustan las chicas que posan así sonriendo, con pinta de divertidas, no las que ponen expresión lánguida y giran el cuellito para mirar a la cámara.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://images4.fanpop.com/image/photos/16600000/Maggie-million-dollar-baby-16620189-1200-800.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 200px;" src="http://images4.fanpop.com/image/photos/16600000/Maggie-million-dollar-baby-16620189-1200-800.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;5. Hillary Swank,&lt;/b&gt; especialmente en el papel de Maggie en Million Dollar Baby. Para nada en Boys Don't Cry, que parece que la ha peinado el enemigo. Me gustaría salir con una Hillary así to musculosa to loca, como la de la peli, y con ese carácter tan fanático, ilusionado e ingenuo. Seguro que le gustaría escalar y nos iríamos las dos por ahí en plan bolleras furgoneteras. Hillary-Maggie me inspira una relación del tipo lo mismo te aseguro mientras escalas y luego aprieto yo como una bestia, que por las noches te hago mimitos y te abrazo mientras duermes. Es amor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vo5RB39PH4w/TSDpM7sdX6I/AAAAAAAAAeA/n20hmOXtXjM/s1600/penny+kaley+cuoco+the+big+bang+theory+escote+desnuda+serie.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 350px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vo5RB39PH4w/TSDpM7sdX6I/AAAAAAAAAeA/n20hmOXtXjM/s1600/penny+kaley+cuoco+the+big+bang+theory+escote+desnuda+serie.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;6. Penny &lt;/b&gt;la de Big Bang Theory. Me gusta porque más que guapa guapa es resultona, así rubia y tetona y tal, pero aun así consigue ser muy dulce y fina, nada basta. Y eso que tiene unos brazos que flipas. Me gusta porque se la ve muy atlética y fuerte, y al mismo tiempo capaz de obsesionarse por unos zapatos bonitos. Penny como novia sería algo así como una tía super leal, que está contigo a muerte y que se pegaría por ti en una discoteca, tirándole a la otra de los pelos y arañándola con una manicura perfecta. Y eso me mola de una manera absurda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y después de este post tan profundo y enriquecedor, me voy a dormir, que mañana hay que escalar temprano y a este paso voy a tener que ir de empalmada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6074723702994598833?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6074723702994598833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6074723702994598833&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6074723702994598833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6074723702994598833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/maromas.html' title='Maromas'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vo5RB39PH4w/TSDpM7sdX6I/AAAAAAAAAeA/n20hmOXtXjM/s72-c/penny+kaley+cuoco+the+big+bang+theory+escote+desnuda+serie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1408709295220118809</id><published>2012-01-06T02:28:00.004+01:00</published><updated>2012-01-06T03:00:12.945+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tahira tiene su propia etiqueta'/><title type='text'>Tahira Noel</title><content type='html'>A lo mejor esto que os voy a contar os parece raro, pero que una de tus mejores amigas de la infancia tenga un hija así de repente no es tan fácil de aceptar como parece. O al menos para mí. Al principio me morí de la ilusión y luego, no sé por qué, me cabreé. No con Elsa ni con nadie en concreto: me cabreé con la vida, porque yo sé que todo cambia, pero con un bebé en la ecuación todo cambia MUCHO. Elsa ya no es la misma, nuestro grupo tampoco es el mismo y eso me molesta de una forma egoísta y extraña.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero hoy he ido a ver a Tahira, y cuando ves a Tahira todo lo demás te da igual. Porque es tan, TAN bonita. Es redondita y blanca, tiene los ojos almendrados y negros y los labios finitos y curvados hacia abajo. Es indescriptiblemente preciosa, y no sólo porque sea guapa, que lo es, sino porque resulta tan familiar. Como si la conociera de antes. A lo mejor es sólo porque se parece a Elsa, no lo sé, pero es curioso como nace un bebé y es eso, un bebé como otro cualquiera, y de repente se ha convertido en ella, y miras su carita y ya es... pues eso, familia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La cosa es que he ido a casa de Elsa a última hora de la tarde, después de acompañar a mi madre a pasear al perro y comprar roscón de reyes. Ella y la niña estaban solas en el piso, en silencio y casi en penumbra, con apenas una lámpara encendida en el salón. Y Elsa es genial desde siempre, ha sido amor siempre, pero con su hija en brazos es amor circulante, resplandece todo el rato con una belleza extraña debajo del pelo larguísimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La niña estaba un poco ronca y se te partía el corazón cuando intentaba llorar y no emitía más que soniditos ahogados. Hemos intentado tenerla un rato en el salón con nosotras, pero no hacía más que protestar y Elsa ha acabado por tumbarse con ella a darle el pecho en la cama. Yo me he tumbado al otro lado y le daba besitos a Tahi en la cabeza mientras mamaba, y bueno, no sé, es indescriptiblemente bonito estar ahí en una cama con dos personas a las que quieres tanto y poder compartir con ellas ese momento, esa intimidad. Sería difícil con otra madre que no fuera Elsa o con la que no tuviera la relación que tengo con Elsa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora podría escribir algo del tipo "todo cambia, pero puedes descubrir nuevas facetas de la gente, y ahora mi amiga es madre y eso me enseña del milagro del amor y la vida y tal". Y sería cierto, y quedaría bien. Pero en realidad da igual, quiero decir: el tema es Tahira. Y no es que la vida cambie o que una pueda mirar el lado positivo de las cosas: es que ella está aquí y es pura magia, y todo lo demás, al lado de eso, importa bastante poco.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1408709295220118809?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1408709295220118809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1408709295220118809&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1408709295220118809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1408709295220118809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/tahira-noel.html' title='Tahira Noel'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-341608939323751502</id><published>2012-01-03T22:56:00.003+01:00</published><updated>2012-01-04T00:23:57.662+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leer'/><title type='text'>El lector</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;Quiero dedicarle esta entrada a Byron, que sé que le gusta que escriba sobre libros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer paseaba con D. por la parte de atrás del Realejo y bueno, lo siento, D., creo recordar que me dijiste que no pensara en el paseo como material para el blog, pero es que viene al hilo de lo que quiero contar y no puedo evitarlo. En cualquier caso, él hablaba de problemas de amor, que es de lo que terminamos hablando todos, y decía que debería haber hecho tal o cual cosa, que se equivocó en éste u otro momento. "Qué triste cuando uno repasa lo que ocurrió buscando el punto donde lo hizo mal", contesté yo. No por él en concreto: todos lo hacemos, yo también lo hago, y es triste porque está lleno de arrepentimiento y porque el arrepentimiento anula la verdad de lo que viviste entonces.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"El lector", de Bernhard Schlink, es toda la novela un ejercicio de comprensión del pasado. De intentar averiguar dónde se torció la cosa. El libro empieza despacito, contenido, poniendo juntas las piezas de la realidad como si fueran ladrillos. Con cierta voluntad tenaz de obrero de la verdad. Y poco a poco te va envolviendo en ese ejercicio sincero y valiente en el que se ha metido, hasta que llegas a un final que no por anunciado es menos doloroso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy me he pasado el día comiendo y bebiendo por los bares de Granada por tener un pretexto para poder leer. Ni he ido al Albayzín, ni al Sacromonte, ni pollas, que dirían allí. Ha llegado un punto en el que dudaba entre subir o no al Mirador de San Nicolás y he pensado "al carajo, ya he visto la Alhambra mil veces", y me he sentado en una terraza a tomarme un té y terminarme el libro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estaba yo ahí, pegadita a la estufa de gas que habían puesto debajo del toldo, con el abrigo sobre las rodillas y dándole sorbos a mi té verde. El camarero entraba y salía llevando bandejas, un señor jugaba a las tragaperras dentro y un chico un poco raro pero no especialmente feo me miraba de reojo. Yo me precipitaba hacia el final del libro y llegué al punto en el que pude predecir lo que iba a pasar: la historia no tendría sentido de otra manera, yo lo sabía y el autor también.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces la narración se vuelve trepidante, pero no porque pasen muchas cosas: trepidan en el sentido más amplio de la palabra las emociones y los pensamientos, se descorren cortinas, se muestra el dolor y lo que de verdad pasa detrás de los personajes, y de repente ahí me tenéis a mí, pelirroja de vocación, bebiendo té con sacarina porque el azúcar me sienta fatal y llorando sola en un bar de Granada a las tres de la tarde. Por ese momento en que el protagonista continúa preguntándose qué pasó, qué quiso decir esa parte de su vida, todo lo que sintió y vivió, por qué se ha equivocado, por qué traicionó a la mujer a la que ama y dónde está ella ahora, dónde está él ahora. Lloré porque en algún punto él, o yo, o los dos, nos damos cuenta de que hay cosas en la vida que sencillamente son. Nadie se ha equivocado: no podría ser de otra forma, y ese dolor tan grande que te causa es tu dolor, y sé que al mirar hacia atrás tienes la sensación de que la has liado y de que la historia está completamente torcida. Pero es tu historia. Punto. Por eso lloraba yo mientras me miraba el chico raro pero no feo y el camarero se resistía a traerme un vaso de agua.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después me fui, punto. Seguí con mi vida. No deja de ser una pena prestada. Enfilé Real de Cartuja hacia donde tenía aparcado el coche, me peleé con el Spotify de la Blackberry a ver si era posible volver a Málaga escuchando Extremoduro, di vueltas por las rotondas hasta conseguir salir de la ciudad. El sol de la tarde me daba en los ojos, y la segunda vez que tuve miedo verdadero de quedarme ciega en la autovía decidí parar en un bar a tomarme un colacao. Y allí saqué otra vez el libro de mi bolso y releí las últimas páginas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;"Al principio quería escribir nuestra historia para librarme de ella. Pero la memoria se negó a colaborar. Luego me di cuenta de que la historia se me escapaba, y quise recuperarla por medio de la escritura, pero eso tampoco hizo surgir los recuerdos. Desde hace unos años he dejado de darle vueltas a esta historia. He hecho las paces con ella. Y ha vuelto por sí misma con todo detalles, y tan redonda, cerrada y compuesta que ya no me entristece. Durante mucho tiempo pensé que era una historia muy triste. No es que ahora piense que es alegre. Pero sí pienso que es verdadera y que por eso la cuestión de si es triste o alegre carece de importancia.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;En cualquier caso, eso es lo que pienso cuando me viene a la cabeza sin más. Pero cuando me siento herido vuelven a asomar las antiguas heridas, cuando me siento culpable vuelve la culpabilidad de entonces, y en los deseos y las añoranzas de hoy se ocultan el deseo y la añoranza de lo que fue. Los estratos de nuestra vida reposan tan juntos los unos sobre los otros que en lo actual siempre advertimos la presencia de lo antiguo, y no como algo desechado y acabado, sino presente y vívido. Lo comprendo. Pero a veces me parece casi insoportable. Quizá sí escribí la historia para librarme de ella, aunque sé que no puedo."&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay libros que no me gustan y pienso que podría escribir yo si quisiera. Hay libros que me gustan y que pienso que podría escribir si me esforzara lo suficiente. Y hay libros que me gustaría haber escrito pese a saber que jamás podré hacer algo parecido. "El lector" es de ese tercer tipo. Corred a comprarlo o a sacarlo de la biblioteca. Y leedlo. Ahora.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-341608939323751502?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/341608939323751502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=341608939323751502&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/341608939323751502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/341608939323751502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/el-lector.html' title='El lector'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1764148308353530943</id><published>2012-01-03T09:45:00.004+01:00</published><updated>2012-01-03T10:26:06.755+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><title type='text'>Lo que te hace grande</title><content type='html'>No sé ni dónde anda, pero me ha chivado el Facebook que hoy es su cumpleaños. Y de entre todas las maneras que hay de felicitar a alguien en este mundo tecnológico y extraño, quizá ésta es la más mía. Porque bueno, es mi blog, y porque no sé si le va a llegar o no, y no le obliga a contestar y también porque, ya lo he dicho alguna vez: la escritura es un regalo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé ni dónde anda, pero intuyo que está por ahí dando vueltas con su furgo. Porque tiene una bonita furgo verde, muy nuevecita y cuidada, excepto por la raja que le hice a uno de los aislantes de las ventanas, que ya me vale. Es una furgo equipada con cariño, con detalles como huecos donde cabe justo una botella de agua mineral. Con un armario donde mete su ropa, sus bonitas camisetas de escalada, sus mallas térmicas para cuando el frío se pone perro. Con una cocina de alcohol: la cocina de la señorita Pepis, la llama él, y requiere cierta habilidad para apagar el fuego de un único soplido potente. Con una mesa y sillitas para desayunar fuera en las mañanas de sol, y un par de tazas que le regalé y que imagino que seguirá usando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es mortal de guapo. No puedo omitir ese detalle. A lo mejor no es objetivamente súper hiper mega guapo, pero tiene unos ojitos y una sonrisa que si quiere te pueden bajar las bragas a distancia. Una especie de superpoder. La nariz aguileña, porque se la partió cuando era pequeño y no dijo nada para que su madre no se enfadara, y al parecer le soldó mal. Pero le queda bien: encaja con el resto de su cara. Y una cicatriz en la sien, y un lunar pequeñito encima de la ceja izquierda. Su cuerpo es como una pelota antiestrés: gustoso. Fibra pura recubierta de piel suave. Él sabe que es guapo: no soy ningún troll, dice, y sonríe despacio y con peligro desde encima de su cuello moreno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Le gusta el hielo, lo que no deja de ser simbólico. Y el frío, la montaña, las alturas. Le pega; hay quien, como yo, florece con el sol, y quien sin embargo se siente feliz a diez grados bajo cero. Es aventurero de verdad: sus anécdotas empiezan con "estaba yo en el Mont Blanc" y terminan con "y nos pasamos una semana encerrados en la tienda comiendo pasas". Su amor por la naturaleza es puro, total: le gustan las cumbres, lo lejano, lo solitario y el cielo abierto. Hace fotos de amaneceres en los Alpes, y cuando miras sus fotos le puedes ver un trozo de corazón. A mí me gustan mucho, pero ya no se lo digo para que no se flipe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Gruñe a veces: por las mañanas, porque necesita su buen par de horitas y sus dos o tres tazas de café para ponerse en marcha. Y de noche si no le dejan dormir, y a veces también cuando conduce. Pero es bueno. Yo reconozco que tengo un sesgo, que me gusta ver la bondad en los ojos de la gente, pero él es bueno detrás de sus gruñidos. Y tiene una cara que es sólo suya: la sonrisa-miedo, que es cuando me sonríe pero abre un poco más de la cuenta sus ojitos verdes y puedes ver eso: el miedo detrás de esa sonrisa, y no creo que sea miedo a mí, porque yo soy un trozo de pan, pero está ahí y es suyo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es un chico complicado y ahora mismo está un poco perdido, lo cual, en realidad, define a un 90% de la población viva. Pero bueno. Él tiene su propia complicación y su propia pérdida. Y, aún así, yo confío en que se encuentre con una fe absurda para lo poco que le conozco. No sé por qué. A lo mejor porque también tiene sonrisas-sonrisas, en las que se ríe con la boca y los ojos. Y por las fotos de las montañas; creo que es por eso: porque creo que nadie que tenga una pasión puede estar de verdad perdido. Se lo dije ya y se lo repito: sigue haciendo las cosas a tu manera. Sigue viajando por la vida con ese amor por la montaña y la aventura que te posee y te conmueve. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer escuchaba Vetusta y me acordé de ti. Lo que te hace grande: esa canción te pega, así que escúchala hoy despacio. Tal vez, lo que te hace grande no entienda de cómo y por qué. Tal vez, cada guiño esconda la llave que intentas tener. En el vaivén de planes sin marcar... no hay colisión, ni ley, ni gravedad que te pueda hacer caer. Aunque tiren a dar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quédate con eso. No te pueden hacer caer. Está lo que te hace grande: tú eres grande.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé ni dónde anda y seguramente no se merezca esto. De mí, quiero decir. Estas palabras, esta felicitación. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero la vida no va de lo que la gente se merece.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sé feliz, pequeño.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1764148308353530943?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1764148308353530943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1764148308353530943&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1764148308353530943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1764148308353530943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/lo-que-te-hace-grande.html' title='Lo que te hace grande'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3876762319895783935</id><published>2012-01-03T09:00:00.002+01:00</published><updated>2012-01-03T09:34:20.565+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Granada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Yo estoy, tú llegas y yo...</title><content type='html'>- ¿Ya estás despierta?&lt;div&gt;- ¿Qué haces tú aquí?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tú sabrás... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues... supongo que lo de siempre. Mi imaginación, Granada, tú: es todo uno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A mí no me mires.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Qué pereza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Venga, gruñona. No está tan mal. Si llevo contigo desde ayer, admítelo. Desde que viste las choperas a la entrada, y te acordaste de aquel día que nos fuimos a pasar el día a una... y luego hiciste el chiste del coche que está en lo alto del poste, en el desguace.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- "La gente ya no sabe dónde aparcar".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Y te reíste. No mucho, pero te reíste.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yo siempre me voy a reír de tus chistes. Aunque los repitas mil veces.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estás muy guapa por las mañanas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Venga ya, por Dios. Si llevo un careto horrible. Estoy llegando a ese momento de la vida en que te miras al espejo y dices "¿quién es esa señora?".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A mí me gustas. Así con los ojos hinchaditos... pareces un esquimal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estás como una regadera... Oye, ¿sabes que el Lobos ya no existe?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿En serio?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- En serio. Ahora se llama Hendrix y tiene más luz y menos fotos. Y han quitado los panchitos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues los panchitos eran un ochenta por ciento del encanto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Eso y el camarero calvo que no me quería poner Los Piratas. Y el mistela. Tampoco hay mistela.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ten cuidado, chiquita, que los mistelas los carga el diablo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Psé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Y lo estás pasando bien en Granada?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí, no sé, es raro. Hermoso, pero triste. Me acuerdo de ti. De nuestros portales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Que también los carga el diablo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí, no sé, las calles vacías, las persianas metálicas de las puertas y tú besándome contra una de ellas y haciendo un montón de ruido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Qué recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- En Granada no puedo pensar, ¿sabes? Cosas nuevas, quiero decir. No puedo hacer una vida nueva porque todo son recuerdos. Todas las calles, todas las putas esquinas. Supongo que si me quedara más tiempo acabaría por surgir, trazaría nuevos caminos, como decías tú siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Los recorridos del recuerdo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pero esta ciudad ya no es mía, supongo. Y lo triste es que pensé que lo era.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Y qué ha cambiado?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué quieres decir?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Desde la última vez que estuviste, ¿qué ha cambiado?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues creo que ha cambiado Cádiz. Ahora Cádiz sí es mía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Te has vuelto a enamorar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Algo así, sí. Y me siento como si hubiera traicionado un poco este recuerdo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Entiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Va a ser así siempre?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Así el qué? ¿La tristeza granadina? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí, no sé, todo. Siempre la voy a echar de menos. Seguiré volviendo y todo seguirá cambiando. Y al final, de mi ciudad no quedarán más que los restos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Es ley de vida, chiquita. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Y a ti? ¿También te voy a echar siempre de menos?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Claro que sí. Y yo a ti. Me vas a faltar siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues eso es una mierda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estamos muy lejos, ¿no te parece?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Tú de mí? ¿O los dos de Granada?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Las dos cosas, supongo. Tú estás muy lejos, yo estoy muy lejos, todo cambia y yo ya no sé dónde está mi hogar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tú estás aquí, yo estoy allí y tu hogar está donde está tu presente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Creo que me voy a ir a desayunar. Al Lisboa, quizá.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A esta hora no da el sol allí. Ve mejor al Albayzín, al Aixa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Me gusta que sepas cuándo da el sol en las terrazas de Granada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya sabes que yo conozco Granada como la palma de mi mano. Sabes que la construí en siete días, y luego me senté en el Lisboa y vi que era bueno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Es verdad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Construí una ciudad entera para impresionarte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Se lo dirás a todas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bruja...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Rollero...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Cuídate, chiquita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Y tú, mi niño. Cuídate.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3876762319895783935?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3876762319895783935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3876762319895783935&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3876762319895783935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3876762319895783935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/yo-estoy-tu-llegas-y-yo.html' title='Yo estoy, tú llegas y yo...'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7132955309755017834</id><published>2012-01-02T02:04:00.002+01:00</published><updated>2012-01-02T02:19:35.138+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arrebatos y voluntos'/><title type='text'></title><content type='html'>Estoy muy puteada hoy. Pero mucho. Llevo una hora aquí sentada, en el salón de la casa de mi abuela, comiendo mantecados de chocolate e intentando escribir algo. Me invade una especie de superstición. El año pasado escribí que uno tiene que empezar el año como quiere que sea el resto, y si yo lo comencé escuchando Kamikazes Enamorados y, de hecho, después terminé precipitándome al vacío emocional como un avión en llamas, no me quiero ni imaginar qué va a pasar este año si empiezo escribiendo desde el cabreo gigantesco que tengo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy cabreada porque me siento desubicada y rara aquí. Porque echo de menos a mi casita de Cádiz como a un ser vivo, y fantaseo con mi cama y mi superpoderoso calentador de agua. Y al mismo tiempo, no quiero ser esa persona: no quiero no poder estar lejos de mi casa, que es muy triste. También porque sé que estar aquí, con mi familia, me pone de los nervios, y tampoco puedo escribir eso porque no quiero herir los sentimientos de nadie. Pero es que es lo que hay. Me ponen de los nervios, es así, y estoy aquí metida sintiéndome como Ana Frank, aunque nadie tiene la culpa de que nuestra casa se quemara y yo no pueda reconquistar mi cuarto adolescente y mi chimenea. Doy vueltas por la casa, salgo a la calle, vago por el centro de Málaga examinando escaparates y escribiendo con la mente. Echo de menos algo y no sé bien qué.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me gustaría hacer propósitos para el año que viene, pero propósitos valientes, verdaderos. Uno de ellos podría ser decir las cosas malas igual que digo las buenas. Que a la mayoría de la gente le pasa al revés; se les atascan los elogios en las mandíbulas y están siempre dispuestos a criticar. Pero a mí no: yo soy muy de "eres genial, todo está bien" y muy poco de "me has hecho daño" o "te estás comportando como un auténtico hijo de perra". Hoy, sin ir más lejos, le he escrito un mail a mi amigo A., el que no me habla, por si le apetecía quedar para tomar un café. Y le he puesto que no me conteste si no quiere, y que en realidad sé que me va a decir que no le apetece, pero que bueno, que yo sigo aquí, y lo he adornado todo con muchas caritas sonrientes. Cuando a lo mejor debería decirle que se puede ir mucho al carajo por tenerme aquí castigada de cara a la pared emocional desde hace ya dos años.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno, el año comienza de esta manera. Cabreada y agobiada. Con muchas ganas de trincar mi maleta pasado mañana y enfilar camino a Cádiz, porque el miércoles van mis amigos a escalar a Bolonia y si algo me haría feliz en estos días es poder colgarme un rato del Mosaico. Con propósitos que incluyen ser capaz de decirle a la gente cuándo y por qué me está haciendo daño. Y también escribir con valor sobre las cosas que duelen, y que no me importe nada lo que los demás puedan pensar de mí. Lo siento, pero es mi cabeza y os basta con no abrir la página.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy muy cansada hoy. No sé si releer lo anterior o publicarlo tal cual. Decía el otro día Coseta en su Facebook algo de la gente con la barbilla lo suficientemente firme como para que no le tiemble al escribir con honestidad. Ése podría ser uno de mis propósitos. Fortalecer la honestidad. Hacer dominadas de barbilla. Con un poco de suerte, se me pondrá tan fuerte como los bíceps y entonces sí que nada en el mundo me dará miedo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7132955309755017834?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7132955309755017834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7132955309755017834&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7132955309755017834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7132955309755017834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2012/01/estoy-muy-puteada-hoy.html' title=''/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2159341385260253322</id><published>2011-12-29T23:19:00.006+01:00</published><updated>2011-12-30T00:23:48.707+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>Balance del año, 2: Un meme</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Pues hoy voy a pasar del mundo y voy a hacer un meme. Que ya os habréis dado cuenta de que no soy muy fan, porque no me suele gustar leerlos y por tanto no me parece justo escribirlos. Pero he visto éste en el blog de Deira y me ha hecho gracia. Quien quiera que lo lea y quien no pues que espere a mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;2011: BALANCE PARA VAGOS&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;1. ¿Qué hiciste en 2011 que nunca habías hecho antes?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Escalar. Escribir todos los días. Dormir en una furgo. Tomarme en serio lo del deporte. Dominadas. Comer hígado crudo. Viajar en avión para conocer a un tío. Probar el eme. Andar descalza por la calle. Hacerme un seguro de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;2. ¿Mantuviste tus resoluciones de Año Nuevo, y harás nueva&lt;/b&gt;s?&lt;br /&gt;No hice ninguna, porque me conozco. Y creo que este año voy a probar a hacer resoluciones mensuales. Ya os contaré qué tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;3. ¿Se casó alguien cercano a ti?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Sí, mi primo Sergio, y anda que no di calor con el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;4. ¿Nació alguien cercano a ti?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Tahira, mon amour.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;5. ¿Murió alguien cercano a ti?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;No, afortunadamente. Madera, madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;6. ¿Qué países visitaste?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Jop, pues países ninguno, me temo. Viajo menos que Kant. Ciudades sí: Madrid, Toledo, Santiago, León, Valladolid, Barcelona, Sevilla... Algo es algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;7. ¿Qué te gustaría tener en 2012 que no has tenido en 2011?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;¡Un novio! Que me quiera y me mime y se deje querer. Que me dé calorcito por las noches y sexo cariñoso. Que me recuerde la compasión. En su defecto, una aventura sexual satisfactoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y una furgo. Diría que un novio con furgo sería perfecto, pero quiero mi propia furgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;8. ¿Qué fechas de este año permanecerán en tu memoria?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Así que me acuerde del día, me temo que el cinco de agosto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;9. ¿Cuál es tu mayor logro del año?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Mis bíceps.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;10. ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Supongo que el nanowrimo, que duré tres días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;11. ¿Has sufrido una enfermedad o herida?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Umm... ¿el Acné del Averno cuenta? Si no, pues afortunadamente nada grave. Sólo muchas mataúras resultado de la escalada novata extrema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;12. ¿Qué ha sido lo mejor que has comprado?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;El machacaajos y mi cuerda de escalada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;13. ¿El comportamiento de quién merece celebración?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;El de mi compañero de curro José Luis. Me inspira y me anima cada día que paso a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;14. ¿La actitud de quién te ha hecho sentir deprimido u horrorizado?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Eso no se dice, que está muy feo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;15. ¿Dónde ha ido la mayor parte de tu dinero?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;A la comida. La paleodieta es cara :(&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;16. ¿Qué te ha hecho mucha ilusión?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Aprender a escalar. Comprobar que puedo empezar cosas nuevas. Conocer a tantísima gente linda. Ponerme fuerte. Que escribieran un post sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;17. ¿Qué canción te recordará siempre el 2011?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Creo que "Party Rock Anthem", porque la oí en bucle un par de semanas y dudo que la escuche muchas más veces. Hay otras que me evocan mucho este año, pero creo que las escucharé toda la vida y el efecto se diluirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;18. Comparando con hace un año, estás:&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;i. ¿Más contenta o más triste?&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Más contenta, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;ii. ¿Más delgada o más gorda?&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Peso más, pero es músculo. Yo me veo más buenorra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;iii. ¿Más rica o más pobre?&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Más rica, viva y bravo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;b&gt;19. ¿Qué te gustaría haber hecho más?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Umm... meditar, supongo. Durante la segunda mitad del año me he cubierto de gloria, espiritualmente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;20. ¿Qué te gustaría haber hecho menos?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Perder el tiempo en Internet. Aunque en realidad me mola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;21. ¿Cómo pasarás la Navidad?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;La estoy pasando entre Málaga y Cádiz, descansando y viendo a la gente a la que quiero. También tengo programada una visita a Granada la semana que viene, con invitación a los baños árabes incluida. Jejeje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;22. ¿Te has enamorado en el 2011?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Psé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;23. ¿Cuántos rollos de una noche?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;¿De una noche? Ninguno. Yo soy una chica seria, por Dior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;24. ¿Tu programa de televisión favorito?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Yo no veo la tele. Estoy demasiado enganchada a Internet. Pero va, Anatomía de Grey FOREVER.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;25. ¿Odias a alguien a quien no odiaras a estas alturas del año pasado?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Qué va. Yo soy toda amor. De hecho, no odio a gente a la que odiaba a estas alturas del año pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;26. ¿El mejor libro que has leído?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;"Quién vive, quién muere y por qué", de Lawrence Gonzales. De ficción me gustó mucho "Nunca olvides que te quiero", de Delphine Bertholon. A pesar del titulazo es una preciosidad de libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;27. ¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento musical?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Vetusta Morla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;28. ¿Qué querías y conseguiste?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Escribir más y mejor. La renta de emancipación. Tener más lectores. Más tiempo libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;29. ¿Cuál es tu mejor recuerdo de 2011?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Las tres primeras semanas después de conocer a IA. Como dice mi amigo José Luis, mi vida consistía en ir a la playa, escalar mucho, sonreír todo el rato y pensar en maneras de viajar a Valladolid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;30. ¿Tu película favorita del año?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;He visto poquísimo cine. Muy, muy poco. Ahora mismo no me viene ninguna peli a la cabeza, de hecho; sólo la de Almodóvar, que me pareció HORRIBLE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;31. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños y cuántos cumpliste?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Cumplí 26. Estuve en un curso sobre trastorno límite de personalidad en Madrid, con Luna. Por la tarde fui a una librería y me compré una moleskine y un libro de un chaval que lo estaba presentando esa tarde. Merendamos en el Starbucks y me tomé un caramel macchiato y una cookie, y por la noche cenamos sushi. Fue bastante guay :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;32. ¿Qué es lo que hubiera hecho tu año mucho más satisfactorio?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Lo sentimental ha sido muy mejorable, en muchos aspectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;33. Describe tu concepto de la moda en 2011.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;No poder comprar ropa de calle porque me he gastado el dinero en ropa campestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;34. ¿Qué te ha hecho permanecer cuerdo?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Escribir todos los días y el deporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;36. ¿Qué tema político te ha inquietado más?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Supongo que el 15 M, pero soy muy poco política, así que no ha sido una cosa muy allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;37. ¿A quién has echado de menos?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;A J.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;38. ¿Quién es la mejor persona a la que has conocido?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Mi amigo Kpot. Está zumbado, pero sin duda ha sido la mejor adquisición de este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;39. Dinos una lección valiosa que has aprendido de 2011.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Que las expectativas las carga el diablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;40. ¿Dirías que el 2011 ha sido un buen año a pesar de todo?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Muy, muy bueno. Ha sido un año fabuloso. Ha sido un año del que todos los demás años podrían aprender mucho (ejem, 2008). Un año que quedará en mi memoria como uno de los más divertidos, emocionantes, variados, sorprendentes, conmovedores, entretenidos e intensos que he vivido sobre este bonito planeta. Estoy muy agradecida por este año. Espero que el 2012 sea por lo menos igual; con que no se acabe el mundo, en realidad, me conformo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2159341385260253322?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2159341385260253322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2159341385260253322&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2159341385260253322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2159341385260253322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/balance-del-ano-2-un-meme.html' title='Balance del año, 2: Un meme'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4429425449999495398</id><published>2011-12-28T22:42:00.003+01:00</published><updated>2011-12-29T00:28:37.421+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>Balance del año, I: 12 momentos</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;(AVISO: Post Muy Largo... id al baño, haceros un café, cambiad de blog... whatever)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Enero&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy haciendo tiempo en la estación de tren de Cádiz hasta que salga el tren en dirección a Madrid, donde voy a pasar el fin de semana con mi familia. Hace escasamente media hora me ha llamado Arantxa. Que queremos compartir esto contigo, Marina, me dice. Que estamos la PK, Elsa y yo, y que Elsa dice que tiene un retraso y que ella normalmente es súper puntual. Está preñada, seguro, salto enseguida, no sé por qué, pero lo intuyo. Hablo con Elsa, le pregunto si nota "cosas especiales" en la tripa y cuándo coño se piensa hacer el predictor. Cuando venga Andrés, me explica, así que me quedo con la intriga, agarrada con desesperación a la barra del autobús de línea. Ahora estoy aquí sentada, hace un día de Enero helado y luminoso y el sol entra por los grandes ventanales de la estación. Así que miro al frente, al mundo soleado y brillante que me muestran las ventanas, y pienso: está embarazada. Mi amiga Elsa está embarazada. Viene un bebé al mundo y es de Elsa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Febrero&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Son las nueve de la mañana de un miércoles. Acabo de terminar de desayunar en el bar que hay frente al centro de salud mental y me he venido al despacho a corregir test y pasar historias al ordenador. Entonces entra el MIR de psiquiatría. ¡Hola, MIR!, le digo, contenta. ¡Hola, PIR! contesta él. Así nos llamamos el uno al otro, MIR y PIR, como dos personajes de dibujitos animados. Entre él y yo se ha cimentado una de esas amistades poco estridentes pero sólidas, y en estos días de invierno, cuando empiezo las mañanas deseando que alguien le prenda fuego al centro para no tener que ir, el MIR es la isla de contacto humano que impide que me muera de pena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me gusta cuando estamos como hoy, él frente a mí contándome algún caso o hablándome del máster de psicopatología que ha empezado; yo corrigiendo tests a infravelocidad, peleándome con el sistema informático del SAS y criticando a mi jefe. Detrás de nuestra puerta cerrada está el mundo feo y adulto en el que no tenemos más remedio que integrarnos, pero aquí dentro somos él y yo: algo no sé si mejor, pero sí más joven y más ilusionado, y eso me alivia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Marzo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es lunes de carnaval, y me levanto tarde aunque ayer no salí. La PK está durmiendo en el sofá de mi salón; ella sí salió anoche, así que no cuento con que emerja de entre las sábanas hasta dentro de un par de horas. Me pongo a hacer café en mi cocina armario y, sorprendentemente, la PK se despierta con el ruido y empieza a contarme la de ayer: una historia chunga con un chaval al que conoció hace unos años, de estas que es bonita pero no tiene futuro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mientras yo doy vueltas por la casa, preparo café y recojo un poco el salón, ella sigue relatando lo que pasó ayer con los ojos tristes y manchados de rímel, y a ratos dice "me duele el corazón", y sé que lo dice de verdad. Le pongo café, la abrazo, no sé muy bien qué puedo hacer para animarla... y ella sigue repitiendo que le duele el corazón, sentada en la cama como Frida Kalho y sin entender por qué las cosas del querer casi nunca son justas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Abril&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Voy en tren a Sevilla para servir en un curso de Vipassana. No quiero ir, no quiero, no quiero, y todo lo que pienso es que ahora mismo podría darme la vuelta, coger otro tren para Cádiz y llamar a J. Porque apenas hace un par de semanas que estuvimos juntos en Granada y lo pasamos muy bien, tuvimos un sexo fabuloso, y si me bajo del tren y le llamo seguro que le apetece venirse unos días. Y a mí me apetece él en mi piso: verle amanecer en mi cama maravillosa, en mi cuarto azul, ducharme con él en el espacio reducido de mi mampara, desayunar cereales con café mientras entra la luz blanca de Cádiz por el balcón. Quiero pasear con él por la calle y tomar café en la croisantería francesa que hay junto al mercado, quiero ver cómo se entusiasma como un niño con los vendedores de erizos y las olas largas de la playa de Santa María. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero me he comprometido a servir, me he comprometido a meditar y debo ir. Así que sigo adelante mientras el tren traquetea, con las manos agarradas a los brazos del sillón, alejándome de Cádiz tanto como sin saberlo me estoy alejando de J.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Mayo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es la noche de mi cumpleaños, y Luna y yo hemos ido a cenar sushi en un restaurante cerca del Paseo del Prado. Llevo cinco días en Madrid con ella: cinco días preciosos que hemos pasado básicamente hablando y mirando zapatos. Ayer por la noche Fede Comín me dedicó un disco, y hoy me he comprado una moleskine en una preciosa tienda de libros y café que se llama "La Buena Vida".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Charlamos, aunque más bien podría decir que charlo yo, porque esta noche, no sé por qué, estoy como un poco triste. El sushi de anguila está riquísimo, y Luna me mira desde el otro lado de la mesa con el pintalabios color coral brillándole en medio de la piel blanca y perfecta. Luna escucha muy bien mientras le hablo de mi familia, de los tíos y del acné del Averno. Me siento dolorida y vulnerable, y un par de veces se me saltan las lágrimas mientras hablo, pero al mismo tiempo sé que esto es bueno. Porque aunque haya cosas que duelan, hoy cumplo veintiséis años y todo está más o menos bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Junio&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy sentada en la plaza mayor de Grazalema con Juanma, un chico al que conocí hace apenas tres horas. Tomamos café mientras esperamos a que llegue el profesor que nos dará el curso de escalada, un tal Jose Capote. Juanma y yo hemos venido charlando alegremente desde Cádiz; es un poco intenso y nada guapo, pero no parece mala gente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces aparecen un hombre y una mujer al otro lado de la plaza y enseguida sabemos que son ellos, porque tienen toda la pinta de ser escaladores. Ella está increíblemente fibrosa y tiene los dedos anchos y aplastados; él sonríe a menudo con unos ojos verdes preciosos y se le marcan los hombros por debajo de la camiseta. Se piden otro par de cafés y empiezan a explicarnos cosas sobre el curso: que si el material, que si los nudos, que si las caídas. Ella nos dice que hay un grupo de gente en Cádiz que está empezando a escalar, que después del curso a ver si nos damos los teléfonos por si nos apetece ir con ellos. Pero no sé, yo lo veo lejano y difícil, porque aunque siempre he querido escalar, nunca he pensado que pudiera hacerlo. Seguro que esto es una cosa de dos días. Seguro que me gusta, pero no tengo claro que vaya a seguir con ello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Julio&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy aparcando la moto en la playa de Cortadura cuando me suena el teléfono. Yo sé perfectamente quién es, pero cuando veo el número largo en la pantalla no me queda más remedio que contestar "¿sí?", y entonces escucho una voz dulce y alegre que me dice "qué pasa, vergonzosa". Me aturrullo un poco mientras sujeto el teléfono con una mano y con la otra agarro la bolsa de playa y la silla caletera. Qué acento más gracioso tienes, me dice él, no me lo imaginaba leyéndote. Pues anda que tú, con todas esas eses, contesto yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablamos dos horas seguidas, parando cinco minutos para que yo me dé un baño. Luego a él se le acaba la batería, pero me vuelve a llamar por la noche, después del roco, y yo no puedo creerme que exista alguien así, con esa mezcla inquietante de sinceridad y dulzura. Cuando colgamos no puedo dormir, así que me paso lo que me parecen horas tumbada bocarriba en la cama, sin taparme porque hace demasiado calor, con los ojos muy muy abiertos y la preocupante intuición de que esto es algo gordo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Agosto&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Voy en el asiento del copiloto de una Transporter, en una carretera del norte, camino a León. Él conduce a mi lado y habla de los campos de trigo en primavera, que son como un mar verde que se agita con el viento. La única época del año en que me gusta Valladolid, dice. Huele muchísimo a una colonia que luego descubriré que es Siete, de Loewe, y aunque en otras circunstancias me parecería excesivo, ahora mismo no me importa. Porque a él le hacen juego los ojos verdes con la camiseta y puedo ver la curva de su nariz y debajo su sonrisa, y sé que el olor de esa colonia será para siempre el olor de él, de este momento en que sólo puedo pensar en que vaya pedazo de maromo que me voy a calzar en las próximas horas. Y ahora mismo, aunque aún no haya pasado nada, todo es perfecto, porque aún somos él y yo, aún somos las voces ingenuas al otro lado del teléfono y, por otra parte, estamos aquí, y apenas nos separa un metro de espacio real. Y yo sé que nunca nada será mejor que este momento, esta certeza y esta anticipación porque, como decía nosequién, lo mejor de ir de putas es subir la escalera, y a partir de ahí todo va a peor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Septiembre&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La novia va a hacer su entrada, por favor, pónganse todos en pie, dice la jueza que está oficiando la ceremonia. A mí me sudan las manos sobre el papel del discurso que leeré en un rato, y tengo la terrible intuición de que me voy a dejar un tobillo con estos tacones. Sergio está de pie al principio del pasillo y mira a lo lejos. Entonces aparece Esther, que va preciosa con un vestido tipo griego y los rizos negros cayéndole por espalda, y suena una música italiana que no conocía. &lt;i&gt;Meravigliosa creatura&lt;/i&gt;, dice la letra, &lt;i&gt;meravigliosa paura&lt;/i&gt;. Maravilloso miedo, y eso es un poco lo que parece que tienen ellos. Y cuando por fin se ven se sonríen, se reconocen, casi avergonzados en medio de todo este tinglado, pero contentos. Cómplices. Y pienso en la suerte que tienen y en si yo alguna vez compartiré con alguien ese tipo de mirada, esa expectación, ese miedo maravilloso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Octubre&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me estás mirando, llevas mirándome toda la noche, con esa mezcla cruel entre interés y pasotismo y, joder, es que estás muy guapo con tu sudadera naranja y la camiseta negra que te has puesto debajo. Te pareces un poco a Eminem, así tan rubio, con el pelo rapado y la capucha por encima, pero no te preocupes, que Eminem tiene su punto. Hemos oído a Vetusta, yo he cantado y bailado y me he emocionado muy muy mucho. A ti te ha gustado más el DJ de después, que no te conocía yo esa afición por la música electrónica, y ahora los dos vamos un poco borrachos y un poco puestos y hemos salido a fumarnos un cigarro. Y me estás mirando con las pupilas dilatadas, me estás mirando y yo te estoy mirando a ti, y algo intuirás cuando te levantas y dices "no puedo, no puedo, de verdad que no puedo", pero luego no sé cómo tenemos las bocas pegadas y uf, cómo hueles y qué suave tienes la espalda, pero no puede ser, no puede ser y me alejas con las manos extendidas mientras yo te miro, te miro como se mira lo que ya no se va a tener nunca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Noviembre&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tienes que escribir un post que se llame reaching the top, me dice Kpot mientras caminamos en dirección a la vía que está probando. Claro, porque no todo va a ser darle cuatro pegues a la vía y caerse en la reunión, ¿no? A veces se llega. A veces se llega, y en ese momento no me doy cuenta del poder metafórico de las palabras que utilizo, porque estoy muy contenta de haber conseguido por fin encadenar "No es broma, es Kanfor", 6a+. Ese momento en que el encadene es posible, y entonces de repente te da miedo. Estás ahí arriba, has hecho el último tramo super despacio para no caerte por apresurarte, como la vez anterior. Y sabes que te quedan diez segundos, lo suficiente para agarrarte del canto con la derecha, coger la cuerda de tu cintura con la izquierda, deslizarla entre los dedos y chapar la reunión. Pesan todos los metros de cuerda que llevas debajo, te da miedo que no te queden fuerzas ni para abrir el mosquetón con los dedos, pero tienes que intentarlo, lo intentas y lo consigues, y conseguirlo te parece casi más irreal que caerte. Y para cuando escuchas los gritos de tus amigos y el Kpot te baja a toda velocidad para abrazarte, apenas te ha dado tiempo a asimilar que has llegado, que you have reached the top.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Diciembre&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy no te trabajado. Ha sido el primer día de mis vacaciones de navidad y me he levantado tardísimo, para variar, porque llevaba una época que parecía una de esas viejas que despega los ojos a las ocho y ya no puede volver a quedarse dormida. Pero hoy no sé si será porque me ha bajado la regla y me encontraba un poco débil, que hasta las doce he estado metida en la cama, eludiendo la realidad bajo mi nórdico. Después he paseado hasta el hospital para entregar el impreso de las vacaciones, vestida con los pantalones anchos que uso para escalar, una camiseta, un polar rojo, gafas de sol y el brillo de labios de Chanel que me han regalado por navidad. Me sentía guapa y pelirroja bajo el sol brillante del mediodía. Porque vaya sol más brutal, vaya diciembre piadoso que nos está regalando Cádiz. Caminaba por el paseo y a mis pies veía a gente jugando a la pelota, haciendo el pino, corriendo descalza sobre la arena: todo tan idílico y precioso que no te lo podías creer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Luego, a la vuelta, he parado en la heladería. ¿Tienes alguno sin azúcar? Fresa y nata, ése de ahí. Pues dame de turrón, que fresa y nata no me apetece y, además, estamos en navidad. El heladero se ha encogido de hombros, rollo a mí qué me cuentas, y yo he caminado hacia la orilla sujetando la tarrina con mis dedos de uñas rojas. Me he sentado frente al mar y me he comido mi helado despacito, saboreando el frío en el paladar mientras me daba el sol en la nuca descubierta. Podía oír las olas, y todo estaba tan vacío y expectante como sólo pueden estarlo los días de finales de diciembre. Y he sido feliz, de verdad. Por un momento perfecto y total, he sido feliz.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4429425449999495398?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4429425449999495398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4429425449999495398&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4429425449999495398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4429425449999495398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/balance-del-ano-i-12-momentos.html' title='Balance del año, I: 12 momentos'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1215566691401490101</id><published>2011-12-27T23:35:00.008+01:00</published><updated>2011-12-28T01:03:00.186+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><title type='text'>Aran</title><content type='html'>&lt;div&gt;De mis Muy Mejores Amigas, Aran fue la última en llegar, aunque última en nuestro grupo signifique que hace diez años que la conocemos en lugar de veinte. Aun así, se pica un poco cuando le &lt;s&gt;llamamos&lt;/s&gt; llamo "la nueva", o cuando le digo que le vamos a convalidar la infancia para que no se sienta marginada. Es intérprete de lengua de signos y está especializada en sordociegos, y también tenemos cierta coña con el tema de que su hobbie en la vida sean los discapacitados. Lo que no sé si ella sabe es lo mucho que admiro el trabajo que hace y su manera de poner el corazón en dar palabras a quien no las tiene.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es valiente de cojones. Se fue a vivir a Mallorca sin conocer a nadie por un sueldo de seiscientos euros y acabó enamorada de la ciudad. Recuerdo cuando nos invitó a pasar unos días allí con ella. Por aquella época trabajaba por las tardes con Julio, un sordociego adulto, y le tocó llevarlo a comer uno de los días en que estábamos de viaje. De camino al restaurante ella iba delante con él, agarrándole de las manos mientras signaba. Nosotras caminábamos detrás, y recuerdo perfectamente cómo miraba a mi amiga, que llevaba una falda vaquera y una cinta verde en el pelo, y pensaba en lo fuerte y hermosa que me parecía y en lo orgullosa que me hacía sentir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora vive en un pueblo de Teruel. Allí la mandaron cuando ya se había acostumbrado a Mallorca, e igual que no se lo pensó la primera vez, no lo pensó después y allí anda, adorando a la niña con la que trabaja y apañándoselas para sentirse en casa. De todas nosotras, Aran es la única que tiene problemas de verdad. Problemas serios y tristes de los que ella no tiene la culpa. Pero tira para adelante, porque su capacidad para soportar el dolor y, aun así, mantenerse dulce y entera, es espectacular.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Aran es la que siempre va a estar ahí para mí, y eso lo sé y me tranquiliza. El año en que fuimos a pasar la Nochevieja a Granada y agarré una infección de orina de caballo, y me levanté por la mañana llorando de dolor y sin haber pegado ojo, sabía que a quien tenía que despertar para que me acompañara a la farmacia era a Aran. Si alguien tiene que llevarte al aeropuerto, o pagarte los billetes de avión para que hagas un viaje con ella, o hacerte un regalo espectacular, ésa es Aran.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque hace los mejores regalos del mundo. No se trata sólo de que se gaste el dinero, sino de que realmente te observa e intenta averiguar qué es lo que te haría ilusión, y te fabrica cosas, y hace montajes fotográficos con música para verlos contigo y que llores de la emoción. Es muy, muy cariñosa y nunca olvida un cumpleaños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y además está llena de poesía. Como a mí, le emocionan y conmueven las palabras, y a veces inventa algunas, como acurrucosa: dícese de la persona o cosa susceptible de ser acurrucada. De vez en cuando nos manda al correo textos sobre su vida en Alcañiz, sobre la niña con la que trabaja o la trompeta que está aprendiendo a tocar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tiene mucho talento y no sé si lo sabe. Le gusta la vida, le entusiasman las cosas hasta fronteras ridículas, le encanta la comida alta en carbohidratos y el ajo en polvo del Mercadona. Es limpia y cuidadosa, siempre huele bien y sabe hacer cajitas con postales. Adora a su familia, a sus amigos y a su chica. Es realista y entusiasta, activa y perezosa, dura y dulce. Tiene una gigantesca, enorme, indescriptible y admirable capacidad de amar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Chanchita, te quiero mucho. Sé que están siendo unas navidades difíciles. Ojalá pueda contribuir un poco a hacértelas más fáciles. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bZa2IAF-8vM/TvpcRX5jbiI/AAAAAAAAAeM/npjVe8SWIsk/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-28%2Ba%2Blas%2B01.01.57.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 269px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-bZa2IAF-8vM/TvpcRX5jbiI/AAAAAAAAAeM/npjVe8SWIsk/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-28%2Ba%2Blas%2B01.01.57.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5690962532678987298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Ciego te crees al sentir que no ves nada.... pero hasta que no cierres los ojos y veas color ante ellos, seguirás ciego y vacío de sentimientos.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Lo escribió Aran el verano en que la conocí, creo que en una cajetilla de cigarros. Y ahí se quedó, clavado en mi corazón y en mi memoria, exactamente igual que ella).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1215566691401490101?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1215566691401490101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1215566691401490101&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1215566691401490101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1215566691401490101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/aran.html' title='Aran'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bZa2IAF-8vM/TvpcRX5jbiI/AAAAAAAAAeM/npjVe8SWIsk/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-28%2Ba%2Blas%2B01.01.57.png' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4373661188693544534</id><published>2011-12-26T22:14:00.005+01:00</published><updated>2011-12-26T22:36:06.028+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'></title><content type='html'>De vuelta en Cádiz. Me tocaba currar un día esta semana y me preocupaba demasiado escaquearme, así que aquí estoy. Después volveré a Málaga hasta Reyes o hasta que vivir en una casa sin agua caliente me perturbe demasiado.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy es uno de esos días en los que estoy tan cansada que querría meterme en la cama ya, y al mismo tiempo me parece demasiado temprano para meterme en la cama, con lo cual pierdo el tiempo por mi casa y lloriqueo diciendo "qué cansada estoy" y no hago nada útil y rompo cosas, y al final termino acostándome más tarde de lo normal porque me he entretenido a última hora con alguna chorrada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se muy bien qué contaros. Con eso del cansancio no me va bien el coco. Esto era más bien una entrada de hey, estoy aquí y hey, he de escribir para ubicarme un poco y ya mañana pensaré en algo artístico. Es increíble lo mucho que me perturban estos cambios de ciudad. Creo que en realidad yo nací para ser Amish, para vivir y morir en la misma tierra y llevar una vida sencilla, ahí con mi cofia, mis vacas y mi Fe Inquebrantable en Dios. Y en cambio aquí estoy, más perdida que el barco del arroz, dando tumbos en autobús y en un permanente deshacer de maletas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Va, venga, me voy a ir a dormir. Voy a no cumplir mi propia profecía y me voy a meter en la cama tempranito. Me he comprado unas sábanas tan bonitas que debería poder utilizarlas como argumento para que la gente tuviera sexo conmigo, en plan "oye, de verdad, que no es por follar conmigo, es que tienes que dormir bajo esas sábanas tan preciosas". (Hasta que reúna el valor para algo así, sin embargo, creo que tendré que conformarme con mi bolsa caliente de cereales)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4373661188693544534?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4373661188693544534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4373661188693544534&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4373661188693544534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4373661188693544534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/de-vuelta-en-cadiz.html' title=''/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3299913841754664373</id><published>2011-12-26T01:09:00.002+01:00</published><updated>2011-12-26T01:26:23.334+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>Noche-buena</title><content type='html'>La Nochebuena en familia es una cosa extraña, mezcla entre reconfortante, melancólica y perturbadora. Reconfortante porque, como decía alguien, la familia es el único lugar que está abierto toda la noche, y gusta que te conozcan y que te quieran de una forma más o menos incondicional. Melancólica porque bueno, uno piensa en cómo pasa el tiempo y en que tus primas pequeñas tienen todas más tetas que tú y es fácil ponerse tonto. Perturbadora por esa convivencia extrema y súbita aliñada con cantidades indecentes de alcohol, regalos y comida indigesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me parece curioso a medida que pasan los años es ver cómo crece la gente. Yo soy la prima mayor, así que cuando miro dónde están cada una de mis primas pequeñas tengo raros flashbacks de mi pasado. Me veo en mi prima Eva, que tiene cuatro años y busca todavía los regalos de Papá Noel escondida detrás de su madre, porque le da miedo encontrárselo de repente. Me veo en Silvia, que tiene diez, u once, nunca me acuerdo, y que ya sabe que los reyes no existen, pero se hace un poco la loca porque no quiere enfrentarse a ese momento violento en que tus padres deciden envolver los regalos en tu cara. Me veo en Carmen y Emma, que tienen dieciséis y que ayer andaban negociando la longitud de las faldas para salir a dar una vuelta por el centro de Nerja. Me veo en Ana, que está acabando la carrera ahora, y hasta en mi hermanito querido, que se administra los aguinaldos para poder darse un par de caprichos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y supongo que me veo en mí, la Prima Mayor y un poco rara, que de repente decide que escala, y se pone pelirroja, y deja a esos novios tan apañados y tan guapetones que se había echado (¿Y aquel tan alto ya no te gusta?, me dice mi abuela. ¿Y ese que charlaba tanto conmigo, tampoco?). Que toca la guitarra mezclando la improvisación con el histrionismo, que unos años cocina y otros no, que tiene un blog público y una falta preocupante de pudor y que a veces, pero sólo a veces, es un poquito borde, como su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido una buena Nochebuena, valga la redundancia. Sin empachos, sin broncas más allá de ocasionales tensiones de juegos de mesa. Somos más que el año pasado y la mayoría estamos más contentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la cena yo, que en el fondo soy más tierna que el mazapán, apoyo la cabeza en el regazo de mi madre. Dame mimitos, le digo. Tú quieres que yo te diga que todo va a salir bien, ¿verdad, Pitu?, me dice ella. Sí, porfa. Todo va a salir bien, Pitu, ya verás, repite mientras me acaricia la cabeza. Claro que va a salir bien, contesto yo, estamos bien, todos juntos, sanos, calentitos. Tenemos bebida y comida. Y trankimazines, me dice ella, también tenemos muchos trankimazines.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3299913841754664373?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3299913841754664373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3299913841754664373&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3299913841754664373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3299913841754664373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/noche-buena.html' title='Noche-buena'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8839329909076911131</id><published>2011-12-24T20:03:00.003+01:00</published><updated>2011-12-24T20:16:14.786+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Queriditos:&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Voy camino de Nerja a pasar la Nochebuena en plan familiar. Tenemos mucho cordero y muchas benzodiacepinas. Nos quedamos a dormir dieciocho. Planeo grabarlo y venderlo como reality.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No puedo poner tildes. Solo queria daros las gracias por estar ahi. Pasadlo muy bien con vuestra patologia familiar particular. Sois de lo mas bonito de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Feliz Navidad!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8839329909076911131?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8839329909076911131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8839329909076911131&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8839329909076911131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8839329909076911131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/queriditos-voy-camino-de-nerja-pasar-la.html' title=''/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3554420085933101249</id><published>2011-12-24T01:07:00.005+01:00</published><updated>2011-12-24T02:30:32.760+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas Que Amo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><title type='text'>TMS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-2xpsM2jbV1s/TvUp5kEVxII/AAAAAAAAAeA/T6IPx1c0lVY/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-24%2Ba%2Blas%2B02.23.54.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 393px; height: 247px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-2xpsM2jbV1s/TvUp5kEVxII/AAAAAAAAAeA/T6IPx1c0lVY/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-24%2Ba%2Blas%2B02.23.54.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689499773163652226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando hoy Kpot me propone ir a tomar un café después de comer, decido saltarme mi Muy Sagrada Siesta y enfilo con la moto hacia Cortadura. Hace un frío húmedo y antipático, y la ciudad ha estado todo el día enterrada en una niebla rara. Kpot lleva su plumas amarillo y un gorro marrón de lana, y yo me he envuelto los pies en plástico de bocadillos entre dos capas de calcetines (verídico) porque el otro día me dijo la psicóloga del CTA que servía para conservar el calor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Charlamos de la vida y especialmente del amor, de lo sumamente capullos que somos los dos, y de cómo cada uno sabe lo que el otro debería hacer pero es incapaz de hacerlo él mismo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después me voy al Corte Inglés, donde doy vueltas como una zumbada por entre los mostradores. Todas las dependientas me preguntan si me pueden ayudar en algo, porque creo que con mi mochila del roco a la espalda y mi jersey de lana gorda parezco una homeless. Y eso que no saben lo del plástico para bocadillos. Me apaño para comprar un par de regalos y entro en el Hipercor a dar vueltas ensimismada entre los estantes de comida internacional.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces me llama el Kpot para contarme sus movidas sentimentales y le digo que quiero ir a la Zona Franca, donde están los polígonos, a comprar una cinta de equilibrio para mi hermano. Yo estoy aquí al lado, me dice, vente y te espero. Así que tiro para allá con la moto, que entre la niebla y mi falta de orientación no sé ni cómo llego, y ahí está él, parado al lado del Maxi Día. Que no me arranca el coche, quilla, me dice. ¿Y qué hacemos? No sé, cohone, contesta, porque el Kpot dice cohone aproximadamente una vez cada tres palabras. Ya veremos. Voy a fumarme un cigarro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estamos ahí parados, en mitad del polígono, con la niebla cubriendo las farolas como en una novela de Sherlock Holmes. Él no parece nada preocupado, y yo tampoco lo estoy mucho, aunque tengo frío y querría irme a mi casa a cenar algo y ver Bones. Pero en realidad cuando estoy con el Kpot me da igual, porque con él nunca me aburro. Que es más de lo que puede decirse de la mayoría de la gente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando conocí al Kpot pensé que nunca en la vida seríamos amigos. Le veía en otro plano de realidad: el de los escaladores avanzados y enfermizos. Ahora creo que es la persona de mi vida a la que veo con más frecuencia. Vamos al roco dos o tres veces por semana, coincidimos escalando los findes y, en general, estamos en contacto todo el puto día, desde que nos levantamos y nos saludamos por el Facebook hasta que nos vamos a dormir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es muy, muy divertido. O, por lo menos, a mí me hace mucha gracia. Tiene un sentido del humor mezcla entre absurdo e hijo de perra que me encanta. También es muy listo, y por alguna extraña razón nuestros mecanismos mentales se parecen tanto que a veces terminamos el uno la frase del otro, o sabemos lo que piensa el otro sobre un tema sin necesidad de decirlo. Le gustan tanto las iniciales como a mí, así que hemos creado el concepto TMS: Telepatía de las Mentes Sucias. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por ejemplo hoy, hablando de A., su Gran Amor Complicado, hemos tenido esta conversación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;YO: Te voy a hacer una pregunta: ¿si te dieran la oportunidad...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ÉL: ... de no haber conocido nunca a A.? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;YO: Sí, ¿cómo lo has sabido?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ÉL: TMS, compadre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;YO: TMS.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y así todo el día. A ratos somos pesados, lo sé, porque otras veces hablamos en inglés para que él practique, y también tenemos bromas absurdas que sólo nos hacen gracia a nosotros. Nos llevamos muy muy bien, y es curioso, porque él es difícil, yo soy difícil, pero los dos juntos somos fáciles. Saca lo mejor de mí. Y aquí es donde aclaro que no le quiero dar un pegue (jerga de escalada, equivale al sexo y a casi todo), no sólo por lo típico de no estropeemos la amistad y blablabla, sino porque sería una mezcla entre incestuoso y poco serio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasamos como una hora al lado del coche, empujándolo, charlando, fumando y diciendo chorradas. Por fin aparecen unas chicas que nos ayudan y el coche arranca. Nos vamos a tomar algo al paseo marítimo con Ara, que ha sacado a pasear a su enorme perro negro y después ha quedado con unas amigas. Cuando volvemos al coche, otra vez no podemos arrancarlo. Lo sacamos del aparcamiento empujando, que menos mal que estoy fuerte del roco, y después otro chico nos ayuda a ponerlo en marcha. Antes de irse, el Kpot me achucha un poco. "Ay, mi niña",  me dice, "qué haría yo sin ti". Y me entran ganas de explicarle que, mientras pueda, yo siempre voy a estar ahí para él, porque me inspira una lealtad profunda y extraña que no sé muy bien de dónde sale. TMS, supongo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya lo dije ayer: la vida sigue y nos trae a gente. La forma en que los humanos nos vinculamos unos a otros me fascina, y que un desconocido se vaya haciendo hueco en tu vida despacio hasta convertirse en parte de ella me parece precioso. Porque cuando paso unos días sin ver al Kpot, le echo un montón de menos, y eso que hace medio año ni sabía que existía. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si tuviera que pensar en una moraleja para el post de ayer, diría que la vida es demasiado corta como para desperdiciarla con gente que no te quiere. Y si tuviera que buscar una para hoy, diría que, además, hay tanta tanta gente linda que sí que te quiere y que quiere pasar tiempo contigo que es esa gente quien se merece algo tan importante como tu lealtad y tan valioso como tu tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3554420085933101249?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3554420085933101249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3554420085933101249&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3554420085933101249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3554420085933101249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/tms.html' title='TMS'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-2xpsM2jbV1s/TvUp5kEVxII/AAAAAAAAAeA/T6IPx1c0lVY/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-24%2Ba%2Blas%2B02.23.54.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6194396642249809772</id><published>2011-12-22T23:52:00.005+01:00</published><updated>2011-12-23T01:14:50.787+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La vida me supera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><title type='text'>El olvido, esa cosa con plumas</title><content type='html'>Cuando mi mejor amigo A. dejó de hablarme, hace ahora dos años, pensé que me moría. Al principio no le di mucha importancia, porque creí que era un berrinche y se le pasaría pronto, pero cuando me di cuenta de que realmente tenía intención de No Volver a Hablarme Nunca, se me partió el corazón.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo no soy nada rencorosa. Dicen que para serlo hacen falta buena memoria y fuerza de voluntad, y yo no tengo ni una cosa ni otra. El rencor ajeno, por lo tanto, me resulta extraño y sobrecogedor. Vale que mi mejor amigo dejó de hablarme por mi puñetera y grandísima culpa, y vale que yo tendría que haber hecho las cosas de otra manera pero, ¿dos años? ¿Cómo puede alguien estar enfadado tanto tiempo? ¿No se aburre?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy quería escribir sobre esto no por contar el asunto en sí, que es demasiado íntimo y escabroso incluso para este blog, sino para hablar del proceso. Porque aunque la realidad me siga atravesando con sus uñas de bruja, y aunque aparezcan nuevos niveles de dolor y puteo que desconocía, pienso que si pude con lo de A. podré con todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque fue un proceso muy difícil. El silencio me saca de quicio, ya lo he dicho alguna vez. Me gusta el lenguaje, la comunicación, y prefiero cualquier tipo de enfrentamiento a la dolorosa ausencia de palabras. Ahí estaban todos mis sentimientos: mi rabia, mi ira, mi culpa, mis fantasías de perdón y de venganza. Pero estaban solos. Se estrellaban contra la nada de su silencio y se quedaban así, removidos y hambrientos de que alguien los escuchara. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El dolor iba y venía, por oleadas. Había veces que pasaba semanas levantándome y acostándome con mi amigo en la cabeza, y me preguntaba qué iba a ser de mí, si me iba a seguir doliendo siempre. Porque la intensidad no disminuía con el tiempo: cada vez que reaparecía la pena, era igual de fuerte que la vez anterior, y por más que pasaban los meses me veía incapaz de arrancarle de mi cerebro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Intenté muchas estrategias. Ignorarle, escribirle aunque él no me contestara, escribir yo sola en mi ordenador largándolo todo sin pudor cuando sabía que nadie iba a leerme. Mi casa estaba llena de objetos que me recordaban a él. El libro de ajedrez que me regaló cuando quise aprender a jugar. El cubo de rubik de competición que me compró por ebay. La pulsera y la rosa de los vientos que me trajo de Túnez. Con todas aquellas cosas yo mantenía una relación ambivalente: quería que estuvieran por allí, y al mismo tiempo cada vez que las miraba me pinchaba el corazón. Pero esconderlas o tirarlas suponía renunciar por completo a la presencia de mi amigo en mi vida, y no estaba dispuesta a hacer eso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los sentimientos se me iban revelando como las capas de una cebolla. Al principio, la culpa y la vergüenza no me dejaban respirar. No quería más que volver atrás en el tiempo o darme cabezazos contra la pared por haber sido tan estúpida. Luego llegué a un punto en que fui capaz de perdonarme, y entonces empecé con la autocompasión. Recuerdo que le decía en silencio "no lo harías si supieras cuánto me duele", lo que era mentira, porque él sabía perfectamente cuánto me dolía y aun así seguía haciéndolo. No por nada, sino porque no podía ser de otra manera. Después de la autocompasión vino una rabia tremenda y me cabreé mucho. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé en qué punto empezó a dejar de doler, pero fue mágico. Como cuando una muela te está haciendo polvo y te tomas un ibuprofeno, y cuando el dolor deja de sacudirte es como si se hubiera producido un minimilagro en tus nervios. Llevaba tanto tiempo sufriendo por ese asunto que de repente me notaba relajada y ligera. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tampoco sé muy bien qué ayudó. Creo que por una parte fue el tiempo. No hay mal ni bien que cien años dure, es verdad; la vida sigue, nos llenamos de nuevas experiencias, conocemos a otras personas y al menos cambiamos de preocupaciones. Mi amigo A., sencillamente, ya no forma parte de mi vida; ya no le computo. Me costó un montón llegar a ese punto, porque antes absorbía cada gota de información que podía conseguir de él por otras vías. Un día dejé de preguntar, sin más, y todo fue más fácil.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También me di cuenta de que él ya no me quería. Yo no creo en el amor de ida y vuelta, ya lo he dicho. No entiendo ni entenderé jamás que los sentimientos puedan cambiar de esa manera. He estado muy cabreada, pero sigo queriendo a mi amigo o, por lo menos, a su recuerdo. Sigo pensando que era un encanto cuando me invitaba a comer a su casa o me dejaba elegir bar de tapas; extraño su risa y su sentido del humor, ir al cine con él y negarme a compartir palomitas; me sigue enterneciendo el recuerdo de su sensibilidad, de cómo le gustaban Calvin y Hobbes o tocaba a Beethoven en su piano eléctrico. Pero, noticias frescas, no todo el mundo siente como yo, y parece ser que hay quien es capaz de dejar de querer. Y a mí mi amigo A. ya no me quiere.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El invierno pasado me lo encontré en Granada cuando fui de visita. Nos cruzamos por casualidad y charlamos unos minutos, y en realidad fue como si nos hubiéramos visto el día anterior. Fue bonito. Entonces él me dijo que si quería quedar luego para tomar algo, y aunque yo no podía ver mi cara, porque eso es imposible, la sentí iluminarse como un árbol de navidad. Claro, dije, claro que quiero, dame el toque luego y nos vemos en el centro. Y bajé Cartuja ilusionada como una niña, sólo de imaginarme que tomaba café con mi amigo en el Bohemia o en algún otro bonito bar granadino, que podía mirarle a los ojos oscuros, reírme con él y contarle cómo estaba siendo mi nueva vida en Cádiz.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No llegamos a quedar. Se evadió con excusas ese día, y después en Málaga en vacaciones, y al final me mandó un mail en el que puso que creía que ya no tenía nada que decirme. Y no me molestó tanto descubrir que me odiaba, que era algo que yo más o menos intuía, sino que me dolió la forma en que él había agarrado mi ilusión y la había estrellado contra el suelo. Creo que ése fue más o menos el momento de insight: cuando te das cuenta de que alguien te está haciendo daño de una manera tan frontal y directa que tú, si tienes un mínimo de sentido del autocuidado, no puedes permitir que suceda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A partir de ahí todo fue más fácil. Guardé el libro, el cubo, la pulsera y demás objetos transicionales en el cajón inferior del armario, dentro de una bolsa de plástico. Quité su número del móvil, renunciando al breve alivio que me producía verlo cuando buscaba un teléfono con la letra A. Le borré por fin del messenger, porque cada vez que veía su nombre en la pantalla y él no me hablaba era un nuevo rechazo. En realidad, me dedicaba a borrarle y añadirle cada cierto tiempo, pero llegó un día en que no sentí la necesidad de añadirle otra vez.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribo esto porque es navidad, hace ya dos años que no nos hablamos y barajo la idea de escribirle por si le apetece tomar algo. Es raro, porque ya no siento que esté poniendo mucho en juego. Sé que, me conteste lo que me conteste, no me va a dejar con esa sensación de puñetazo en el estómago que me daban antes sus respuestas. Ya no tiene ese poder porque ya no es parte de mi vida ni parte de mí. Pero me da un poco de pereza que me mande otra vez a la mierda. Y ni siquiera sé si me apetece mucho verle.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También escribo esto porque me ha parecido importante compartir el proceso. El mágico proceso de sanación de los corazones, oh ah uh. El indicador definitivo de que ya pasó es que hace meses que no sueño con él, cuando hubo una época en que me pasaba casi todos los días. Le veía en sueños, estábamos bien y entonces yo le decía: "¿Esto es real, no es un sueño? Porque tú no me hablas". Y él sonreía con sus ojos redondos y me decía: "Es real, te lo juro." Así de puteante era mi inconsciente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y a pesar de todo esto, pasó. Pasó y ha pasado y ya no duele. Ahora duelen otras cosas, claro, porque mientras el apego permanezca, el sufrimiento seguirá encontrando su camino a través de mi pequeño y cansado corazoncito. Pero está bien recordar nuestra capacidad de salir adelante, sobre todo en días como hoy, cuando la navidad me está estrujando el cerebro como si fuera un estropajo y no quiero más que acurrucarme en la cama en posición fetal y desear que algunas cosas sean de otra forma.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6194396642249809772?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6194396642249809772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6194396642249809772&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6194396642249809772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6194396642249809772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/el-olvido-esa-cosa-con-plumas.html' title='El olvido, esa cosa con plumas'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-457487338943876916</id><published>2011-12-21T23:34:00.003+01:00</published><updated>2011-12-22T00:00:36.555+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trabajo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Cuando un hombre ama a una mujer, o viceversa</title><content type='html'>DDM dice que es un cínico y que no cree en el amor, aunque allá que se va a ver a su griega en vacaciones, por lo que yo creo que en el fondo es un romántico. El otro día charlábamos del tema de camino al Chorro y él me decía: yo opino que una de las razones por las que no creemos en el amor es porque las parejas que vemos a nuestro alrededor tampoco nos convencen. Si no tenemos en quién fijarnos, si ni siquiera estamos seguros de qué es lo que buscamos, ¿en qué podemos creer?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer por la tarde me tocaba ir solita a la UCI pediátrica, porque mis compañeros están todos de vacaciones. Me planté allí después del café y me encontré una hoja de interconsulta sobre la mesa: ruego atiendan a padres de niño prematuro y blablablá. Qué pereza, pensé. Y encima es la primera interconsulta que hago sola. Pero bueno, valor: me puse la bata, me amarré la trenza y enfilé camino de la UCI neonatal. La bata estaba arrugada, pero la trenza me da la sensación de tener controlado aunque sea el pelo, así que ni tan mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Subí a la tercera y llegué a neonatología, que es una zona que me da muchísima grimita. Los prematuros impresionan: tan pequeños, sin acabar de formar y conectados a todos esos tubos, sondas y respiradores. Son amorfitos y muy feos, algunos tienen heridas, a otros les tapan los ojos para evitar que se queden ciegos. Muy desagradable todo. Pregunto por los padres del niño y me comentan que bajarán después a verme.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Son una pareja de treintañeros largos, con buen nivel cultural. Ella es muy guapa y él tiene unos ojos muy azules y sonríe bastante, sobre todo si tenemos en cuenta que su hijo podría morirse o quedarse paralítico cerebral en cualquier momento. No lo llevan mal, aunque ella está preocupada porque a veces le dan ataques de ansiedad. Dice que hace un tiempo estuvo muy mal por problemas en el trabajo y que no quiere que eso se repita. Le pregunto qué ha cambiado desde entonces que puede evitar que ahora se ponga muy mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi marido, me dice muy seria. Mi marido no estaba entonces y está ahora. Él es mi apoyo. Él es el que me da la energía, el que tira adelante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El trabajo en la UCI te da la oportunidad de observar el amor extremo. Amor hacia los críos, que es igual de fuerte si acaban de nacer o si ya tienen una edad. Padres que llevan su resistencia física hasta el límite, que duermen en sillones o no duermen, que se pasan las horas observando a bebés que, en mi opinión, son bastante aburridos. Sobre todo, amor entre las parejas. Algunas no, claro: hay parejas que se llevaban mal de antes y que ahora no se soportan. Pero cuando ves que se llevan bien y se quieren, es hermoso verlo. Las parejas funcionan como un sistema. Normalmente uno está más entero que el otro, que se apoya en él o en ella. Cuando el que estaba peor mejora, el otro puede venirse abajo, y entonces es el débil el que apoya y el fuerte el que llora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El padre de ayer me decía que al principio su mujer no quería ver al niño por temor a impresionarse y que él la engañó: le dijo que iba a ponerle una foto de Internet de un prematuro con el mismo peso y en realidad era su hijo. Ahora él la lleva a ver al niño y le intercala los ratitos de visita con los de cafetería, para que no se agote, y a veces va a recibir las noticias malas de los médicos para masticarlas un poco antes de contárselas a su mujer. Pero yo se lo digo todo, me explica, toda la verdad, porque creo que tiene que aprender a asimilarlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El amor existe, DDM. Sí que existe. Que nos dé miedo buscarlo, o experimentarlo, o conseguirlo y luego perderlo, es otro tema. O que nosotros no seamos capaces de tener el corazón así de generoso. Pero existir existe: yo lo veo. Quizá no sean parejas perfectas, es probable que haya mucho de apego, de compensar carencias y demás cosas feas, pero hay vetas de amor puro y poderoso que salen a la luz en las situaciones difíciles. Consejo psicológico, o psiconsejo: si quieres saber si tu pareja es la adecuada, imagínatela en una UCI neonatal contigo. Piensa en cómo reaccionaría y en el tipo de apoyo que podría darte. Es un buen test.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer por la tarde salí del hospital a las ocho. Ya era de noche, estaba exhausta y no quería más que irme a entrenar al roco. Pero estaba tan contenta. Iba pensando: qué contenta estoy, cómo me gusta mi trabajo, qué bonito es esto. No creo que mucha gente salga a las ocho pensando esto, así que pensé que tengo mucha suerte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y con esto os dejo y me voy a la camita. A ver si mañana me toca el Gordo. Y si no, pues qué queréis que os diga; hasta cierto punto, ya me ha tocado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-457487338943876916?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/457487338943876916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=457487338943876916&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/457487338943876916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/457487338943876916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/cuando-un-hombre-ama-una-mujer-o.html' title='Cuando un hombre ama a una mujer, o viceversa'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-2331557170630997816</id><published>2011-12-20T18:00:00.007+01:00</published><updated>2011-12-20T23:36:32.093+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arrebatos y voluntos'/><title type='text'>Querida Lucía Etxebarria:</title><content type='html'>&lt;div&gt;Me he leído por lo menos cuatro libros tuyos, así que no pienso que lo hagas del todo mal. Para mí, leer tus novelas es el equivalente a comerme una palmera de chocolate o una bolsa de cheetos: te lo comes si tienes hambre, entra bien, pero ni es alta cocina ni a la larga es bueno para tu salud física y mental.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aun así, respeto a la gente que es capaz de escribir una o varias novelas y, sobre todo, que es capaz de escribir novelas que mi déficit de atención y yo queramos terminar. Dicho esto, me parece que lo de anunciar públicamente que dejas de escribir ficción para adultos por la piratería ha sido una columpiada tamaño pirámides de Bisbal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No se trata sólo de que en estos momentos, cuando la gente las está pasando putas putas, pero putas de verdad, tú vayas por ahí diciendo que te puedes permitir dejar un trabajo que en teoría amas y te llena, sólo porque consideras que las condiciones no son lo bastante buenas. Lucía, corazón: el sábado pasado vi en consulta a un señor que se había tomado una caja de diazepam porque lleva dos años buscando trabajo, se le acaba el dinero de la indemnización y no sabe cómo sacar adelante a sus hijas. Estamos hablando de un señor con dos carreras y quince años de experiencia laboral que va a hacer entrevistas de trabajo a Murcia, a Sevilla, a Alicante; que se fue en verano a Londres a ver si le salía algo. Estamos hablando de que cuando la ambulancia lo recogió estaba tan hecho polvo que tenía una puntuación de cuatro en una escala, la escala de Glasgow, que va del tres al quince.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es decir, que este señor no es que perciba poco por lo que trabaja, Lucía: es que no puede trabajar. No puede. Y está tan desesperado que casi se mata. Eso es lo que hay ahora en España: eso es lo que veo yo todos los días. Me preguntaron que por qué no escribía sobre actualidad: bueno, porque la actualidad, a pie de calle, en vivo y en directo, sin periódicos de por medio, es una puta mierda. Así que si todos los que creen que sus condiciones de trabajo son malas o que cobran menos de lo que merecen dejaran de trabajar... bueno, pues no curraría nadie, eso es así. Tienes todo el derecho del mundo a tu opinión, pero en en el clima social que estamos viviendo me parece una falta de sensibilidad y sensatez que un personaje público suelte algo como esto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tienes razón, Lucía, en que hay que pagar por aquello de lo que se disfruta. Yo creo que lo gratis no existe; que, casi siempre, lo gratis se basa en aprovecharse del esfuerzo ajeno. También opino que la solución, en este punto, no es criminalizar ni culpabilizar a los internautas. Creo sinceramente que entre todos tenemos que encontrar la manera de generar cultura sostenible, encontrando modelos de negocio que hagan que al usuario le compense pagar esa cantidad. Por ejemplo: yo estoy suscrita a Spotify por no oír publicidad. A mí me compensa. Así, poquito a poco, podremos ir cambiando la mentalidad de que por las cosas de Internet no se paga; igual que pagas diez euros por tomarte unas tapas, los puedes pagar por escuchar música todo el mes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También creo, Lucía, que a lo mejor como escritora tienes que cambiar la mentalidad. A lo mejor ahora escribir ya no da para vivir. Bueno, mujer, pues es lo que hay. No sé en qué mundo vives, pero saca tu cabeza de tu piso de Lavapiés y échale un ojo al panorama cultural de ahora. Yo fui hace unos meses a un concierto buenísimo de &lt;a href="http://www.fedecomin.com"&gt;Fede Comín&lt;/a&gt; en Madrid y éramos menos de diez personas. A diez euros por cabeza, menos lo que se llevaba el bar, no creo que ganara más de sesenta o setenta euros por tocar dos horas. Y es bueno, de verdad. Fede ha utilizado el concepto de micromecenazgo para financiar su último disco: donaciones pequeñas que retribuye con regalitos y participaciones en sorteos. También ofrece a su banda para tocar en fiestas privadas. No se le caen los anillos con tal de seguir adelante y poder vivir, mal que bien, de su música. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así hay tela de gente, Lucía. Gente que no tiene por qué ser peor artista que tú; simplemente, ha tenido menos suerte, menos acierto o no ha estado en el momento adecuado y en el lugar adecuado. Mi colega &lt;a href="http://www.alfredodehoces.com"&gt;Fuckowski&lt;/a&gt; ha estado vendiendo y enviando uno por uno ejemplares de sus libros durante años. &lt;a href="http://www.javiermalonda.com"&gt;Javier Malonda&lt;/a&gt; ofrece contenido gratuito, vende sus libros en formato electrónico y da la posibilidad de donar por Flattr. &lt;a href="http://www.letspacheco.com"&gt;Laura Pacheco&lt;/a&gt;, tan brillante como su hermana &lt;a href="http://www.carmenpacheco.es"&gt;Carmen,&lt;/a&gt; empezó a dibujar gratis en Tumblr y ha sacado su primer libro de cómics hace unos días, al parecer con un éxito razonable. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La gente, en resumen, se está buscando la vida. Gente que no tiene nombre ni fama más allá de los círculos de Internet. Qué no podrás hacer tú, que dices una parida del calibre de ésta en tu Facebook y sales literalmente en los periódicos. ¿Que no vendes novelas? Pues monta talleres, da charlas, métete en la facultad. Si no te gusta el sistema de distribución de tus libros o el porcentaje que percibes por ellos, hazte tú cargo. Quique González montó su propio sello cuando se cabreó con su discográfica y no le va mal. Deja de llorar por cómo están las cosas, porque las cosas están así, y tú y tus colegas pro canon y persecución policial no hacéis más que hostilizar a la peña.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aun así, Lucía, lo que más me entristece de tu declaración, y creo que me decepcionaría si me pudiera considerar fan tuya, es el tema de dejar de escribir. No se deja de escribir. No. O, por lo menos, no se anuncia así. Uno lee ese anuncio y se siente estafado, como cuando ves los trucos que esconde el mago o la cara vieja y cansada detrás del maquillaje de los actores. Uno quiere creer que los escritores a los que admira son apasionados, que escriben porque no pueden hacer otra cosa, que existe cierto atisbo de generosidad y belleza en lo que hacen. Creo que ése ha sido tu mayor error. Trivializar tanto la escritura como para poder decir que la dejas con esa tranquilidad. Eso es lo que a mí me huele chungo en tu discurso y creo que por ahí va a ir la boca que hará que tu pez se muera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, quiero decir que a mí no me da ningún miedo que se dejen de publicar libros. Primero, porque ya hay un montón de libros en el mundo, más de los que voy a poder leer en mi vida. Segundo, porque creo que la cultura y la belleza no se van a morir nunca, porque veo cultura y belleza todos los días por estos mundos internáuticos del Señor. Salen a paletadas de mentes brillantes que tengo la suerte de vislumbrar sin intermediarios que las filtren.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin, Lucía, bonita, que me imagino que se te pasará pronto la pataleta ésta del "pues ahora no respiro". Que dices que escribirás novelas para niños: cuidado, porque los niños ven una cosa llamada tele que es preocupantemente gratis. Que escribirás teatro; bueno, espero que luego no vayas por ahí apedreando pasacalles o festivales de entrada libre. No sé, la verdad. Allá tú. Pero no olvides nunca lo que daríamos muchos por estar donde tú te hayas. No seas desagradecida, Lucía, que está muy feo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;***************&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay material muy interesante sobre piratería en &lt;a href="http://http://elcentinel.blogspot.com/search/label/Pirater%C3%ADa"&gt;el blog de Centinel.&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.elsentidodelavida.net/posibles-modelos-de-negocios-para-blogs"&gt;Aquí&lt;/a&gt; hay un artículo de Javier Malonda hablando sobre modelos alternativos de financiar un blog que también está muy bien. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-2331557170630997816?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/2331557170630997816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=2331557170630997816&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2331557170630997816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/2331557170630997816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/querida-lucia-etxebarria.html' title='Querida Lucía Etxebarria:'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3905311837180094495</id><published>2011-12-19T23:34:00.005+01:00</published><updated>2011-12-20T00:05:14.786+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><title type='text'>Escribirlo todo</title><content type='html'>&lt;div&gt;En &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=fpu8cQGn1LY"&gt;este vídeo&lt;/a&gt; dice Adam Ondra, un escalador que se parece preocupantemente a Harry Potter, que él quiere escalarlo todo. Paredes verticales, desplomadas, boulder, deportiva... todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así me siento yo con la escritura. Yo quiero escribirlo todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribir novelas policiacas, románticas, de humor, dramones tremendos que al final se arreglen en un final feliz. Quiero escribir poesía rimada, humorística, seria, poesía de Dios Se Me Está Partiendo el Corazón Ahora, sucedáneos de Luis García Montero, acrósticos, verso libre. Quiero escribir ensayos sobre literatura o psicología. Quiero escribir biografías de gente conocida e inventarme una para mí. Quiero escribir mis diarios, siempre, y cuentos cortos y largos, incluso algún microrrelato, aunque se me den fatal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribir realismo sucio, con descripciones escuetas de escenas urbanas que terminen en un final inquietante y Carveriano. Quiero escribir sencilla, como Auster, y a veces dejarme ir con metáforas coloridas y largas, a lo Belén Gopegui o Isabel Allende. Quiero tener una imaginación desbordante y también la capacidad de atenerme a lo real. Inventarme mundos extraños y explorar el que ya tenemos. Escribir con ilusión Coelhiana o cinismo a lo Buckowski, con ironía a veces, con sencillez, con pasión siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero relatar lo que me pasa todos los días e inventarme lo que me gustaría que pasara. Quiero contar las historias de la gente que se me cruza por la calle, hablar de mis amigos y de la gente linda, explicar por qué me parecen importantes casi todas las cosas. Quiero escribir sobre nadar, sobre escalar, quiero contar mis recetas de cocina favoritas y la mejor manera de pintarse las uñas. Quiero escribir en primera persona, en un tú indefinido, en narrador omnisciente. Quiero escribir bellas historias de amor y sucias escenas de sexo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribir por las mañanas, cuando me levanto y todo está silencioso y frío, mientras se hace el café en mi cocina-armario y se despierta el sol por detrás de la Catedral. Quiero escribir en el trabajo, en los ordenadores corporativos que no me dejan abrir más que el bloc de notas chungo porque no tienen Office, o en las libretas con publicidad de los laboratorios. Quiero escribir por las tardes, ahora que anochece temprano y está bien quedarse a veces en casa, protegido por la luz del flexo. Quiero escribir de noche, cuando todos se han callado, no me queda nada por hacer y puedo escuchar mis pensamientos alinearse tranquilos y claros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribir en mi moleskine, en los asientos traseros de un autobús de línea o en un avión, justo antes de que empecemos a aterrizar y las azafatas me obliguen a cerrar la mesita. Quiero escribir en mi Mac blanco de teclas suaves o en teclados antiguos que hagan mucho ruido cuando los pulse rápido con mis dedos de uñas pintadas. Quiero escribir en libretas grandes de anillas, con hojas blancas o de rayas (cuadros no, cuadros nunca).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribir sola en casa, en talleres rodeada de gente, en bares. Quiero escribir en mi salón mientras un hombre guapo también escribe o quizá lee, o cocina algo rico mientras me mira a ratos de reojo. Quiero escribir desnuda o con mitones en las manos porque hace muchísimo frío. Quiero escribir despacio, parando en cada párrafo para mirar el Facebook, o deprisa, dejándome llevar mientras se me olvida el resto y pienso en que cuando tecleo a gusto la boca me sabe a sangre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero escribirlo todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(El tema, supongo, es que hay que vivir un poco también. Qué pereza.)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3905311837180094495?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3905311837180094495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3905311837180094495&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3905311837180094495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3905311837180094495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/escribirlo-todo.html' title='Escribirlo todo'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-4254550256163581222</id><published>2011-12-17T20:42:00.005+01:00</published><updated>2011-12-17T22:43:17.883+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me puedo creer que no tuviera etiqueta de Sexo'/><title type='text'>Baños</title><content type='html'>Le propongo los baños árabes porque tengo frío y porque es la única manera que se me ocurre de mirarle mucho rato (casi) desnudo. Lo justifico porque estamos cansados, hace ya tiempo que se hizo de noche y no hay muchas otras formas de pasar el tiempo en la ciudad helada. Vamos en ropa interior, porque a ninguno se nos ha ocurrido traernos bañadores en diciembre. Menos mal que los dos somos fans de la sencillez, así que él lleva unos boxer negros elásticos y ajustados y yo llevo sujetador y bragas negras. Podría pasar por un bikini, quiero pensar. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es curioso cómo en verano andamos paseándonos por ahí con toda la carne al aire, pero cuando nos acostumbramos a sentir la piel bajo las capas de ropa, despojarnos de ellas se convierte en una provocación abierta. Así que cuando salimos de los vestuarios y nos encontramos en el pasillo, nos miramos con curiosidad y sonreímos un poco. El suelo está caliente y todo huele a incienso dulzón y un poco a cloro. La música relajante no es demasiado cutre, así que me siento casi digna cuando atravieso la cortinilla que da entrada al recinto de baños y le noto a él pisándome los talones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nada de líos raros, establecimos antes de venir. Sin confusiones. Somos amigos, punto; amigos que van a pasar un fin de semana juntos a una ciudad desconocida. Yo le deseo de forma digamos inofensiva, como se desea a Brad Pitt o al marido de tu hermana: con la resignación tranquila de lo imposible. Ahora mismo, en realidad, sólo quiero meterme en el agua.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay varias piscinas con diferentes grados de calor y, en el centro, una de agua fría que corre desde una pequeña cascada. Se trata de ir alternando temperaturas, nos ha contado la señora de la recepción mientras nos daba las llaves de la taquilla. Es bueno para la circulación. Así que empezamos en una piscina templada y rectangular. No tiene mucha altura: la justa para que él tenga que agacharse bastante para mojarse el pelo y después salga del agua como un diosecillo moreno y guapo que me sonríe tras las pestañas mojadas. Y su sonrisa me destruye, pero yo aguanto y también me agacho, y me echo la melena mojada hacia atrás pensando que a lo mejor, si me concentro mucho mucho, puedo convertirme en una diosa sexy y atractiva de esas que salen en los anuncios de perfume.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque a él no le gusto. Si algo tengo claro en esta noche de invierno, en este viaje improvisado en el que nos hemos embarcado, es que a él no le gusto. Porque sólo me dice "estás guapa" a veces, cuando me he cambiado el peinado o cuando me pongo falda, pero utiliza el verbo estar y no el verbo ser, y eso, unido al tono casi de sorpresa con que lo dice, me convencen de que no le gusto. No pasa nada. Ningún planeta se ha acabado por eso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vamos a la piscina fría. Nos reímos mientras competimos por ver quién tarda menos en ser capaz de meterse en el agua helada, y al final gano yo, que soy tan estoica en el amor como en la temperatura. Él baja los ojos hasta mi sujetador, "¿tienes frío o te alegras de verme?", bromea. "No me hagas mirarte los gayumbos", sigo yo la broma, y salgo corriendo del agua para volver al calor. Esta vez nos metemos en la segunda piscina, un poco más caliente que la primera, y el contacto con la piel fría después del último baño hace que un cosquilleo ingrávido me envuelva el cuerpo. Siento como si mi piel se dilatara y me dejo flotar en la superficie del agua.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él está sentado en una esquina. Me coloco enfrente. "Ponte a mi lado, ¿no?", me dice, y de repente se enciende una alarma en mi cerebro. Ponte a mi lado. Porque yo no le gusto y lo sé, y no sé si quiero ponerme a su lado porque con el pelo mojado está tan guapo que no puedo respirar. Porque sus ojos claros me miran desde encima de su sonrisa golfa y le brillan en las pupilas los anzuelos que podría clavarme si quisiera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que me evado, sonrío, me levanto, me voy de nuevo a la piscina fría y después a la tercera más caliente, que me sigue pareciendo agradable porque me encanta el agua ardiendo. Ahora es él quien se sienta a mi lado, charlamos un poco, nos quedamos en silencio. Me mira, y no quiero decir que sus ojos se cargan de significado porque me parece una mierda de expresión, un topicazo, pero es así. Y entonces yo comprendo que quizá no le guste, pero que en este momento, en este lugar, no sé si por el aumento de circulación de las dos aguas o por el pelo mojado o por el conjunto bragas y sujetador con relleno, le gusto. Y eso me aterra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Piscina fría, piscina caliente y él ya empieza a decir que tiene un poco demasiado calor, y yo no sé cómo interpretarlo. Porque esta vez se sienta a mi lado, pero a mi lado de verdad, con una porción considerable de su muslo tocando mi muslo, de su brazo tocando mi brazo. Entra otra pareja y se meten en la primera piscina. Yo miro al frente muy seria, él sonríe, me aparta con la mano el pelo de la cara, y entonces es cuando yo no puedo creer a la voz que sale de mi boca y dice no, de verdad, no, dijimos que amigos, no estropeemos las cosas, de verdad, no. Y entonces él se queda muy serio, y a mí se me ocurre que la única forma de que no me siga es mudarme a la última piscina, la más caliente de todas, y eso hago, no sin antes meterme en el agua fría por razones que a estas alturas son bastante obvias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero me sigue, y aunque frunce el ceño al meterse en el agua ardiendo, vuelve a acercarse a mí. Esta vez su cuerpo no toca el mío y sigue sin sonreír. Yo le miro interrogante, sin atreverme a preguntar si se ha enfadado. No quiero empezar una retahíla de explicaciones, así que bajo un poco el culo, apoyo la cabeza en el borde y cierro los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces siento su mano en mi estómago, y para cuando abro los ojos y le miro ya es demasiado tarde. Porque me atraviesa serio con sus ojos mientras sus manos juegan con mi ombligo y con mi vientre. Su mano grande, que cubre entera casi toda mi cintura y que es morena, nudosa y muy suave. Intento sonreír, preguntarle qué hace, pero se me mueren las palabras a mitad de camino y miro al frente, porque de repente ya no siento nada en ninguna parte: sólo el burbujeo en la superficie de la piel y en la tripa una bomba, una araña, una serpiente gigante. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su mano baja, cruza la frontera de las bragas, explora y se hunde entre los pequeños montículos de carne. Yo cierro los ojos, suspiro y me deslizo un poco más en el banco, abriendo las piernas. Porque no es que quiera o que ni quiera: es que sé que en este momento no tengo opción, que podría derrumbarse el techo, que la pareja de la piscina uno podría sentarse ahora mismo en nuestra piscina y yo seguiría sin más opciones que quedarme ahí quieta, con las piernas abiertas y los ojos cerrados. Sigue moviendo despacio los dedos y se mantiene lo bastante alejado de mí como para que su mano sea lo único que me toca. Y me mira, me mira, me sigue mirando, lo noto a través de mis ojos cerrados como el calorcillo persistente de un flexo. Sus dedos se introducen y salen, escarban, dan vueltas con suavidad y yo no puedo creerme que esto esté pasando, y querría girarme y comerle esos labios oscuros que tiene, la frontera dudosa de su sonrisa, pero simplemente no puedo, porque él está serio, tan serio...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mientras sigue moviendo los dedos en círculo, abro los ojos, giro la cabeza y veo sus ojos helados clavados en mí, su cara sin un atisbo de sonrisa. Y no son sus dedos diestros los que hacen que al final yo me disuelva en un orgasmo incrédulo y acuático: es eso, es la seriedad que ha tatuado en su cara, la importancia abismal con que me mira.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-4254550256163581222?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/4254550256163581222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=4254550256163581222&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4254550256163581222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/4254550256163581222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/banos.html' title='Baños'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-5688128229841573328</id><published>2011-12-17T00:01:00.005+01:00</published><updated>2011-12-17T00:35:20.664+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Huevos kinder</title><content type='html'>Un euro diez había costado el huevo kinder, y mientras ella le mira rasgar el papel con ojos entusiasmados, se pregunta cómo ha subido tanto el precio, o si valía tanto cuando ella era pequeña. Entendiendo, más o menos, por qué sus padres lo consideraban un artículo de lujo y no se lo compraban casi nunca; por eso y porque ella se dejaba la mitad del chocolate y se iba enseguida a por el juguete.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él hace lo mismo. Deja las dos mitades del huevo abiertas sobre la mesilla de noche y coloca el otro huevo, el amarillo pequeñito, en la palma de su mano. Está sentado con las piernas cruzadas sobre el edredón, sonriente y espídico, mientras ella, tumbada, apoya la mejilla en la mano y piensa en dormir otro rato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sacude el huevo amarillo. Ella comienza a darle mordisquitos al chocolate, que le parece absurdamente fino y dulce, y tan poco motivador como en su infancia. Él pega el oído para ver si consigue averiguar lo que tiene dentro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Me gusta cuando suena a piezas, a que hay muchas piezas que se pueden montar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella sonríe. Por fin, él abre el huevecito y saca los papeles de instrucciones y las piezas. La pieza, para ser más exactos. Es un llaverito con forma de coche de carreras. Pero no es un coche, sino la silueta de un coche, y todo lo que hay que hacer es pegarle la imagen del coche real encima y engancharlo a las llaves que todo niño actual debe tener.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él frunce el ceño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Esto es una mierda de regalo - dice, mientras despega el papel y lo adhiere al llaverito de plástico -. ¿Ahora es esto lo que regalan con los huevos kinder? No me lo puedo creer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- A ver, yo qué sé, ¿qué esperabas? Son regalitos cutres, te parecían mejores antes porque eras pequeño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No, no, no es eso - protesta él -. Cuando era pequeño los regalos eran mucho mejores. Traían maquinaria de metal y todo. ¡Traían hasta poleas!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Poleas? Pues seguramente alguien habrá decidido que era peligroso y las habrán retirado. Es más difícil que los niños se metan el llavero por la nariz que una polea metálica.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él se ha puesto de pie y da vueltas por la habitación, indignado, mientras agita al inocente llaverito como si quisiera arrancarle alguna confesión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pero es que si por lo menos fuera un coche de verdad... pero es que ni siquiera es un coche, ¡¡es la foto de un coche!! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No es para tanto, cariño. Tranquilo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella no sabe si reírse o preocuparse, porque la imagen de él, en pantalones de pijama y sin camiseta, con el pelo ligeramente canoso brillando al sol de la mañana y el llavero colgando del dedo índice, le resulta un poco cómica. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sï que es para tanto. ¡Son los niños, es su ilusión! ¿Tú te crees que a un niño le puede apetecer jugar con esto? Un niño necesita algo que montar, algo que construir. Necesita piezas. No se puede jugar con un llavero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yo creo que estás exagerando, ¿eh? Los niños juegan con todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él resopla y da vueltas por la habitación, y a ella se le ocurre que a ver si encuentra trabajo de una vez y desfoga toda la energía contenida que está volcando ahora mismo en el huevo kinder. Porque esta escena le parece profundamente rara. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Voy a llamar al teléfono del consumidor. O a poner una hoja de reclamaciones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿A quién?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pues yo qué sé, a la fábrica kinder o a quien sea. Es que no me parece bien, mi amor, en serio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Estás como unas maracas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella se ha sentado en la cama y decide que definitivamente la situación le parece graciosa. Le hace gracia cuando él se pone a repasar los papelitos que venían con el regalo, buscando un número de teléfono al que llamar para protestar. Le hace gracia cuando llama a información telefónica preguntando a quién le puede decir que los regalos del huevo kinder de ahora son una basura. Le hace gracia verle todo sulfurado, repitiendo una y otra vez "¡es que ni siquiera es un coche!". Pero entonces él cuelga el teléfono y suspira. Se sienta en el borde de la cama, se encoge de hombros, acaricia el llavero con resignación y casi con cariño.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No se puede jugar con un llavero - repite, bajito.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y es en ese momento cuando a ella la cosa deja de hacerle gracia, y no sabe por qué.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-5688128229841573328?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/5688128229841573328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=5688128229841573328&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5688128229841573328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/5688128229841573328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/huevos-kinder.html' title='Huevos kinder'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8343624897822198707</id><published>2011-12-16T01:13:00.002+01:00</published><updated>2011-12-16T01:31:16.332+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><title type='text'>Adicta</title><content type='html'>Escribir todos los días es el mal. Es el bien, claro, pero es el mal porque te das cuenta de que vuelves tarde de una cena con la roquipandi, estás hecha polvo, mañana tienes que madrugar y, aun así, te sientas delante del ordenador a escribir algo. Porque te haces adicta.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a pasarte el día recolectando imágenes, impresiones e ideas, a apuntar en la libreta de tu coco (porque la libreta física nunca te acuerdas de cogerla) posibles títulos de post.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a escribir con la mente, a ir relatando con palabras los momentos de tu día y pensando en cómo podrías describir las escenas para que los demás puedan verlas con tus ojos. Cómo puedes describir tu sensación sentada en el autobús a las ocho de la mañana camino del hospital, rodeada de universitarios, mientras te preguntas si tú podrías pasar por universitaria, te contestas que sí y miras el cielo de la bahía naranja y rosa sobre el mar en calma.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a hacer cosas raras, como salir del trabajo y caminar hacia el paseo marítimo, hundir tus botas de tacón en la playa y luego tumbarte junto a la orilla, con el bolso como almohada, sin importarte que las bragas se te estén llenando de arena, sólo porque sabes que tienes cierto compromiso extraño contigo misma y con tus lectores de vivir la vida así, porque ésas son las cosas que luego se escriben, porque son las pequeñas cosas que marcan la diferencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a sentarte aquí y entrar en el flujo extraño de la escritura. Al proceso misterioso por el que las ideas se transforman en palabras, y cómo tú contemplas la forma en que tu cerebro ordena, escoge y compone para acabar formando frases que al final describen tu realidad de una forma más o menos digna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a vuestros comentarios después, a vuestras palabras siempre amables, al honor de formar parte de las rutinas ajenas. A la posibilidad de seguir conociendo a gente bonita que tiene el detalle de emocionarse con lo mismo que tú. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta al exhibicionismo, a la sinceridad, al corazón roto y abierto y esparciendo sangre entre las letras, a la calidez, a la ternura, a la rabia, al humor, al no puedo creerme que otra vez esté hablando de uñas, al vergüenza de tus hijos Marina como lea esto DDM te vas a tener que suicidar. Adicta a la ingravidez deliciosa de los dedos sobre el teclado. Adicta a la suerte gigante de tener una pasión, algo que amas mucho mucho mucho mucho y que puedes hacer siempre siempre siempre siempre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adicta a escribir. O a bloguear. Llámalo X. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8343624897822198707?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8343624897822198707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8343624897822198707&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8343624897822198707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8343624897822198707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/adicta.html' title='Adicta'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-1033593227247259088</id><published>2011-12-14T22:01:00.002+01:00</published><updated>2011-12-14T22:50:07.897+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias y batallitas'/><title type='text'>Mamá, yo quiero ser santa</title><content type='html'>Esta entrada se la dedico a Neikos y a su dulce y recién nacido Mateo. Sed felices, pequeños.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo no sé en qué punto de mi perturbado cerebro infantil nació la idea de ser santa. Ya os digo que creo que era una mezcla entre querer coger buen sitio en el cielo, por un lado, y pretender ser siempre la mejor en todo y también en la religión y la bondad. Igual que quiero sacar dieces, pues quiero ser santa: así funcionaba yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi inspiración era clara: Santa Teresa de Jesús, la santa que fundó mi colegio, las Teresianas. Santa Teresa así grosso modo era muy muy buena de pequeña, y su madre se murió, y luego quería irse a África para ser mártir y que le cortaran la cabeza, pero la pillaron saliendo de Ávila y se tuvo que confirmar con ser santa a secas. Creo que me gustaba porque había empezado a ser santa desde pequeña, que era lo que quería yo. Por otra parte, yo tenía bastante claro que quería ser santa, no mártir, que he tenido mi época religiosa, pero sufrida no he sido nunca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De pequeña el rollo religioso me gustaba mucho. ¿Por qué? Pues no sé, me resultaba reconfortante. Había cosas buenas y cosas malas, tú te limitabas a hacer las buenas, Dios siempre estaba ahí, te escuchaba y tú podías pedirle cosas aunque no te hiciera ni caso. Y si la liabas, pedías perdón y punto. Yo hablaba mucho con Dios y le contaba mis problemas. A lo mejor de haber podido escribir un blog de pequeña no habría necesitado la religión, quién sabe. Pero así tenía como una especie de amigo invisible superpoderoso que encima me prometía cosas bonitas para después de la muerte. Recuerdo que entonces la muerte me daba cero miedo; más bien sentía curiosidad, y algunas veces hasta me entraban ganas de suicidarme para ver qué pasaba (esto es cien por cien morboso y raro, lo sé y lo siento).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que quería ser santa. ¿Qué hacía para conseguirlo? En mi cabeza era bastante fácil: se trataba de ser buena todo el tiempo, punto. También rezaba mucho: por la mañana, por la noche y cuando me acordaba a lo largo del día. Recuerdo perfectamente mi rutina de rezo nocturno: un padrenuestro, tres avemarías, un gloria, angel de la guarda, Jesusito de mi vida y la señal de la cruz. Luego lo fui tuneando a medida que aprendía oraciones nuevas, como una superbonita de la que todavía me acuerdo:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Bendita sea tu pureza&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;y eternamente lo sea&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;pues todo un dios se recrea&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;en tan graciosa belleza&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;a ti, celestial princesa&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Virgen sagrada, María&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;te ofrezco desde este día&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;alma, vida y corazón&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;cuídame con compasión,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;¡no me dejes, Madre mía!&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me encantaba la exclamación del final y la pronunciaba mentalmente así como en un éxtasis de fe. Recuerdo que mi abuela me regaló una virgen de escayola pintada a mano para que la colgara en el cabecero de mi cama y tuve una época super friki hardcore de Dios en que por las noches rezaba de rodillas frente a mi Virgen de escayola. Era preciosa y tenía dedos largos largos, que según mi tío Quique tienen que ver con la espiritualidad. Las oraciones me reconfortaban, por el tema poético-lírico, creo yo. Ahora, de mayor, de vez en cuando recito poesías que me sé de memoria porque tranquilizan a mi corazón ateo. La única oración que sigo rezando cuando me acuerdo es la de San Francisco, sobre todo la parte de "Oh, Señor, haz que yo no busque tanto/ ser comprendido, sino comprender/ ser consolado, sino consolar/ ser amado, sino amar." Me gusta, yo qué sé. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo debí de ser la única niña de España y del mundo que hizo la comunión firmemente convencida de que quería hacer la comunión, seguir a Jesús e ir al cielo. El momento problemático llegó en la confesión, cuando teníamos que ir a decirle nuestros pecados al cura para comulgar en gracia de Dios. Que es la caña el tema de la religión cristiana: al fin y al cabo, te confiesas y vuelves a quedar limpio, es como meter el alma en la lavadora. Los budistas y su karma infinito e inmutable: eso sí que es complicado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La cosa es que yo no sabía cómo decirle al cura que yo... en fin... que yo había pensado y hecho cosas llamémosle sucias. Pero sabía que tenía que decírselo porque eso era muy muy malo, y si comulgaba sin confesar eso me iba a freír en las llamas del infierno. Al final lo camuflé entre otros pecados menores, como el típico que va a comprar a la farmacia y dice "tiritas, betadine, &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;condones &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;y esparadrapo". Pues yo dije algo como "he mentido, he pegado,&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt; he cometido actos impuros&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; y me he peleado con mi hermano". El cura asintió y no me llamó pervertida ni nada, así que bien. Hice la comunión en gracia de Dios y me puse super contenta de haber lavado el pecado original, y durante una época iba a misa los domingos y rezaba rosarios por las tardes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Durante la adolescencia mi relación con la religión iba y venía. Seguí creyendo varios años, aunque todo se hacía cada vez más laxo y confiado en la supuesta misericordia infinita de Dios y en que al final me pasaría la mano. Digamos que era muy difícil combinar mis oraciones a la celestial pureza de María con mis pensamientos lujuriosos hacia Leonardo DiCaprio y diversos maromos morenazos dos o tres años mayores que yo. Me separé definitivamente de Dios cuando, en cuarto de ESO, llevamos a cabo una serie de debates sobre anticonceptivos, homosexualidad, masturbación y sexo prematrimonial que me hicieron ver claramente que aquello no era para mí. Me afectó especialmente el tema de la homosexualidad: ¿cómo podía estar Dios en contra del amor? Me resultaba muy ajeno y simplemente dejé de creer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Tonteé de nuevo con la fe en unos campos de voluntariado religiosos a los que fui con dieciséis años, pero ahora creo que no era la fe, sino las hormonas. La última vez que pensé en Dios fue también haciendo voluntariado, en un centro para enfermos de SIDA de Málaga, porque uno de los enfermos me miró a los ojos de una forma que yo pensé que era Jesucristo. Verídico. Y yo tenía casi veinte tacos, ojo, pero se ve que seguía siendo sugestionable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Por último decir que ahora no es que no quiera creer; simplemente es que tengo cero fe. Cero. Nada. No me lo trago. La religión cristiana/católica y la Iglesia me parece que están fundadas sobre una serie de mitos y dogmas tan raros y tan absurdos que hace falta ser muy ingenuo para creérselos. Por eso supongo que fui religiosa siendo niña: porque sólo pude creer en Dios mientras creía en los reyes magos o tenía amigos invisibles. En el momento en que perdí mi capacidad de fantasear e imaginar con cierta verosimilitud, perdí la fe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Hoy pienso que en realidad ser cristiano es superguay, y que ojalá ojalá yo me tragara la historia del Dios que lo creó todo y que vino a salvarnos y que nos va a llevar a un lugar mejor si somos buenos. Ojalá pudiera seguir hablando con Dios por las noches y pensando que le da un sentido a todo. La vida sin Dios da bastante más miedito. Pero bueno. No me va mal. Ahora mismo creo en la Iluminación y en practicar el amor bondadoso y confío en que me irá bien en lo trascendental... y bueno, sólo espero que después de la muerte no pase como decía Mr. Bean en un monólogo que vi una vez: que al final los judíos tenían razón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-1033593227247259088?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/1033593227247259088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=1033593227247259088&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1033593227247259088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/1033593227247259088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/mama-yo-quiero-ser-santa.html' title='Mamá, yo quiero ser santa'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6165964329648030913</id><published>2011-12-13T22:25:00.004+01:00</published><updated>2011-12-14T20:33:39.446+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias y batallitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El mal'/><title type='text'>Navimal, II: Cualquier tiempo pasado fue mejor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Andaba yo esta tarde paseando por la Viña, que es un barrio antidepresivo, en serio. Un barrio Prozac. Estás en tu casa pensando que la vida carece de sentido, sales a la calle y si no te animas es que estás muerto por dentro. Caminas por las callecitas oscuras y sin coches, con las luces de navidad encendidas y los villancicos saliendo de la puerta de los comercios. Ves al ferretero, a la frutera, al zapatero y escuchas salir de las tiendas el rumor de las conversaciones, "llévate esta lana que no pica nada", "ponme chirimoyas, pero sólo si están para comerlas". Mi tutora me cuenta que su padre vive en el centro de Cádiz porque dice que está "seducido por los callejones". Así me siento yo: seducida por los callejones, qué preciosa frase.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mientras caminaba he visto un belén que había montado nosequé asociación en una casapuerta (casapuerta=portal+patio en gaditano), y entonces me he acordado de esos tiempos antiguos en que no estaba poseída por el señor Scrooge y me gustaba la navidad. Aquellos tiempos en que la vida era no mejor, pero sí más simple. La infancia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando yo era pequeña me ENCANTABA la navidad. Para empezar, las navidades de la infancia duraban como doscientos años, o por lo menos a mí se me hacían larguísimas. En el colegio preparábamos villancicos y los cantábamos en la fiesta. Nunca me elegían para hacer los solos, porque querían a niñas con la voz muy aguda y yo canto bien pero un poco ronco, pero podía llevar mi pandereta y tocarla con el dedo mojado en saliva. Y me encanta cantar y me encantan los villancicos, sobre todo los rocieros que nos enseñaban en el cole.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además, yo de pequeña era superreligiosa. Ésa es una faceta oscura de mi vida que algún día revelaré aquí, pero el caso es que yo de verdad de verdad que creía en Dios. Oye, y estaba guay: era como no sentirse nunca sola. Dios estaba allí, te escuchaba y te consolaba por algún mecanismo extraño. Durante un tiempo, incluso, me empeñé en que quería ser santa. El proceso mental por el que llegué a esa conclusión era sencillo: si la vida duraba X años pero el cielo duraba infinito, yo prefería hacer méritos para el cielo. Y ya que iba a ir allí, quería pillar un buen sitio. Luego me di cuenta de que ser santa era muy complicado e implicaba celibato y soltería, y como yo siempre he tenido muy claro que no quería ser ni célibe ni soltera, me quité.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al grano, que me despisto. Como era superreligiosa, pensaba en el sentido profundo y espiritual de la navidad. Me pasaba todo el Adviento intentando ser más buena para preparar la llegada del niño Jesús, porque por aquel entonces no me la pelaba el niño Jesús. La Historia Sagrada siempre me ha parecido muy bonita: como una gran cuento épico, una especie de Señor de los Anillos trascenental. Y Jesús, aunque me la pele, me cae muy bien, y de hecho de pequeña me daba verdadera penita que lo hubieran crucificado, y siempre deseaba que fuera de otra manera, como la típica peli de la que ya te sabes el final pero que no puedes evitar querer cambiar. Así que me daba pena el niño Jesús, porque pensaba: ahora eres un bebé primoroso, pero en breve serás un niño repipi y allá por marzo te putearán y te crucificarán. Así que disfruta ahora que puedes y que la gente te trae regalos en vez de escupirte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También me encantaba el día en que ibas al colegio y te disfrazabas de pastorcita. El traje de pastora era genial: Camisa, chaleco, delantal, falda de florecitas, pañuelo en la cabeza y sobre todo sobre todo las zapatillas de pastora, esas con esparto y cintas que se ataban alrededor de la pierna y que al final del día siempre se te quedaban colgonas, a no ser que te las apretaras hasta cortarte la circulación. Y el zurrón donde tu madre te metía mantecados. Ah, porque también era una época en que te podías llevar mantecados al recreo y/o desayunar mantecados, que también era algo muy genial de la navidad y afortunadamente lo sigue siendo. De hecho, si me apuras, los mantecados casi casi hacen que esta Época del Averno me compense.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-BlnfllEFe00/TufK8duMcmI/AAAAAAAAAd0/InV4s-ZsXP4/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-13%2Ba%2Blas%2B22.59.29.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-BlnfllEFe00/TufK8duMcmI/AAAAAAAAAd0/InV4s-ZsXP4/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-13%2Ba%2Blas%2B22.59.29.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5685736194697884258" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 224px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Fotito del día de disfrazarse en mi infancia. Yo soy la del centro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La PK es la que está justo debajo del mural. ¡Te quiero, PK!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además estaba todo lo de hacer manualidades navideñas, belenes variados, plastilina, dibujitos etc etc etc. Qué chollo los profesores, que en esa época no tienen que pensar temática para las actividades. A mí me encantaba dibujar belenes, pero no sólo el nacimiento, sino belenes con muchas figuritas, con pastorcitos, ángeles, los reyes, gallinas, patos, árboles, ríos... y la estrella fugaz encima de todo, enorme y muy amarilla, con la cola terminada en picos. Los belenes siempre me han fascinado, y de niña imaginaba que me hacía muy pequeñita y podía meterme en el belén, pasear por el río de papel albal y tocar con la mano a los burritos de plástico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los regalos estaban muy bien, aunque en realidad mi relación con ellos se basaba en el autoengaño. Me engañaba diciéndome que este año sí, que este año jugaría con la Nena Melenas, el Penique Elástic o La Herencia de la Tía Ágata, cuando en realidad yo nunca en mi vida he jugado a prácticamente nada. Mi infancia se reducía a leer todo el rato, y no estoy fardando de intelectual: es que leer me parecía mucho más divertido que todo lo demás. Como ya os he contado alguna vez, menos mal que mi madre me llevó a los scouts aunque llorara y me salvó de convertirme en una autista. Aun así, los regalos me hacían siempre mucha ilusión, y pasaba por lo menos tres días inseparable de mi nueva muñeca/peluche/cosa y creyéndome que era una niña normal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Había más navicosas en mi infancia. La obra de teatro, que solía ser vanguardista e incomprensible porque mi profesora estaba loca. La fiesta de los scouts, que también tenía sus teatrillos y donde hacíamos concursos de tartas y disfraces. Con los scouts también fuimos un par de veces de... ¿cómo se llama? Cantando por la calle para recoger dinero para los pobres. Tiene un nombre, pero no me sale ahora mismo (Edito: PASTORAL. Íbamos de pastoral). Y después de Nochebuena nos íbamos de campamento, que era un campamento que a mí nunca me apetecía porque se pasaba muchísimo frío dondequiera que fuéramos, pero que al final me acababa molando. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que aquello sí que eran navidades bonitas y especiales y ambientadas. Eran mágicas. Estaba guay que todo estuviera lleno de navidad, porque tú eras parte de ello, eras el núcleo. Porque hacías cosas divertidas con alegría y con ilusión. Así que bueno, a lo mejor sí es verdad que las navidades se hacen por los niños, y a lo mejor hay que resignarse a su obligatoriedad aunque sólo sea para que ellos se lo pasen tan bien como yo me lo pasaba entonces. En cualquier caso, ahí están, que le vamos a hacer, así que intentaré poner buena cara, comer muchos mantecados y, ¿quién sabe?, quizá comprarme una pandereta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6165964329648030913?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6165964329648030913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6165964329648030913&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6165964329648030913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6165964329648030913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/navimal-ii-cualquier-tiempo-pasado-fue.html' title='Navimal, II: Cualquier tiempo pasado fue mejor'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-BlnfllEFe00/TufK8duMcmI/AAAAAAAAAd0/InV4s-ZsXP4/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-13%2Ba%2Blas%2B22.59.29.png' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-3325755956429569608</id><published>2011-12-12T23:47:00.004+01:00</published><updated>2011-12-13T00:01:44.221+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Videoposteando'/><title type='text'>Llevando el exhibicionismo siempre un poco más allá</title><content type='html'>Sin mucha presentación, me lanzo de lleno en el mundo del videoblogging... chanchanchán...&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nota: el contenido del vídeo es otra pregunta del formspring. Que ya me vale a mí, por cierto, que soy lo peor contestando :(&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nota 2: Hablo muy bajito, pero es porque me da vergüenza que me escuchen los vecinos y piensen que estoy loca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style=" color: rgb(68, 68, 68);  white-space: pre-wrap; font-family:monospace, sans-serif;font-size:13px;"&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/jIyDEYibHqs" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-3325755956429569608?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/3325755956429569608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=3325755956429569608&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3325755956429569608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/3325755956429569608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/llevando-el-exhibicionismo-siempre-un.html' title='Llevando el exhibicionismo siempre un poco más allá'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/jIyDEYibHqs/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6142905362527990533</id><published>2011-12-11T21:39:00.004+01:00</published><updated>2011-12-11T22:56:17.950+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arrebatos y voluntos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El mal'/><title type='text'>Navimal, I: primer alegato</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;A mí antes me gustaban todas las fiestas, así, sin criterio. Navidad, Semana Santa, San Valentín, Halloween: todas. Ni día del Corte Inglés, ni invento consumista: yo siempre decía que las oportunidades de divertirse hay que aprovecharlas. Divertirse, regalar, zampar, salir por ahí a organizar cenas caras. Era una entusiasta. Lo que yo no sabía y sé ahora es que la vida se va encargando de que tus experiencias en los festejos varios vayan siendo cada vez más decepcionantes, hasta que se te quitan las ganas de volver a celebrarlos. Y en ese punto, cuando ya no tienes ganas, llega la gran putada de estos acontecimientos: que son por cojones. Que no te dan opción.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las navidades me aberran desde su planteamiento, que es absurdo desde el principio. Celebramos que ha nacido el niño Jesús, en un pesebre y tal, vale. ¿Cómo lo celebramos? Comiendo hasta reventar, bebiendo como si no hubiera un mañana, regalándonos un montón de cosas que no necesitamos, gastando en luces navideñas, gastando en fiestas de fin de año, y todo esto encima con bastante mal humor. Esto ya de por sí sería chungo si yo fuera creyente, pero es que encima yo No Creo en Absoluto. Sin profundizar en las razones morales y filosóficas, digamos que todo el rollo del Dios cristiano me resulta como muy poco verosímil. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que tenemos unas fiestas religiosas, impuestas porque sí y que se contradicen en su planteamiento. Aquí voy a soltar los típicos tópicos: que si el niño Jesús querría que compartiéramos con los pobres, que si mandemos a Africa el dinero que nos íbamos a gastar en turrón... etc etc etc. Y es muy cierto, pero insisto, ¡es que yo no creo en el niño Jesús! ¡Es que me la pela que naciera! Para mí lo ideal no es mandar el dinero a los necesitados, que también, sino que la Navidad se aboliera por anticonstitucional y me dejaran tranquila.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pensando profundamente en por qué la Navidad es tan chunga y pone a la gente tan depresiva, creo que tiene que ver con varias cosas. Lo primero es lo que dije el otro día: cuando te restriegan por la cara esa felicidad tan gratuita, tus propias carencias saltan a la luz. Y encima sin motivo, porque es una felicidad falsa. ¿Por qué hay que estar feliz? ¿Porque nació Jesús? ¿A traer paz al mundo? Venga ya, hombre. Si realmente existe un Dios, está claro que es bastante perverso. Mandar a su hijo se suponía que iba a arreglar algo: lo del pecado original, que total también lo organizó Dios con toda la historia de la manzana. Pues desde entonces yo no veo que nada haya ido lo que se dice a mejor, qué queréis que os diga.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La otra razón es que las navidades, en general, son tan previsibles que te hacen ser dolorosamente consciente del paso del tiempo. Piensas que no te puedes creer que ya haga un año desde la última vez que te viste comiendo gambones con tus tíos y cantando "Ve y dile a las montañas", una canción super rara que creo que sólo conoce mi familia. Y luego piensas en lo que ya no es igual, que normalmente va a peor: en la gente que ya no está, en los niños que son mayores y menos graciosos, en los adultos que están más feos y arrugados. En ti misma, también más fea, arrugada no porque la increíble capacidad sebácea de tus glándulas mantiene tu cara congelada en el tiempo... pero sí mayor, para bien o para mal, signifique lo que signifique.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y en medio de todo eso deberían quedar cosas bonitas. Los regalos pueden ser algo bonito. No tienes por qué ir por ahí comprando cosas estúpidas, como neveras para vinos o cojines cervicales del Natura. Puedes realmente ponerte en la piel de la otra persona, pensar en qué necesita o qué le haría ilusión y regalárselo. Eso es bonito y a mí me gusta regalar. No me importa dar vueltas por las tiendas cuando tengo en mente la imagen de lo que quiero comprarle a esa persona, no me importa gastarme el dinero y me hace feliz hacer regalos. También se me dan bien los regalos currados, del tipo montajes con fotografías y vídeos de los de llorar, libros con mis cuentos, poemarios anotados... Pero a la gente de mi alrededor no parece hacerle mucha gracia regalar, lo cual en realidad entiendo, porque de aquí a veinte años de regalos navideños casi seguro que yo también estoy hasta el mismísimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El ambiente de queja es generalizado, por lo menos en mi entorno. La gente está harta de compras, de multitudes, todo el mundo parece ir a la comida del curro por obligación, nadie quiere darse la trabajera de cocinar tantísimos platos en la cena familiar para que sobre la mitad. Organizar el fin de año con los amigos es cada vez más titánico, y el año pasado lo dedicamos a jugar a las cartas disfrazados de cow boys. Entonces, me pregunto yo, ¿por qué hacemos esto? ¿Quién nos obliga? ¿Alguien nos está poniendo una pistola en la cabeza? Por los niños, te dirán. ¿Los niños? ¿Esos niños tiránicos y distraídos que estamos criando, que no saben a dónde atender cuando se abren los regalos porque hay muchísimos y cada uno es más grande y brillante y sonoro que el anterior? Además, ¿los niños por qué? ¿Por el niño Jesús? ¿He dicho ya en algún momento que Me Da Igual El Niño Jesús?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que se podrían hacer cosas mucho más bonitas con las navidades. Creo que en algún punto todos deberíamos plantarnos y decir: tengo elección. Si voy a la cena es porque quiero, si hago regalos es porque quiero, si me pongo jincha de polvorones es porque quiero. Nadie, insisto, nadie me impide largarme unos días por ahí a la montaña, o de viaje, o quedarme en mi casa en plan autista mientras como ensaladas y medito todo el rato. Podemos elegir, de verdad. A la gente de vuestro alrededor no le importa tanto. Si queréis aprovechar para ver a la familia, id en otra fecha, sin obligaciones de regalos ni de mega cenas. Yo ya llevo un par de años yendo a Madrid fuera de fechas festivas para poder estar tranquilamente con mis tíos. Sacad a los niños de viaje. Regalad manualidades o cupones por tiempo compartido. Organizad un picnic de Nochebuena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y bueno, si nadie piensa en ningún plan alternativo, pues entonces a pelarla. A hundirse en el fango navideño con entusiasmo y a no quejarse. Yo este año todavía no sé lo que haré. En nochebuena iré a casa en plan relámpago, que la semana siguiente trabajo. En nochevieja y los días siguientes quiero irme a escalar o puede que incluso a meditar. Estoy pensando seriamente en decir que paso de hacer regalos y que no los quiero tampoco para mí, pero ya he dicho que en realidad me gusta hacer regalos. Voy a ir a la comida del curro porque los de mi curro actual me caen bien. Voy a comprar el décimo de lotería porque la verdad la verdad es que me encantaría ser millonaria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y no puedo terminar este post sin enseñaros mis uñas de este lunes, que no tiene nada que ver pero el color es fabuloso aunque no tenga ni idea de con qué ropa combinarlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-7YIr2Phkq0Q/TuUkFtVdcEI/AAAAAAAAAdc/kDLu7ftGevc/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-11%2Ba%2Blas%2B22.43.25.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684989785112670274" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 220px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lunes de uñas azules... que tiemble el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6142905362527990533?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6142905362527990533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6142905362527990533&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6142905362527990533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6142905362527990533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/navimal-i-primer-alegato.html' title='Navimal, I: primer alegato'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-7YIr2Phkq0Q/TuUkFtVdcEI/AAAAAAAAAdc/kDLu7ftGevc/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-11%2Ba%2Blas%2B22.43.25.png' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7345624981275864544</id><published>2011-12-10T23:34:00.005+01:00</published><updated>2011-12-11T00:28:28.736+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>De vuelta</title><content type='html'>Llevo un montón de rato aquí sentada y en realidad no quiero más que acostarme. Y tengo un problema, porque mi cama, que es fabulosa, está cubierta de mochilas, ropa, bolsos y objetos variados, y además mi habitación está helada. Todo el calor se concentra en mi mini-salón y más concretamente en mis pies, en los que tengo enchufado el calentador de aire haciendo caso omiso de la necesidad de ahorro energético, la posibilidad de que me salgan varices en las piernas o la subida del coste de la luz.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cádiz ya es mi hogar; eso es así. Y no es que no me dé pena dejar Málaga, porque es verdad que me encantaría poder ver más a menudo a mi gente y tener siempre la Fnac a mano. Pero ya vivo aquí; ésta es mi casa, y es lo que he sentido cuando desde el autobús he visto San Fernando asomar al fondo, y después he cruzado la bahía recién anochecida mientras escuchaba a Quique González en el iPod.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya se me ha pasado un poco el arrechucho del otro día, aunque sigo sin tener ganas de navidad. Uno de estos días voy a escribir un alegato largo y furibundo sobre por qué creo que debería ser anticonstitucional. Pero bueno; a aguantar el tirón con la alegría de que a la vuelta me espera mi vida moderadamente feliz y mis proyectos moderadamente entusiasmantes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En Málaga bien. Un poco lo de siempre. Visitar a amigos, alucinar con Tahira, suspirar frente a mi padre. "Llevo mucho tiempo pensando en comprarme un molinillo eléctrico para la pimienta - me dice después de que comamos juntos en una trattoria nueva del centro -. Lo que pasa es que creo que me haría tanta ilusión usarlo que le echaría demasiada pimienta a la comida. Yo es que le echo pimienta a todo". "Claro - contesto yo -, es que hay que echarle pimienta a todo. A las ensaladas, a los purés... yo le echo pimienta hasta a los postres..." "... como los romanos", decimos los dos a la vez, y es en estas coincidencias de cocina y friquismo clásico donde reconozco el amor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, deciros que el pelo se me está aclarando y que ahora me veo guapísima de pelirroja, que sigo manteniendo la esperanza en conseguir controlar en algún momento al Acné del Averno y que sé positivamente que encontraré al maromo de mi vida. No doy más de mí hoy, que me caigo de sueño. Gracias por vuestros ánimos. Mañana más y mejor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7345624981275864544?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7345624981275864544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7345624981275864544&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7345624981275864544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7345624981275864544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/de-vuelta.html' title='De vuelta'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7886965286728584463</id><published>2011-12-08T18:29:00.003+01:00</published><updated>2011-12-08T19:54:57.718+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Penita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'></title><content type='html'>Está siendo un puente muy, muy extraño. Se me olvida que el puente de diciembre siempre me perturba porque está muy cerca de la navidad, y la navidad me perturba hasta límites insospechados. Es la época del año que más emocionalmente tarada me hace sentir, con diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy sentada en el sofá de la casa de mi abuela, mientras mi perro apoya la cabeza en el sofá y hace unos gruñiditos guturales con una pelota de tenis en la boca. Si pretende que se la tire, va listo, porque yo ni saco al perro, ni alimento al perro, ni juego con el perro, que no es mi perro. Llamadme insensible. El caso es que ayer llegué de El Chorro un poquito mejor que muerta, que empiezo a sospechar que no tengo edad para tanto ejercicio físico combinado con dormir en el suelo de una tienda de campaña, y hoy he conseguido medio recuperarme, combinando cafés, siestas y analgésicos, y sobre todo escribir. Porque si hay algo que me incomoda de estar fuera de casa es no poder sentarme a solas frente al ordenador para escribir un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escritura moldea mi percepción de la vida de una forma curiosa. Me ayuda a ordenar lo que vivo, y, sobre todo, me da el sentido de mí misma como persona que escribe y que así consigue alzar la voz. De verdad, de verdad que no termino de entender cómo lo hacéis el resto. Por eso estos días campestres andaba sintiéndome un poco rara, como perdida, y me preguntaba por qué si todo iba bien: escalar, estar con los amigos, ir y venir y disfrutar del sol increíble de Málaga en diciembre. Y creo que es por dos cosas: la primera, porque yo me siento más sola si estoy rodeada de gente. Empiezo a percibir con claridad la barrera que nos separa a los humanos por el simple hecho de ser eso, humanos, y me entra la angustia tremenda de no importarle a nadie y me saturo y no puedo respirar. Además, si no escribo me pierdo. Si no tengo mis ratitos de sentarme a solas a anotar la vida, es como si se me escurriera entre las manos en un todo difuso de experiencias y sensaciones que se me mezclan y me aturden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy así, aturdida, sin saber muy bien cómo voy a atravesar estas semanas que le quedan al año. Llega la navidad, ya lo he dicho, y de verdad que me aberra. Su obligatoriedad, lo mucho que brillan la carencia y la tristeza cuando uno las tiene en medio de esa supuesta felicidad obligatoria. Los días cortos, las noches largas, el frío húmedo de costa que no se quita por muchas mantas que uno se eche encima por las noches. Acordarme de otras navidades más o menos afortunadas, de J. y yo comiendo caramelos de chocolate rellenos de toffee mientras buscábamos regalos en el Hipercor. Pensar por enésima vez un regalo absurdo para mi padre, recibir por enésima vez un "cómpratelo tú, que yo te lo pago luego" de su parte. Quedar con mi padre y su mujer, la persona más malvada de mi vida real. Las cenas, las comidas, el décimo de lotería, más cenas, más comidas, mantecados, la sensación angustiosa de que tu cuerpo es un blandiblú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya llegará el momento de hacer balance de este 2011 que se acaba. Digamos que hay muchas cosas que pensé que cambiarían y no han cambiado, como el Acné del Averno o mi soltería sentimental. Hay otras que pensé que no cambiarían y han cambiado, como mi estatus social gaditano, empezar a escalar, escribir todos los días o tener sexo con alguien que no fuera J. El tema es que recuerdo que como deseo pedí "alguien a quien querer y cuidar", y bueno, ese alguien no ha aparecido, aunque siempre se puede querer y cuidar a los que tenemos cerca, y eso intento. El otro día soñé que me cogía de la mano con un chico desconocido: no había sexo ni amor ni casi palabras en ese sueño; solo estábamos sentados juntos, había más gente alrededor y todo lo que recuerdo es cogerle de la mano y apretársela, como diciendo "estoy aquí y tú también, estamos juntos y eso es lo que importa". Y esta noche he soñado que se acababa el mundo porque todo se inundaba, y yo caminaba sola por el resquicio de tierra que quedaba junto al agua, con una mochila grande de acampada y una navaja en la mano. No tenía miedo, sólo sabía que tenía que salir adelante y que nadie iba a ayudarme a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que tal día como hoy, sobrellevando como puedo estos sentimientos de soledad que me acompañan últimamente, corrijo: quiero a alguien a quien querer y cuidar Y que me quiera y me cuide. A alguien que me coja de la manita en las horrorosas reuniones sociales navideñas y me diga "estoy aquí y después vamos a casa, no pasa nada, no te preocupes". A alguien que me quiera y me vea, que piense en qué necesito y me lo regale envuelto en papel de colores. Lo peor de este asunto es que ahora mismo como que he perdido la esperanza en ese sentido: me parece ciencia ficción que alguien me quiera, y eso es terrible. Sé que MQEN tiene razón: que no hay que pensar ni esperar ni darle vueltas, porque al final las cosas simplemente suceden, y uno tiene que centrarse en ser el tipo de persona que quiere ser. Pero el hecho de no tener esperanza me parece más triste todavía que no tener pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, cuando me pongo metafísica y me harto de la paleodieta, me pregunto si el Acné del Averno no será más que un reflejo de ese convencimiento íntimo de que no le puedo gustar a nadie siendo como soy. Estos días en el campo tenía la cara fatal, pero fatal fatal mortal de necesidad, de no encender la luz del baño del camping para no verme en el espejo, y había momentos en que no podía dejar de pensar "¿cómo te va a querer alguien con estas pintas?" lo cual es muy, muy triste y muy, muy doloroso, sentirte así de invalidada por algo sobre lo que no tienes control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, yo qué sé, me estoy deprimiendo. No sé muy bien qué quería escribir hoy, y de hecho ésta es como la cuarta versión del post que tengo. Sé que mi ciclotimia me devolverá a la alegría en unos cuantos días, pero odio esta época del año y esta oscuridad prematura, y al final esa tristeza también se acaba filtrando en lo que escribo. Le quedan veintidós días al año. Veintidós días en los que estoy dispuesta a sorprenderme. Después ponemos de nuevo una marca aleatoria en el continuo del tiempo y empezamos a contar: otro capítulo, otra aventura, otra ilusión. Yo ahora me agarro al teclado del portátil e intento resistir los embates del tiempo y este ligero mareo que me aprieta las sienes con un dolor intermitente. Y a lo mejor de esto va la vida: este capear el temporal como buenamente se puede, este intentar respirar cada vez que sacas la cabeza del agua, este confiar contra todo pronóstico, contra toda lógica humana; este seguir esperando las cosas buenas con una fe que a veces raya la estupidez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7886965286728584463?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7886965286728584463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7886965286728584463&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7886965286728584463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7886965286728584463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/esta-siendo-un-puente-muy-muy-extrano.html' title=''/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7022210543640738679</id><published>2011-12-03T00:34:00.003+01:00</published><updated>2011-12-03T00:38:02.421+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><title type='text'>Esta niña de aquí...</title><content type='html'>... se va de puente.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me marcho mañana al Chorro y volveré cuando me harte de escalar, así que planeo estar missing unos cuantos días. Lo siento, que sé que os tenía ya muy bien acostumbrados con tanta actualización.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasadlo bien en mi ausencia. Ya os contaré qué tal cuando vuelva. Intentaré tener una aventura amorosa con algún maromo guapo para así poder escribir sobre algo que no sea la escalada. Si es que lo hago todo por y para vosotros, lectores...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se os quiere.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Besitos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7022210543640738679?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7022210543640738679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7022210543640738679&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7022210543640738679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7022210543640738679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/esta-nina-de-aqui.html' title='Esta niña de aquí...'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-8591479732777828845</id><published>2011-12-01T23:03:00.005+01:00</published><updated>2011-12-01T23:36:50.589+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El mal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divista: Divina y Lista'/><title type='text'>El mal capilar, V: La vida ya es dura y encima yo voy y me tiño</title><content type='html'>Lectores queridos:&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El castaño rojizo de &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/11/el-mal-capilar-iv-los-tintes.html"&gt;mi último experimento capilar&lt;/a&gt; me duró más bien poco. La acción combinada de lavarme el pelo todos los días, ir a la piscina y haberme dejado el tinte poco tiempo puesto por si me quedaba hórrido hizo que se desprendiera pronto de mi cabello. Además, como dice un amigo mío, ser rubia no es un color: es una actitud. Se me había quedado un color precioso precioso: así mi rubio natural, pero ligeramente cobrizo al sol y un poco más oscuro que después del verano. Precioso y brillante y cada vez más larguito: una maravilla de pelo, vamos. Que yo guapa guapa no soy, pero tengo un pelazo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, yo quería emociones fuertes. ¿Tanto rollo con el tinte para volver a ser rubia en tres semanas? Nah. Así que hice caso a mis lectores. Que si el rojo cuesta que agarre, que si prueba con algo más fuerte si total se va en seis semanas. Ni corta ni perezosa (de nuevo, ¡me encanta esa expresión!) me planté en el Bodybell del Palillero. Que, por cierto, van a abrir un Kiko al lado y me voy a querer morir comprándome pintaúñas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Decidí cambiar también de marca. ¿Antes había usado L'oreal? Pues ahora Garnier. Que no sé por qué lo hice, porque a mí Garnier es una marca que me cae como mal, así con su rollito somos naturales, sus botes de colores ácidos y sus modelos jovencitos e hiperfashions lanzándose a piscinas sin que se les encrespe el pelo. Pero bueno. Me puse a mirar los colores de la gama de tintes impermanentes. Lo que tiene Garnier es que los nombres de los tintes son larguísimos: que si Castaño Claro Cobrizo Caoba, que si Castaño Oscuro Violín Madera y todos así. Que no te da la memoria de trabajo para componer en tu mente el concepto del color, porque cuando llegas al final se te ha olvidado el principio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces vi el Tono de la Vida: Cobrizo Salvaje. Cobrizo era lo que yo me había echado la vez anterior, y puesto que lo quería un poco más, digamos, llamativo, el Salvaje era lo que yo estaba buscando. Quizá, pero sólo quizá, era un poco cantoso, pero después de la experiencia "el ámbar es castaño" quise creer en mi mente ingenua que el cobrizo salvaje se volvería ámbar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llegué a mi casa y me puse el tinte, así envalentonada. Ni pruebas previas con mechones cortados ni ostias. Todo a saco. Además, se me piró ligeramente la olla con el tiempo de posado porque me puse a decir chorradas por Facebook, pero pensé: "No pasa nada. Más salvaje aún. ¿Qué somos, hombres o gallinas?".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De nuevo, enjuague guarreteoso en la ducha (¡los tintes manchan mucho!) y mirada relajada al espejo, rollo "a mí nada me sorprende".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo siguiente que supe de mí misma fue que me había convertido en Morticia Adams. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo bueno del asunto es que el día anterior estaba preocupada por mi acné. Ahora mi piel pasaba a un segundo o tercer plano: de la piel ya estoy mentalizada, pero a ver qué cojones hacía yo con ese pelo negro zahíno ligeramente rojizo y de una textura un poco rarita, así como de imitación de Barbie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que busqué en Google "cómo aclarar baño de color", y Google me devolvió que debía llenarme el pelo de mascarilla, envolvérmelo en papel transparente, darle calorcito, ponerme una toalla y esperar. La teoría era que el calor y los aceites de la mascarilla disolverían el pigmento y aclararían el tono.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He repetido esa operación como seis veces en tres días, y lo bueno es que ahora mi pelo no está negro, no. Ahora está rojo. Muy rojo. ¿Sabéis que me quejaba de que la otra vez no era nada rojo? Pues ahora sí lo es. Mucho, en serio, mucho en plan Alaska mezclada con Morticia a la sombra, Alaska mezclada con El Rey León al sol. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como muestra, unas fotos del día siguiente a la Operación Tinte del Averno, escalando en San Bartolo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ll-sx2TsJbg/Ttf95f9-2yI/AAAAAAAAAdE/v8LRpqf6ZKQ/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-01%2Ba%2Blas%2B23.20.45.png" style="text-decoration: none;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 268px; height: 244px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-ll-sx2TsJbg/Ttf95f9-2yI/AAAAAAAAAdE/v8LRpqf6ZKQ/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-01%2Ba%2Blas%2B23.20.45.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681288619227011874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Morticia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-uoedF21nFuM/Ttf9-yhhWnI/AAAAAAAAAdQ/P7p1h-TWkJA/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-11-30%2Ba%2Blas%2B23.26.48.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-uoedF21nFuM/Ttf9-yhhWnI/AAAAAAAAAdQ/P7p1h-TWkJA/s1600/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-11-30%2Ba%2Blas%2B23.26.48.png" style="text-decoration: none;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="text-align: left;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 298px; height: 400px; " src="http://2.bp.blogspot.com/-uoedF21nFuM/Ttf9-yhhWnI/AAAAAAAAAdQ/P7p1h-TWkJA/s400/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-11-30%2Ba%2Blas%2B23.26.48.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681288710107257458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Alaska&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La foto Alaska va con gorrito para no impactar vuestra sensibilidad con la visión de TODA MI CABEZA brillando en rojo intenso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Mi entorno me dice cosas como "no está tan mal", "el color el bonito", "es que no estamos acostumbrados a verte así". Qué adorables. A mí me parece que estoy horrorosa. No es sólo que el color sea cantoso, sino que es feo, así intrínsecamente. Pero bueno, en teoría el tono es impermanente, como el amor, así que espero que en un par de semanas la cosa adquiera un aspecto razonable. Claro, que también puede pasar que la rojez siga incrementándose con el desteñido y al final no se me pueda mirar porque brille con refulgencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No lo llevo mal, no obstante. Me hace como gracia, sobre todo porque se me olvida y de repente me veo en un cristal y/o espejo y digo: joder, tengo el pelo Muy Rojo. Pero ya me vale. Porque esta vez, ni peluqueras del Averno, ni nazis flequililes ni nada: esta vez, queridos, me la he buscado yo más que solita.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-8591479732777828845?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/8591479732777828845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=8591479732777828845&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8591479732777828845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/8591479732777828845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/12/el-mal-capilar-v-la-vida-ya-es-dura-y.html' title='El mal capilar, V: La vida ya es dura y encima yo voy y me tiño'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ll-sx2TsJbg/Ttf95f9-2yI/AAAAAAAAAdE/v8LRpqf6ZKQ/s72-c/Captura%2Bde%2Bpantalla%2B2011-12-01%2Ba%2Blas%2B23.20.45.png' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-6691241653767380588</id><published>2011-11-29T21:52:00.005+01:00</published><updated>2011-11-29T22:20:37.630+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Grandes momentos de insight'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones profundas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vida adulta'/><title type='text'>La extraña parada en seco de mi reloj biológico</title><content type='html'>Lectores de mi amor:&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy podría escribir sobre todos mis grandes temas. Sobre las uñas, porque me he gastado una cantidad de dinero obscena en una lima de vidrio que romperé en una semana, como siempre, y en un tono de rojo que sólo se diferencia de una forma muyyy sutil de los otros cinco que ya tengo. Sobre el Mal Capilar, porque mi segundo intento de ponerme pelirroja ha culminado con un look Morticia Adams preocupante. Sobre el Acné del Averno, porque hoy he vuelto a llorar pensando que no tengo ninguna esperanza (pero poquito, mamá, no te preocupes) y he concluido que si no soluciono esto en un plazo razonable quizá vaya de rodillas al dermatólogo a pedirle Roacután forever, que yo así no puedo vivir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No obstante, una amiga acaba de anunciar por Facebook que está preñada, así que he decidido hablar de los hijos. Rollo espontáneo, no preparándome los post durante horas, como hago normalmente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo siempre siempre siempre he tenido el reloj biológico haciéndome un tic tac preocupante. Me gustan muy mucho los niños, y quiero formar una familia con la que vivir en el campo y hacer paleopasteles. Además, como dice mi amiga Luna, la sensación cenestésica del embarazo me interesa. Así que siempre había contemplado en mi mente la posibilidad de quedarme preñada como una cosa guay. Primero con MQEN, porque aunque cada uno vivíamos en una punta de España y éramos muy jóvenes y encima a ver cómo paría yo los bebés gigantes que él probablemente iba a engendrar, nos queríamos tela y hubiéramos sido padres geniales. Además, habíamos pensado nombres estupendos para nuestros hijos, como Lluvia si era niña o Pollo si era niño. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con J. ya la cosa era más realista, por aquello de que él tenía curro y podría alimentar a nuestra familia hipotética, y yo fantaseaba con ser una mantenida de arquitecto y pasear a mis churumbeles por Pedregalejo. Luego explotó la burbuja inmobiliaria y, en paralelo, recobré la cordura y renuncié a ser un florero con mechas, pero aun así siempre me hizo ilusión pensar en un Jotita así moreno, guapete y con déficit de atención, como su padre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde que estoy soltera y las posibilidades de encontrar pareja se van reduciendo cada vez más hasta convertirse en un puntito lejano en el firmamento, lo de los hijos ha pasado a un octavo plano. Curiosamente, creo que esto lo ha precipitado el preñamiento y posterior alumbramiento de mi genial amiga Elsa. Que sí, que ser madre está superguay y ella está muy, muy feliz y la niña es preciosa. Pero creo que el hecho de que una de mis mejores amigas haya tenido un bebé saca la maternidad del espacio abstracto y casi imposible que ocupaba en mi cabeza y lo coloca en la realidad. En una realidad preocupantemente cercana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo estoy mentalmente bastante sana, quiero creer, pero también tengo mis carencias y mi porcioncita de analfabetismo emocional. Y soy patológicamente independiente, que hasta me echo yo sola el tinte Morticia Adams. Y me aterra que me hagan daño, o que me abandonen, o tener hijos y que acaben en una familia rota. Hoy estaba en el Carrefour y había delante de mí un padre joven con su hija pequeña, de unos cuatro años. La niña le decía "¿Entonces, para navidad vas a estar conmigo?", y el padre le contestaba "Pues claro que voy a estar contigo, mi amor, pase lo que pase, eso tenlo clarísimo". Y luego le daba miles de besos, le acariciaba el pelo y le decía que se llevara las galletas que habían comprado para comérselas con su madre. Motherfucking heartbreaking.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que bueno, igual que siempre he pensado (y pienso) que sería una madre estupenda, ahora estoy cero preparada para tener hijos. Pero cero, y no sólo por no tener maromo. Sino porque en este momento de mi vida, dar el giro existencial y emocional de vivir para alguien más que para mí me parece sobrehumano. Supongo que luego eso se hace y punto, que no te lo planteas y que claro que te compensa. Pero la posibilidad de perderme de esa forma me da un montón de miedo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Espero conseguir madurar emocionalmente, atreverme a depender de alguien y encontrar a un chico que me quiera y que no estruje mi pobre corazón entre sus dedos. Espero, también, hacerme pronto millonaria y retirarme de trabajar por mis propios medios. Y entonces espero, además, no ser estéril porque tenga las hormonas como unas maracas y poder procrear bebés listísimos y un poco cabezones con nombres medio normales. Y seguro que cuando suceda me hará muy feliz. De momento, me temo, castidad y condones a partes iguales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-6691241653767380588?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/6691241653767380588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=6691241653767380588&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6691241653767380588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/6691241653767380588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/11/la-extrana-parada-en-seco-de-mi-reloj.html' title='La extraña parada en seco de mi reloj biológico'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-7314769111514899699</id><published>2011-11-28T22:45:00.002+01:00</published><updated>2011-11-28T23:39:37.170+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escalar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por eso me quedé soltera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor y sucedáneos'/><title type='text'>Por eso me quedé soltera, V: La pasión</title><content type='html'>Hoy estaba yo durmiendo la siesta y soñando literalmente con escalar, es decir: soñando con la vía frente a mí, con el musgo verde que cubría la roca donde trepé ayer, con la manera de agarrar los cantos y las regletas y los bidedos y con que me caía justo al final. Luego luchaba con el despertar, porque emerger de las siestas de invierno me cuesta tela, y pensaba en la muerte, porque a esa hora es cuando me vuelvo consciente de mi mortalidad, no sé por qué. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y entonces se me ha ocurrido: "encuentra algo que te apasione y hazlo", así rollo consejo para &lt;a href="http://psicosupervivencia.blogspot.com"&gt;el blog nuevo&lt;/a&gt;. Todos deberíamos vivir momentos de gran pasión, aunque sea dosificados en una vida estable de persona sensate. Todo el mundo debería sentirse así en algún momento: echarse una siesta tranquila en el sofá chaiselonguero y descubrirse soñando con algo tan absurdo y friki como un trozo de pared.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A mí me gustan los tíos que se apasionan por cosas y el tipo de amor puro y extraño que generan por ellas. A MQEN le encanta la música, y no os creáis: es un puto coñazo. Me traía aburrida siempre con los discos de rock sinfónico que empezaban con temas instrumentales de veinte minutos. Aun así, era bonito. Me gustaba caminar por el campus de la Autónoma oyendo los discos que él me grababa, porque aunque no entendía nada pensaba: ésta es su sensibilidad, con esto vibra él. Era como escuchar su corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También es verdad que no creo que sirve cualquier pasión. Hola, Marina, soy un apasionado de la filatelia, ¿te seduce eso? Pues mira, no, la verdad. Coleccionar sellos me parece una chorrada tamaño jumbo. Me seducen las pasiones así sexys, como el dibujo, o la montaña, o el piano; que pueda hasta cierto punto entender, supongo, y compartir. Porque me encanta pensar que alguien puede tener un amor tan intenso y tan ensimismado como el que tengo yo, por ejemplo, con escribir. Que exista algo en su vida que le consuele y le ayude tanto y, sobre todo, que se involucre con algo. Que piense que las cosas importan.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que tener cuidado, claro, porque las pasiones tienen como grados de ser molestas. Un poner: un tío apasionado por los sellos será un rollo, pero a ti sus sellos te dan igual. Ni siquiera ocupan mucho espacio en casa. Ahora júntate con un tío apasionado por tocar un instrumento y aguántale ensayando horas y horas. O que tu maromo/a se flipe con escalar, a ti te la pele y ahora tengas que aprender a asegurar y pasarte los fines de semana en el campo, sentada en una piedra, oyendo hablar de pasos y de agarres y maldiciendo el día en que tu churri topó con esa adicción del Averno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque es difícil entender a un apasionado, las cosas como son. Requiere grandes dosis de paciencia, respeto y buen humor. Requiere aceptar que su pasión es importante para él y es parte de lo que te enamoró. Lo ideal, claro, es que compartáis eso y que los dos vibréis con lo mismo, pero si no sucede tendrás que intentar comprender su pasión desde la tuya; si la tienes, claro. Quizá el verdadero problema lo tengas si es a ti a quien le falta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, que me disperso y tampoco estoy llegando a ninguna conclusión redonda y potente, real life story. Sábado por la mañana, día de escalada. Kpot y yo estamos desayunando en la venta de la Barca de Vejer de camino a San Bartolo. Entonces aparecen el Cabesa, al que llamamos así porque le dice a todo el mundo "cabesa", con su novia, que también va a escalar. "¿Os vais a venir al Mosaico?", les preguntamos. El Mosaico es uno de los sectores más famosos de la zona, donde grabé los vídeos de &lt;a href="http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/11/blog-post.html"&gt;este post&lt;/a&gt;. "Qué va, cabesa", dice el ídem. "Me voy con Maribel a los sectores fáciles para enseñarle a escalar". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los dos entran en el bar a pedir y el Kpot, que es una persona brutalmente apasionada con la escalada a un nivel cuasipatológico, se queda pensativo, rascándose la cabeza con la mano mientras fuma tabaco de liar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Sabes qué? - me dice -. Me dan envidia estos dos. Pero no como pareja, no sé. Me da envidia él. Porque va a echar un día de escalada de mierda, ¿no? Ahí en las vías fáciles con su piba, enseñándole lo básico, sin apretar ni nada. Pero a él le compensa. Y eso es bonito.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos quedamos los dos reflexivos y meditabundos, supongo que preguntándonos, hasta cierto punto, si el amor a lo mejor es patrimonio de estas personas. De las que pueden vivir un día sin su pasión porque tienen otra más grande. O preguntándonos si somos ese tipo de personas, si hay algo de esa generosidad dentro de nuestros corazones exagerados. Preguntándonos, en general, que el Kpot y yo pensamos mucho. Imaginando, o al menos yo, que nos toca ese tipo de amor, mientras tomamos molletes con aceite de camino al Mosaico.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3227610724331299971-7314769111514899699?l=massobreloslunes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/feeds/7314769111514899699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3227610724331299971&amp;postID=7314769111514899699&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7314769111514899699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3227610724331299971/posts/default/7314769111514899699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://massobreloslunes.blogspot.com/2011/11/por-eso-me-quede-soltera-v-la-pasion.html' title='Por eso me quedé soltera, V: La pasión'/><author><name>Marina</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/--9GZUEH7rrY/Tc66jIm8j_I/AAAAAAAAAQI/FkaQYC_jpfI/s220/matilda.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3227610724331299971.post-5532697419159074016</id><published>2011-11-27T22:59:00.003+01:00</published><updated>2011-11-27T23:08:51.169+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita Rutina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divista: Divina y Lista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas absurdas que solo me interesan a mí'/><title type='text'>Onicoterapia II</title><content type='html'>Así que últimamente llego a Cádiz los domingos así guay, con las endorfinas por las nubes, toda contenta y satisfecha de mis días de escalada. Hago el parte de lesiones: me duelen los dedos, por las malditas regletas de la vía que he estado probando hoy; me duelen las rodillas, porque me sigo dando golpes cuando me aturrullo; me duelen las yemas por la roca abrasiva de San Bartolo y los filos cortantes de Benaocaz. Me duelen los hombros de apretar, el cuello de llevar mi cuerda nueva, los pies de los gatos. Esto NO puede ser sano, me digo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entro en mi casa, cierro la puerta y saludo, "hola, casa". Cada uno tendrá sus rituales de domingo, y pienso en IA llegando tarde en la furgo y poniendo la lavadora. Qué limpito y qué apañao eres, IA: desde aquí te lo digo. Yo llego, tiro las cosas sobre la cama y abro el ordenador. Sacio un poco el mono de blog-facebook-chorradas y me pego una ducha espectacular, lavándome la cabeza con las muñecas porque, ya lo he dicho: me duelen las yemas. Friego los platos del desayuno, que me los he dejado sucios con las prisas de salir siempre tarde. Ceno los restos de la comida del mediodía, que ya sabéis que los escaladores no comen. Después quizá deshaga la mochila (quizá no) y por último me pongo a escribir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces me miro las manitas. Si os pensáis que por escalar me pinto las uñas menos, estáis en un error. Lo que pasa es que ahora he creado un ciclo del pintarse las uñas que voy ajustando a mis entrenamientos en el roco y a las salidas de escalada y consigo estar medio presentable casi todos los días. La manicura del domingo es fundamental, que se me ha caído la mitad de la pintura de tanto apretar. Echo un ojo a mi estante de esmaltes y elijo uno así como intuitivamente, desde el corazón. A veces pienso en qué me voy a poner al día siguiente, pero normalmente elijo más la ropa en función de las uñas que al revés.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy sí, hoy pienso que mañana me voy a poner el vestido morado hippie granadino o quizá la falda negra con las medias moradas. Lo que sea, pero falda: los lunes de otoño es más que necesario enseñar las piernas. Así que me voy a pintar las uñas del morado nuevo que me compré en el Mercadona, que no sé por qué pero pinta mal, como raruno, pero con un par de capas no queda mal. Me quito el esmalte viejo, corto y limo las uñas muy muy bien para no arañar el martes las pre
